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El Blog de Gary Gutiérrez

Observador social, iconoclasta aspirante a ácrata, apóstata, comantenedor del programa @tempranopr de http://www.pab550.com, y barbicuero de patio

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Sobre El Laberinto de los Indóciles; Estudios sobre la historiografía puertorriqueña del siglo 19 del maestro Mario Cancel


Para escuchar la grabación de la presentación

El Laberinto de los Indóciles; Estudios sobre la historiografía puertorriqueña del siglo 19.

Autor: Mario Cancel

Editora Educación Emergente

Presentado en La Librería El Candil

Ponce, Puerto Rico

12 de febrero 2022

Salud y resistencia a todos y todas:

“La ignorancia es atrevida” reza el dicho popular en Puerto Rico. Mi presencia ante ustedes demuestra la validez de esta frase.  Esto pues fue desde la osadía de mi ignorancia sobre la historia y la historiografía puertorriqueña que me atreví decir que sí al pedido por parte de Editorial Educación Emergente para que comentara El Laberinto De Los Indóciles: Estudios Sobre La Historiografía Puertorriqueña Del Siglo 19, la más reciente publicación del maestro Mario R. Cancel.

Confieso que cuando viene a historia, y sobre todo a historiografía, soy víctima y producto de un sistema de educación colonial. Aclaro que cuando digo “sistema” no me refiero a los y las maestras, pues, al fin y al cabo, esos educadores también fueron y son víctimas del sistema.

En aquella escuela de la década del 1970, enmarcada en luchas sindicales que como la que hoy libran los docentes, el currículo imponía un saber histórico que hablaba de que los “tainos” eran vagos y pacíficos, por lo que los europeos trataron de civilizarlos y salvar su alma. Nos explicaron que esos “indígenas” se extinguieron por débiles, razón por la que “tuvieron” que traer “negros” para “ayudar” al proceso de producción mientras que a su vez estos podían ser civilizados y elevados al nivel de adelanto del mundo eurocéntrico.

Aquella “educación” que sobre nuestra historia recibí durante aquel tiempo terminó con el Grito de Lares. Escaramuza producto del surgimiento de “un puertorriqueño” que quería librarse del abusivo “coloniaje” español. Interesante que la única vez que escuché la palabra “coloniaje” en aquellas clases, fue siempre como referente al periodo “español”.

No obstante, y a pesar de la carga ideológica del currículo escolar, mi visión sobre lo que podría ser otra historia de Puerto Rico se forjó y estuvo también condicionada por las luchas culturales que se desataron como respuestas a las burdas pretensiones de administraciones dirigidas por aspirantes a monárquicos como Rafael Hernández Colón y por pichones de fascistas como Carlos Romero Barceló.

Es así como mi visión de la historia, y de quién yo soy como puertorriqueño, se influenció por una especie folklorismo nacionalista. Tanto por la mirada basada en el discurso oficial producto de Ricardo Alegría, como por discursos más radicales y políticos producidos por una nueva sepa de gestores culturales. Es decir, por las letras de Danny Rivera, Roy Brown, El Topo, Haciendo Punto y Moliendo Vidrio, por ejemplo. Expresiones culturales contestatarias, moderadas unas y más radicales otras, que ante el ataque del anexionismo a “lo puertorriqueño” levantaban barricadas que me llevaron a cuestionar la historia oficial aprendida en la escuela. En mi caso, esas respuestas más radicales me llevaron a crear una identidad nacional idealizada basada en la construcción de un indígena épico y digno que luchó por su espacio físico y la preservación de su identidad.

Es desde este bagaje personal, y sin conocimiento técnico alguno de la historiografía, que me acerco al saber del maestro Cancel y a su publicación El Laberinto De Los Indóciles: Estudios Sobre La Historiografía Puertorriqueña Del Siglo 19. Hablando de lo atrevida que puede ser la ignorancia.

Pero, mi lectura del maestro Cancel igual estuvo mediada por la reflexión de dos sucesos, uno ocurrido hace unos años y el otro mucho más reciente.

Primero, tras leer la tabla de contenido de El Laberinto De Los Indóciles: Estudios Sobre La Historiografía Puertorriqueña Del Siglo 19 vino a mi mente la visita hace más de una década de una periodista española, que no recuerdo su nombre, pero que trabajaba un escrito sobre Puerto Rico para la Agencia Francesa de Noticias. En aquella ocasión, tras conversar conmigo sobre la criminalidad del país, la periodista me utilizó como intermediario para acceder a la alcaldesa de Ponce y a un profesor de historia, ambos anexionistas.  Durante aquella conversación en la sala de mi casa, ambos entrevistados expresaron que su aspiración a la anexión se basaba en al anhelo a ser parte del “progresismo estadounidense”.

El segundo suceso provocador de reflexión fue la respuesta del sector anexionista a la visita a Puerto Rico del llamado Rey de España, “tipejo” heredero de la vergonzosa tradición truquera de los Borbones. Dinastía que se levanta como regente hoy del Estado Español gracias al caudillo y genocida por la gracias de dios, Francisco Franco Bahamonde.

Así, desde mi falta de entrenamiento historiográfico y con esos marcos de referencias informales que ya detallé,  es que me acerqué a El Laberinto De Los Indóciles: Estudios Sobre La Historiografía Puertorriqueña Del Siglo 19. Publicación de 197 páginas divididas en tres partes o secciones. 

La primera, titulada Introducción: intersecciones entre historiografía y política, donde el maestro Cancel presenta el tema de su trabajo, las bases teóricas desde donde se acerca al mismo, y sobre todo su intención al publicar este trabajo.

“Mi finalidad es forjar la lectura de una discursividad que nunca se puso de acuerdo, nunca fue homogénea y que se apropió de la identidad y de la puertorriqueñidad de manera creativa poniendo la historia y la memoria del pasado al servicio de causas que chocaban la una con la otra.”

Así, don Mario deja claro su aspiración:

“Lo que busco es penetrar los mecanismos de manipulación de la memoria, del pasado, y de la historia para fines políticos en la discursividad histórica del siglo 19 y ver como la historiografía afectó el activismo modernizador en aquellas circunstancias”

Explica así el autor que el discurso historiográfico del siglo 19, y asumo que el de nuestros días, no es uno imparcial, lineal y mucho menos inocente.  Es decir, nos presenta la historiografía como campo de batalla y herramienta para la construcción ideológica, en este caso la construcción de la identidad del sujeto hoy llamado “puertorriqueño”.

Para esto Cancel aclara y produce un mapa para entender la mutación en el tiempo de las definiciones de términos como: autonomía, anexión, independencia, descolonización y otros términos, matizados siempre desde las ideologías y las posturas de clase de los autores estudiados. Pero sobre todo como referentes para forjar la identidad criolla y las aspiraciones colectivas que empujaban esos historiadores. 

Leyendo lo plasmado por don Mario sobre esa historiografía, surge claramente la complejidad del pensamiento historiográfico producido durante el siglo 19. Los matices de sus marcos teóricos, las fuentes y la metodología usada por los autores de esa época. Autores para quienes la identidad puertorriqueña tenía unos cimientos europeos que influyeron como se mirará los eventos de 1898 y el proyecto modernizador del periodo posterior. Para esto, el maestro Cancel no se limita al uso de fuentes provenientes de libros históricos, pues aclara que el “… pensar históricamente no es un monopolio de los historiadores”.  ¿Será por eso estoy yo aquí compartiendo mi poco ilustrada opinión sobre su trabajo historigráfico?

La segunda sección o inciso se titula: Historiografía y política puertorriqueña del siglo 19: entre integrista y separatistas. Aquí Mario Cancel da rienda suelta al historiador que le da forma como intelectual y que lo define como académico. Dieciocho (18) ensayos donde se adentra y examina las lecturas que los historiadores de los siglos 19 y 20 hicieron sobre el trabajo de sus antecesores. Sobre todo, en estos escritos el autor se enfoca en las miradas de clase, políticas y en los prejuicios raciales desde donde esos documentadores del siglo 19 miraron los trabajos de Agustín Iñigo Abbad y Lasierra por ejemplo.

En esas miradas de los autores estudiados, según Cancel, transpiran dos proyectos discursivos: la regionalista o integrista y la nacionalista. Brecha discursiva que se va a encrudecer tras el 1898. Es interesante no obstante que ese sujeto puertorriqueño y su identidad nacional resultante de ambas posturas, tanto la integrista como la nacionalista, será una “identidad” basada en la aspiración al euro-occidentalismo que produce en el sujeto puertorriqueño una necesidad de alcanzar el nivel de desarrollo europeo para poder entrar a la modernidad. No importa si era bajo el integrismo o el separatismo, ni mucho menos si era bajo el dominio español, el estadounidense o la independencia.

Así explica Cancel que desde tan temprano como en la historiografía de Abbad y Lasierra ya se establecían definiciones de la identidad criolla desde la dualidad del “yo” y la “otredad”. Dualidad que produce la mentalidad de que los puertorriqueños no eran, ni podían ser, iguales a los españoles. Esta visión es estudiada por Cancel en los trabajos que sobre Abbad y Lasierra hicieran los pensadores del siglo 19: Tapia y Rivera, Acosta y Calbo y Elzaburo y Viscarrondo.

Luego, Cancel recorre la historiografía puertorriqueña durante los siglos 19 y 20 para documentar como, implícitamente o no, el criollo necesita construirse desde el eurocentrismo, no importa si es como español o estadounidense repito, para alcanzar la modernidad. Si es correcto lo que entendí, es fácil entender entonces cómo la vinculación al imperio de turno es valorada y reflejada en las visiones políticas y en la forma que vemos todavía nuestra relación con esos imperios. 

Tras leer, repito como lego en historia y en historiografía que soy, El Laberinto De Los Indóciles: Estudios Sobre La Historiografía Puertorriqueña Del Siglo 19 del amigo y maestro Mario Cancel creo poder entender mejor como el síndrome del colonizado todavía se manifiesta hasta nuestros días en todos nosotros.

Leer a Cancel, creo que me ayuda a entender mejor por qué la escuela me construyó la historia como lo hizo. Igual me hace más fácil explicar el monarquismo de Hernández y el neofascismo anexionista servil de Carlos Romero. Ambos parecen expresiones caricaturescas de esa aspiración a la modernidad ya explicada. También tras esta lectura, creo poder entender mejor los intentos contestatarios para idealizar lo indígena y lo criollo latinoamericanista en las luchas de una nueva generación de trabajadores de la cultura que, influenciado por el indigenismo de la década del 1970, buscaban redefinir el ideal “puertorriqueñita”. Admito que eso necesito seguir estudiándolo.

Sin embargo, lo más interesante para mí, desde mi visión de lego en la historiografía, es como la lectura de El Laberinto De Los Indóciles: Estudios Sobre La Historiografía Puertorriqueña Del Siglo 19 me ayuda a explicar la respuesta de la alcaldesa de Ponce y del historiador a la interrogante de la periodista sobre el porqué eran anexionistas. Igualmente, interesante, exponerme a este trabajo me hace posible entender mejor el entusiasmo casi adolescente con que los funcionarios anexionistas del país se “postraron” a los pies del anacrónico visitante monárquico que, buscando oportunidades económicas, visitó la isla. La realidad que fue vergonzoso ver los supuestos dignatarios del país, comportarse como adolescentes millennials frente al “influencer” del momento.

Dicho la anterior creo que el trabajo de Cancel titulado El Laberinto De Los Indóciles: Estudios Sobre La Historiografía Puertorriqueña Del Siglo 19 hace dos grandes aportaciones a la discusión sobre quiénes somos y a dónde vamos como pueblo.

Primero, la extensa bibliografía de sobre 10 páginas que acompaña y sostiene el texto del maestro Cancel. Ese banco de datos nada más vale el costo del libro y deja ganancia.

Segundo: La provocación a pensar y preguntar.

Exponerme al contenido de El Laberinto De Los Indóciles: Estudios Sobre La Historiografía Puertorriqueña Del Siglo 19 me provoca preguntas como:

¿Estamos los y las puertorriqueñas condenadas a ser siempre aspirantes al progreso civilizado del eurocentrismo blanco, lo mismo español que estadounidense?

¿Seguiremos viendo la necesidad de subordinación a un imperio como la puerta para el progresismo y la modernidad?

¿Cuán vivas están, y cómo siguen definiéndonos estas narrativas en pleno siglo 21?

¿Por qué no le hicimos más casos a las narrativas indigenistas y latinoamericanistas de los músicos de los ’70?

Maestro Cancel, hasta aquí mis dos centavos sobre El Laberinto De Los Indóciles: Estudios Sobre La Historiografía Puertorriqueña Del Siglo 19.

Gracias por la provocación. ¡Salud y resistencia!

“Mixta” de pollo guisa’o a la criolla en “slow cooker” con tostones…


“Old school” pollo al bbq sazonado con adobo criollo y servido con tostones… Almuerzo pa’ sábado


Tortilla…


Revoltillo con salchichas (vienna sausage) pa’ desayuno, “real boricuas comfort food”


#Iphonegraphy: luz mañanera…


Pollo al bbq criollo…


Gracias al maestro Jesús Ortiz, celebramos el genio de hermano Reinaldo Millán


Ubicada en el salón Rei Millán de la Librería El Candil de Ponce

Pinchos de pollo, con trasunto kentuckiano… (Crónica visual)


En saludo al “CAPRICHO BORICUA” de Wilda Rodríguez… Tomate, queso del país y albahaca, terminado con buen aceite de oliva y maravilloso balsámico de 18 años


Para cerrar el fin de semana, “montaditos” de gazpacho boricua. Es decir, de serenata de aguacate, tomate, cebolla y bacalao.


En saludo a Bayamón, chicharrón de Ponce (crónica visual)


#Iphonegraphy: Singer


Chuletón de pernil al barbi… (galería)


#Iphonegraphy: Frazada


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