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El Blog de Gary Gutiérrez

Abusador de cafeína, asador de patio, comidista y cronista del bajo mundo culinario, iconoclasta aspirante a ácrata, apóstata, y comantenedor de @tempranopr

Arroz guisado con costilla de ternera ahumada #BBQ


Pollo al limón y pimienta (crónica visual)


#Iphonegraphy: Lluvia matutina


#Iphonegraphy: luz vespertina @hipstamatic


Pasta con camaroncitos y SPAM…


Special Process Army Meat(SPAM), ese derivado de carne que alimentó a legiones de militares estadounidenses durante decenas de guerras, es uno de los alimentos típicos para los puertorriqueños tras el paso de huracanes u otras catástrofes naturales.

Es por lo que, durante la temporada de tormentas en el Caribe mi alacena siempre contiene varias de lata de estas carnes que en sitios como Hawaii y Correa prácticamente son objeto de veneración gastronómica.

Llegando casial final de la temporada de tormentas en el Caribe, y a pesar de que el SPAM puede durar décadas si no se abre la lata, comencé a buscar cómo consumir el inventario que tengo guardado para cualquier eventualidad ciclónica. Ya el año que viene nos apertrecharemos nuevamente.

Es así como se me ocurrió saltear el SPAM con pasta.

Comencé sofriendo con un poco de vino el SPAM en cuadritos. Añadí los aromáticos, cebollas, ajo y pimientos y luego incorporé unos camarones que tenía en el refrigerador. No añadí sal pues el SPAM tiene suficiente para subirle la presión a una vaca.

Tras unos minutos le tiré la pasta y lo terminé con albahaca fresca del patio y queso parmesano.

Para mi sorpresa, la combinación resulto sabrosa y compleja en sabores. Esta de seguro la voy a repetir… ¡buen provecho!

Old school Case XX Sod Buster Jr. #EDC


Basa al horno… documento visual @Hipstamatic


# Iphonegraphy: Tortillita de día de fiesta… @hipstamatic


Intento de un ragú de cerdo, despacito…


Por aquello de entretenerme y sobrevivir otro domingo de encierre pandémico, decidí irme con algo despacito.

Ragú de cerdo y aceitunas negras en el “slow cooker” fue lo que se me ocurrió con lo que había en la casa.

Trozada una masa de cerdo, sofreí los pedazos con un poco de vino tinto en un sartén de hierro hasta sellarlos.

Luego salteé cebolla, ajos y pimientos, que incorporé junto a la carne en el “slow cooker”.

En este punto añadí tomates romanos frescos en fetas, salsa de tomate comercial, aceitunas negras y albahaca seca. Tapé el “slow cooker” y lo dejé hacer su magia.

Una hora y media más tarde añadí orégano, albahaca y espinaca frescas para seguir la cocción.

Sesenta minutos a fuego lento, añadí la pasta pre-cocida y la terminé con queso palmesano rallado.

Tras dejarlo descansar unos minutos, lo serví con tostadas de baguette aderezadas con aceite de oliva y lo acompañe con un Tempranillo.

¡BUENO PROVECHO!!!

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