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El Blog de Gary Gutiérrez

Abusador de cafeína, asador de patio, comidista y cronista del bajo mundo culinario, iconoclasta aspirante a ácrata, apóstata, y comantenedor de @tempranopr

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hibachi

Churrasco sobre brasas de manzano acompañado por nachos (galería)


Definitivamente, cuando viene a pescado al grill, la frescura es lo que “la hace”


Agradecido al Lcdo. Zambrana quien me recordó que vale la pena visitar las pescadería locales.


Chillos frescos de la El Boquete Pescaderia Santo Cristo dé la Salud, Peñuelas

Chillitos al hibachi, pa’ una veraniega tarde dominguera 🍻 (cameo)


Sal, pimienta, limón y aceite de oliva

Bratwurst al hibachi… (cameo)


Como esta quincena sobraron unos chavitos: Rib eye steak pa’ almuerzo (Galería)


Chillo al hibachi con sorullos de maíz: “finger food, biricua style” (crónica visual)


Caderas de pollo al hibachi… nueva referencia para jugosas y tiernas…


Ante la interrogante de cómo preparar al BBQ un pollo jugoso pero con la piel crocante y tras estudiar recetas y videos, la alternativa fue el hibachi de carbon. Es decir un asador pequeño donde el pollo se cocine muy cerca de las brasas abiertas.

El proceso comenzó 24 horas antes. Poner las caderas en una salmuera seca sin recortarle la grasa o la piel,
Tras por lo menos 18 horas en la salmuera, seque las caderas con papel toalla, aplique el sazonador que guste y deje descansar mientras enciende una capa de carbón en el hibachi.
Cuando la barbacoa esté totalmente encendida, ponga las caderas sobre la parrilla con la piel en dirección al carbón. Mantenga volteando y moviendo las piezas para asegurar una cocción pareja y manejar las erupciones de flamas producto de la grasa que suelte el pollo.
Al lograr el color deseado en las caderas, tape el babri y deje que continúe la cocción hasta que la temperatura interna de las piezas supere los 165°f. En este caso 175°.
Cuando se logre la temperatura deseada, remueva la piezas del fuego y deje descansar.
El resultado fue un pollo tierno, jugoso y cocido en su propia grasa, pero con una agradablemente textura en el cuero.

¡BUEN PROVECHO!

Choice Top Steak con papitas al hibachi (cameo)


Top steak grillado sobre carbón de quenepa y papas fritas al hivachi terminado con esparrogos en aceite de oliva y balsámico

Churrasco al hibachi… otra sabrosa simpleza (galería


Sazonado por 24hr con Montreal Steak, aceite de oliva y vinagre de vino rojo
Directo sobre el carbón, volteándola cada dos o tres minutos hasta el termino deseado. En este caso, sobre medio (medium well).

La combinación de el sazonador comercial y el vinagre resulto en una compleja y sabrosa mezcla de sabores que pide buen vino…

¡Maravillosa en su simpleza, buen provecho!

Pollo al hibachi marinado en soja. Otro homenaje a la simpleza


Si bien la culinaria en torno a las brasas se distingue por niveles o capa de sabores que se complementan, no es menos cierto que a veces, más es menos. Igual hay veces que la simpleza es simplemente sabrosa.

En un cubilete, cubra con salsa se soja unas caderas de pollo. Tenga cuidado de que el nivel de la soja no cubra la piel del pollo. 24hr más tarde, saque el pollo y colóquelo sobre una rejilla para que drene el exceso de salsa. Igualmente con un papel toalla seque bien la piel.
Sobre brasas directas en el hibachi, coloque las caderas con la piel hacia abajo por unos minutos para dorarla. Luego se voltean y se cubre el barbi por unos 20 minutos, hasta que la temperatura interna supere los 165°f
El resultado fue un pollo sabroso en su simpleza, que lo mismo se puede comer tal cual, o complementar con su salsa de barbacoa preferida.

¡BUEN PROVECHO!

Chuletas al hibachi con dip de cilantro… ¡RECOMENDADO”


Por 24 horas, marinar unas chuletas anchas en jugo de manzana y rump run estilo Tennessee que me envió Manolo Matos por 24 horas.
Luego, a fuego directo sobre el hibachi volteando cada 3 o 4 minutos hasta que se llegue al término deseado.
Para servirlas, acompañar las con el “dip” de cilantro de DEVÓRALO

Chillo al hibachi con Tajín y cerveza pa’ bajarlo


Porque no solo de cerdo vive el asador, este sábado nos fuimos de pescado…

Sazonado con aceite de oliva y Tajín
Luego a fuego directo sobre el hibachi, volteando cada 2 o 3 minutos hasta que esté cocido.
¡Servido con cerveza, buen provecho!

Porterhouse a la brasa y mantequilla…


Con deseos de comer carne de res, no encontré nada especial. Aun cuando encontré un porterhouse, el mismo no tenía una buena relación de grasa y fibra. Para resolver el asunto, simplemente añadí un poco de mantequilla al momento de grillar.

añadir un poco de matequilla al momento de grillar, no solo aumentó el sabor de la carne. La hizo mas jugosa y tierna
¡Buen provecho!

Dulzón pollo a la brasa y con sabor ponceño… ¡BRAVO!


Buscando entre los adobos y “rubs” en el supermercado me crucé con un producto que no conocía: Sofrito en Polvo de Campolor.

Así que cargando con curiosidad por mi hallazgo, regresé a casa buscando en mi mente como utilizarlo. De repente recordé la receta para el salmón ahumado y decidí utilizar la misma salmuera pero añadiendo el sofrito seco.

Con una parte de sal por tres de azúcar y dos sobres del Sofrito en Polvo cubrí generosamente el pollo ya partido en dos mitades. Lo puse en un cubilete y lo dejé tapado en el refrigerador.

Sobre 12 horas más tarde, el pollo nadaba en el sirope que producto de la condimentada salmuera.

Así las cosas, y mientras el carbon se tornaba en brasa e invocaban a Beyamanaco, removí el pollo de los jugos y lo sequé con papel toalla. Este paso es indispenable para que el cuero del pollo quede crocante. Luego lo rocié con aceite de oliva y lo aseguré en una canasta para grillar.

Cuando ya los carbones rendían tributo a Beyamanaco, coloque la canasta directo sobre el hibachi.

Volteando la canasta cada 5 minutos, hasta que la carne de las pechugas alcanzó los 165 grados, el pollo fue dorándose y el cuero caramelizándose por la azúcar de la salmuera.

Removido de la canasta y descansado por unos 10 minutos, el pollo resultó maravilloso con papas majadas y maíz salteado en mantequilla.

Tierno, jugoso y sabroso, con un balance entre la sazón criolla del sofrito de Campolor y el dulzón de la azúcar. De pasó si usted es de los que disfruta del pique, este pollo aguanta cualquiera que le quiera incorporar.

Antes de terminar quiero dejar claro que el descubrir que esa maravillosa mezcla de condimentos es producida por manos ponceñas, no solo hace de la hallazgo una sabrosa sorpresa, la hace mucho más valiosa para mi. Altamente recomendado este SOFRITO EN POLVO de Campolor.

¡BUEN PROVECHO!!!!!

Papitas al hibachi…


La lluviosa tarde de domingo me interpeló a encender el “barbi”. En este caso el Smokey Joy de Weber.

La intención era usarlo “hibachi style” para preparar unos porterhouse finitos que llevaban 24 horas salándose en el refrigerador y que preparamos siguiendo las instrucciones del Alton Brown el de la TV.

Para acompañarlo decidí “freir” unas papitas también sobre las brasas.

Corté las papas en cuadritos y en un cubilete de metal las sazoné a gusto. en este caso, sal, pimienta, albahaca, una cabeza de ajo picada a la mitad y una generosa cantidad de aceite de oliva.

Tras 45 minutos directo sobre las brasas en el hibachi tapado con las ventanillas abiertas, las papas quedaron sabrosamente tiernas pero tostaditas por fuera. Mi único error fue no moverlas cada cierto tiempo para que se cocieran más parejo. Lección aprendida para la próxima.

Junto a una cerveza, estas papas y un pedazo de aguacate fueron suficiente complemento para que la carne perfectamente a punto medio fueran un almuerzo de domingo memorable.

¡Buen provecho!

Almuerzo sabatino: hamburguer de patio.


Pasta con aceitunas, lo misma sola que como acompañante le brega


La búsqueda de un acompañante para nuestras proteínas asadas es siempre un proyecto. Más en estos tiempos de pandemia que debemos resolver con lo que tengamos en la casa y salir lo menos posible.

En este caso, la meta fue con qué acompañar el ‘shoulder blade” de ternera al hibachi. Así que resolvimos con los ingredientes a mano: espaguetis, ajo, aceitunas rellenas de manchego, aceite de oliva y queso palmesano.

Mientras cocimos la pasta siguiendo las instrucciones del paquete, en un cubilete combinamos el ajo machacado, el aceite de oliva, las aceitunas con un poco de su agua. Ablandada la pasta al punto deseado, se incorpora la misma caliente al cubilete y se mezcla todo. Se termina con el queso palmesano y se sazona con sal y pimienta a gusto.

Esta pasta resultó ser un sabroso y fácil complemento para nuestra ternera, pero igual, para quienes son vegetarianos, se puede comer sola.

Para la proxima, le incluyo albahaca… buen provecho

Atún al “barbi”, con sorullos y ¿mayu-limón?


Cocinando con lo que tengo en la casa para alargar el periodo entre visitas al colmado durante el acuartelamiento por la pandemia, hoy le metimos a la tuna que, desde mi último viaje al mercado, guardaba en el congelador .

Para acompañar al pescado, unos sorullitos de maíz, pero como no soy amante del mayu-ketchup, ni tenía los ingredientes para hacer una salsa tártara,  inventé con lo que se pudo y terminé con una mayonesa con limón.

Descongelado los filetes de tuna, los sazoné con un poco de aceite de oliva, sal, pimienta negra y pimienta roja a gusto. Los dejé descansar por dos (2) horas en el refrigerador.

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Luego, sobre las brasas en la barbacoa tipo hibachi por unos cinco (5) o seis (6) minutos por cada lado es suficiente para que el pescado llegara al termino medio.

mientras se terminaban los filetes de pescado,  preparé los sorullos de maíz y la mayonesa con limón.

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Usando mayonesa comercial, le añadí un diente pequeño de ajo, sal y pimienta a gusto, un poco de pimienta roja y la termnié con el jugo de media lima (limón caribeño) y un poco de salsa de soja.

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Resultó ser un maravilloso aderezo tanto para los sorullos como para el pescado. Así que si a usted no le gusta el mayu-ketchup, o simplemente quiere variar, dele una oportunidad a esta salsa. Le aseguro que con mariscos o sorullos la mayu-limón “la hace bien duro”.

¡Buen provecho!!!!

Dorado al grill: continua la cuarentena


En lo que parece una escena de la novela Ensayo sobre la ceguera del inmortal Saramago,  el mundo sigue enfrentando una pandemia complicada por intereses políticos y económicos.

Millones de personas en todo el mundo, sobre todo en el industrializado, somos obligadas a permanecer acuartelados en nuestros hogares como forma de prevenir el contagio.

En mi caso, la forma de sobrevivir este proceso es cocinando en la barbacoa. En esta ocasión; filetes de dorado a la barbacoa. Mahi-mahi, pa’ los hipsters.

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Tras sazonar los filetes con, sal, pimienta y aceite saborizado con limón, precociné las papas en el microondas y las aderecé con aceite saborizado con hierbas de la cocina toscana, puse todo directo sobre el fuego en una canasta para grillar pescados. Entre el pescado y la carne coloqué unas rueditas de limón para dar sabor y evitar que el pescado se peguera a la parrilla.

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Volteé la canastas cada tres (3) minutos hasta alcanzar un temperatura interna de 140 grados Fahrenheit.

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Una vez alcanzada esa temperatura, saqué la canasta del fuego y lo puse a descansar por varios minutos.

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Sabroso y delicado, no es la cura de corono virus pero hace la espera de la misma mucho más llevadera.

¡BUEN PROVECHO!

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