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El Blog de Gary Gutiérrez

Observador, documentador, fotógrafo callejero, bloguero y comunicador social. También comidista del bajo mundo culinario, abusador de cafeína e iconoclasta aspirante a ácrata y apóstata, comantenedor del programa Temprano En La Tarde todos los días a las 4:00pm por PAB550.COM

#Iphonegraphy: Patio Lights


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Barbacoa sabatina…


La visita de un familial es siempre la mejor excusa para prender el “barbi”.

En esta ocasión, papa asada aderezado con aceite saborizado con chiles, romero y un toque de mantequilla y la mazorcas con sal en granos y aceite de oliva sirven de complemento perfecto a un ribeye a termino medio y unas costillas ahumada sobre madera de “pecan”.

Para acompañarlos, un Pinot Nour sugerido por el Maestro David Talavera: Ghost In The Night.

Después de esto, solo se necesita un espacio donde tirarse una siesta….

¡buen provecho!

Níspero en Ponce, “hardcore” Talavera


Por Gary Gutiérrez

Hace unos tres meses, con alegría me enteré que, bajo el nombre de “Níspero” el amigo David Talavera retomaba el espacio de la calle Isabel donde ubicó el desaparecido Cabuki.

En aquella ocasión la visita fue agradable, y la comida excelente como era de esperarse.

Sin embargo, el propio David me admitió que el local daba servicio de forma limitada y que en unos meses, cuando a su entender todo esté listo, inauguraría con toda pompa y platillo.

Los que conocen a David Talavera, saben lo que eso significa. Comida de alta calidad, rigurosa técnica en el manejo, y el ambiente más informal posible.

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Así, y bajo estos principios, esta semana inauguró en Ponce: Níspero Asador, Vinos & Coctelería. Un negocio “Talavera hardcore” que se distingue por su estilo rústico y su obsesión con que sus comensales la pasen bien y sin “jaiberías” pretenciosas.

Del saque, con solo mirar el servicio en Níspero Asador, Vinos & Coctelería, se sabe que uno está en un negocio de Talavera.

Los y las meseras pendiente como un buen perro de caza, no se les escapa nada en el salón. Aún si algo no está al estándar, la mesera viene, se excusa y lo resuelve. Nada peor que la tendencia en muchos lugares donde uno reclama algo y el mesero pretende explicar porque el reclamo no es válido. Pero eso es para otro escrito.

El punto es que pasada la inauguración, y aprovechando la visita de mi cuñada estadounidense, le caímos a Talavera en Níspero Asador, Vinos & Coctelería.

No hubo sorpresa, la experiencia maravillosa, relajada y sobre todo sabrosa. Ni la presencia de políticos de carrera en el barra me la dañó.

De entrada, la doña y la cuñada le metieron a unas margaritas que estaban perfecta para combatir el calor que traíamos de la calles. Eso es mucho decir pues mi cuñada es una tejana que no tiene pelos en la lengua.

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Una a cero a favor de Níspero.

De aperitivo y para acompañar las margaritas, le metimos mano a unos “bacalitos fritos” con camarones. SIIII, con camarones.

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Sabrosas almohadillas de harina frita, condimentadas muy sutilmente y con unos pedasitos de pimiento morrón fresco y orégano que complementan maravillosamente el bacalo y el camarón que, como sorpresa, duermia en su interior…. Tuve que pedir un Buffalo Trace pa’ disfrutarlo como se debe.

Mientras disfrutamos del aperitivo y del ambiente, nos tomaron la orden. Chuletones de terneras a punto medio para la jefas, y para mí, arroz con jueyes y calamares en la tinta de estos últimos.

Por supuesto, el arroz no podía ser más criollo. Espeso y mojadito, invitaba a comerse solo. Pero le metimos habichuelas, por aquello de catar el nivel de fonda de la cocina… Pasó con “flying colors”.

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De los chuletones de ternera, no voy ni opinar.

Su intenso sabor a carne de res complementado solo por una excelente sal rústica fue otro punto a favor de Níspero. De paso, este plato salió complementado por un arroz provincial que estaba para comerlo solo. ¡BRAVO!

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Tengo que admitir que nuestra orden se atrasó un poco. Sin embargo, lejos de justificarse, nuestra mesera Alondra fue proactiva, y se excuso antes de que nos percatáramos bien del retraso y, como compensación, nos trajo un platito de aguacate con cebollas y aceite de oliva, que le ganó la indulgencia eterna de la mesa.

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Así llegamos al final de la noche que, a sugerencia de Alondra, coronamos con un maravilloso Tiramisú balanceado a la perfección. Ni muy dulce, ni muy desabrido, simplemente sabroso.

En fin que me gustaría decir que Níspero Asador, Vinos & Coctelería me impresionó. Pero la realidad es que no, pues no esperaba menos de Talavera.

Definitivamente, el espacioso local, el ambiente agradable e informal, la atención profesional y la calidad de los alimentos, pone a Níspero Asador, Vinos & Coctelería en la corta lista de negocios que realmente disfruto en la ciudad.

¡Buen Provecho!

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Carta abierta al autor de: “QUIQUE AYOROA SANTALIZ; Patriota, Quijote y Amigo”


Laboy

7 de agosto 2019

 

José Enrique Laboy Gómez

Maestro de escuela

 

Amigo y profesor:

En medio de este verano intenso, que para mí fue uno extremadamente complejo a nivel personal y para el pueblo a nivel colectivo, me solicitaste que leyera tu publicación “QUIQUE AYOROA SANTALIZ; Patriota, Quijote y Amigo”, y que te diera mi sincera opinión sin tapujos y con la mayor honestidad intelectual.

Como a los amigos uno no puede decirle que no, acepté la encomienda sin mucho entusiasmo.

No era por falta de interés en la vida del maestro Quique Ayora, amigo que conozco y admiro desde que lo conocí cuando en mis años mozos le veía llegar con algún invento o solicitud de documentación al estudio fotográfico de mi familia. Además, ya el libro descansaba en mi mesa de noche junto a otros que esperan para contarme sus contenidos.

Respondiendo a tu pedido, te escribo públicamente como una forma de interpelarte y obligarte. Ya me explicaré ‘más adelante.

Me adentré en la publicación y de inmediato levanté tarjetas amarillas. Los títulos de los primeros capítulos, para llamar de alguna manera las partes o ensayos que dan forma a tu libro, no me llamaron mucho la atención, pues nunca fui fanático de las biografías centradas en la vida personal de los sujetos.

No obstante, mientras pasaba las páginas, tu diáfana escritura me hizo fácil adentrarme en “el cuento” en que convertiste la vida del amigo Quique. Tu narrativa me hizo sentir como el niño que se sienta a los pies del padre, tío, o abuelo que narra historias y aventuras de otras épocas o mundos.

De igual manera, tu verbo deja clara la importancia entender ese periodo de la vida íntima del niño isabelino que hoy conocemos como distinguido abogado. Tu recuento explica que fue allí donde se forjó el armazón que hoy sostiene a ese gigante objeto de tu libro.

La segunda parte, dividida por las áreas de interés del maestro Ayoroa, es otra cosa.

Al narrar las peripecias como periodista deportivo, abogado, luchador por la independencia, rescatador de la figura de Albizu, gestor cultural, promotor de autosuficiencia economía e iniciador de movimientos políticos alternos a los paridos, tu publicación recoge luchas, confrontaciones, victorias y pesares que la historia oficial invisibiliza y condena al olvido.

Partiendo de lo anterior, regreso a lo que expuse al comienzo, la razón por la que esta carta tiene carácter público.

Me parece que tu libro sirve de provocación para adentrarnos a esa historia reciente que muchas veces es menospreciada por la historiografía tradicional.

Eso apartados donde hablas de las gestiones sociales del ponceño por adopción son excelente punto de partida para generar una serie de foros que visibilicen esas luchas para los que hoy, en el siglo XXI llegan a la adultez sin un pasado reciente en el cual apoyarse.

Es así como te convoco a que se organicen una serie de conferencias en torno a los procesos que sirvieron de hilo conductor a la vida de Quique Ayoroa. Invitando amigos y colaboradores, y con la ayuda de instituciones como el Ateneo, se pudiera convocar paneles para conversar sobre:

  • Los oprimidos y el Derecho
  • El rescate de los patriotas y las microhistorias de lucha
  • La cultura como resistencia
  • Sustentabilidad como herramienta de liberación
  • Activismo y organización desde abajo

Los anteriores son solo ejemplos de algunas de las discusiones y conversación que, no solo me parecen apropiadas, son indispensables en este convulso orden que se vive.

Respetuosamente espero haber contestado adecuadamente tu pedido para comentar tu libro “QUIQUE AYOROA SANTALIZ; Patriota, Quijote y Amigo” de Mariana Editores que, por lo menos en mí, cumplió la primera obligación de una publicación, provocar.

 

Salud y resistencia…

Gary Gutiérrez

lector

 

No gente, las hallacas no son de yuca… Pero las de la Cafetería Lesy y Rey son maravillosas


Por Gary Gutiérrez

Si bien la controversia en torno al uso de los vocablos pastelillos y empanadillas dividen el país, la discusión no se que da ahí.

Tratar de pedir una alcapurria o una hallaca en Puerto Rico, es realmente un salto al vació gastronómico. Nunca podrá predecir lo que le van a servir.

Si miramos al regente de la lengua española cuando habla de hallaca dice:

1. f. Ven. Pastel de harina de maíz, relleno de un guiso elaborado con varias clases de carne o de pescado en trozos pequeños y otros ingredientes, que, envuelto en hojas de plátano o cambur, se hace especialmente por Navidad.

Mientras que de alcapurria establece:

1. f. P. Rico. Fritura en forma de croqueta grande, hecha de yautía o plátano rallados, rellena de carne.

Sin embargo en Puerto Rico la cosa es más compleja. Pues cuando viene a estas maravillas heredadas del acervo gastronómico de nuestras madres negras, esas definiciones no son tan claras.

Según mi experiencia, en partes del norte, las alcapurria se preparan indistintamente con yuca o masa (es decir viandas, que llaman verduras, y/o plátanos) ralladas y rellenas de proteínas y fritas.

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Pero en el sur, la hallaca es la que se produce rellenando la masa (viandas y/o plátanos),  para luego freírla, mientras que las que son de yuca se les llaman alcapurria.

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Por tanto en el sur no hay alcapurrias de masa, esas son las hallacas.

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Si en vez de freírlas se hierven empaquetadas en hojas de plátanos son pasteles y si se asan a la braza o en el horno, las de yucas le llaman empanadas.

En fin, y lo más importante, si usted viaja por la carretera 14 de Ponce, entre el barrio Palmarejo y el Coto Laurel encontrará una guaguita (eso que ahora llaman Food Trucks) pintada de naranja y azul.

Parece allí, no se arrepentirá.

Tanto las alcapurrias (de yuca), como las hallacas son de otro nivel.

En ambos casos, fritas a la perfección,  la simpleza de la proteína es solo un complemento a la crocante corteza que sirve de empaque a la maravilloso textura empastelada del interior.

Experimentar estás delicias me transportaron a la década del 1990, cuando junto al fotoperiodista Eduardo Collazo (padre de Valeria),  recorría el sur de la isla recogiendo imágenes para venderlas a los medios de comunicación en la zona metropolitana.

En ocasiones, a media tarde sonaba el viejo celular Motorola, que era del tamaño de un ladrillo, y del altavoz salía la voz de  Idelisa Pérez (Doña Tita), madre de Collazo y abuela de Valeria para invitarnos a pasar por la casa porque había preparado hallacas.

No voy a decir que, por lo menos una docena de hallacas más tarde, se daba por terminada la casería de imágenes.

En resumen, la parada en la Cafetería de Jesy y Rey, en la carretera 14, no solo fue un viaje al callejero pasado de fotoperiodista de provincia. Sus sabrosas frituras me llevaron a la cocina de doña Tita, el sitio donde aprendí el referente de lo que es una buena hallaca.

¡Buen provecho!

 

 

 

Espinaca, queso azul y uvas pa’acompañar…


Por Gary Gutiérrez

Si bien es correcto que no solo de pan vive el hombre, como reza el libro de los cristiano. También es cierto que con carne solamente no se sobrevive saludablemente.

Por eso, buscando con que acompañar un “cowboy steak” grillado y acompañado con papas asadas en romero que compartiría con la doña y con mi madre, se me ocurrió que una ensaladita fresca nos ayudaría a la digestión.

Espinaca fresca, queso azul y uvas, bastaron par,a combinadas con un aderezo de balsámico, aceite de oliva, sal y pimienta, ser el complemento perfecto para nuestro almuerzo dominical.

En esta ocasión, como estaba la vieja y el calor ponceño estaba encendi’o, lo bajamos con una cavita rosada friiita que cayo como gloria…

 

¡Buen provecho…!

#Iphonegraphy: de dieta o regular…


#Iphonegraphy: Antique Shadow


#Iphonegraphy: Patio textures


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