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El Blog de Gary Gutiérrez

Abusador de cafeína, asador de patio, comidista y cronista del bajo mundo culinario, iconoclasta aspirante a ácrata, apóstata, y comantenedor de @tempranopr

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Política


Votar “por el cambio”, es asegurar que todo siga igual.

Triunfo más allá (o más acá) de Monsanto


Letras y fotos por Gary Gutiérrez*

Unas dos mil personas se reunieron en Ponce, Puerto Rico, para marchar en repudio a la empresa supranacional Monsanto.No Monsanto_20160518-138_Ponce

De esta manera, esos boricuas se integraron a la “glocal” actividad que el movimiento en contra de la empresa productora de herbicidas realiza cada año en mayo. “Glocal” es el término que se utiliza para describir eventos locales individuales, que a su vez forman parte de una movilización a nivel mundial.

Monsanto y sus desdichas aparte, la actividad en Puerto Rico fue una iluminadora experiencia, pues por primera vez en mucho tiempo fue notable la participación de los jóvenes.

Por muchos meses la mayoría de las actividades contestatarias, tanto de protestas, como de educación o formación convocadas por grupos comunales, políticos o culturales en el sur del país, aparentaron tener como denominador común que la edad promedio de los asistente era de sobre sesenta años.

No Monsanto_20160518-154_PonceIncluso en las pocas actividades en que se notó la presencia de jóvenes, la misma claramente respondía al requerimiento de sus maestros o profesores. Aún en algunas actividades convocadas por grupos de universitario, el público era mayormente viejos.

Claro, podemos discutir las premisas anteriores. Incluso de entender que las mismas no son correcta, no debe perder el tiempo leyendo el resto del escrito.

Estipuladas las diferencias.

No Monsanto_20160524-056_PonceNo obstante, si usted sí está de acuerdo con las premisas, lo importante es que para usted, en términos generales los jóvenes del país no responden a, o no les interesan, las protestas, manifestaciones o actividades convocadas desde los sectores de más consciencia ambiental, social o política.

Si esto es así la pregunta lógica es por qué no les interesa, o si les interesa, por qué no se movilizan.

El tema de la movilización se trató hace unos años en una colaboración publicada en la revista virtual 80 Grados bajo el título ¿Qué les pasa que no se rebelan?. El escrito recoge el trabajo del psicólogo clínico Bruce E. Levine titulado: “8 Reasons Young Americans Don’t Fight Back: How the U.S. Crushed Youth Resistance”.

No Monsanto_20160524-065_PonceEn el escrito Leviene detalla la deuda estudiantil, la medicación de la inconformidad, la educación disciplinaria y no libertaria, la desvalorización por el trabajo intelectual, la normalización del estado de vigilancia, el escapismo de la sociedad del entretenimiento y el resurgimiento del fundamentalismo religioso, como razones para que la juventud estadounidense no se revele cómo ocurrió en otras latitudes.

No es necesario un estudio sociológico para ver que esas premisas aplican casi al dedillo a lo que se discute en este trabajo, la inmovilidad de la juventud ante los asuntos que afectan su vida política social y económica.

Sin embargo por qué entonces la aparente alta presencia de jóvenes en esta protesta contra Monsanto.

Mirando a los jóvenes que participaron en esta marcha contra Monsanto, es notable que los mismos parecen corresponder a jóvenes que, apartándose del discurso político tradicional, están integrados a espacios de autogestión comercial u agrícola.

No Monsanto_20160524-054_Ponce - CopyParecería entonces que estos artesanos o artesanas, que los y las pequeñas agricultoras, que los y las teatreras, que los y las grafiteras y artistas plásticas, o que los y las empresarias movidas por la necesidad de “comercio justo”, encontraron en lo que representa la protesta contra Monsanto, el eco de una forma de lucha que va más allá de los discursos tradicionales de la llamada “izquierda” del país.

¿Será entonces que para estos nuevos activistas, la necesidad de revolución no es política, sino sistémica y económica?

¿A caso estos y estas jóvenes decidieron “darse de baja” del paradigma político desde el cual la izquierda les convoca y se están organizando calladamente para desarrollar su propia libertad desde el desarrollo de un alternativo sistema económico inclusivo, solidario y paralelo o fuera del Estado?

Por supuesto, para muchos de los adultos que leen, estas preguntas son solo paradigmas de ilusorias luchas juveniles o de quimeras de jóvenes utópicos.

No Monsanto_20160524-014_PonceTal vez tengan razón, pero eso no descarta que lo utópico o ilusorio sea tratar de cambiar el sistema, validando prácticas discursivas electorales y representativas que terminan reproduciendo espacios de hegemonía para unos y de vulnerabilidad para los y las otras.

En fin que para quienes tengan ojos para ver y  oídos para escuchar, los y las jóvenes que participaron en la marcha contra Monsanto tienen mucho que enseñar.

Tal vez el triunfo de la marcha va más allá de la denuncia contra Monsanto. Tal vez el verdadero éxito de la demostración es que nos deja ver que es hora de que nos echemos al lado y dejemos el espacio para que esas nuevas generaciones desarrollen sus nuevos discursos.

Quién sabe realmente, tal vez ellos y ellas si tengan la capacidad de hacer realidad la consigna: “Modifiquemos el sistema, no la semilla”.

* Susanne López Rodríguez colaboró con este escrito

Interrogante electoral…


¿Cómo es que la política partidista es la culpable de los problemas, pero seguimos participando de las elecciones que ellos organizan y controlan? 

Reflexión sobre el “Banquete Total”


Política puertorriqueña para principiantes, reflexión sobre el Banquete Total.

Por Gary Gutiérrez

jay y libro

En honor a la verdad, no suelo leer libros que estén de moda, mucho menos si estos fueron escrito por celebridades.

Lejos de estar motivado por mi arrogancia, la que no tengo problemas en admitir, la razón para no leer estos trabajos es por falta de tiempo. Tengo decenas de libros en turno por mi atención. Además, siendo obsesivo y compulsivo, confieso que cuando me enfoco en un tema, regularmente este acapara toda mi atención y solo leo sobre el mismo.

Sin embargo hace unos días, convocados por la maestra Vivien Mattei, un grupo que llaman “La Peña de Ponce”, nos reunimos en ese maravilloso espacio que es la biblioteca en La Verdadera Casa de las Tías para cenar y compartir con el amigo Jay Fonseca.

El hecho de que ya terminó el semestre, y estimulado tanto por la interesante conversación con el amigo Jay y por el interés que él tiene por la búsqueda de soluciones a los problemas del País, me llevaron a tomar su libro “Banquete Total, cuando la corrupción dejó de ser ilegal”.

Un libro que no solo está de moda, probablemente es la publicación más vendida en el país en los últimos años.

Confieso que de primera intención, cuando escuche de la publicación de este trabajo, no le presté mucha atención al mismo pues pensé que se trataba de una recolección de los artículos que Jay publica en diversos medios del País.

Sin embargo, bastó abrir el mismo para cambiar de opinión.

¡Oh dios!, Jay se declaró anarquista, fue lo que primero que pensé cuando me encontré que el libro comienza citando el Salmo 11, del gigante Ernesto Cardenal.

Libértanos tú

porque no nos libertarán sus partidos

Se engañan los unos a los otros

Y se explotan los unos a los otros

Sus mentiras son repetidas por mil radios

sus calumnias están en todos los periódicos

Desde las primeras páginas el “Banquete Total” me atrapó y cuando vine a darme cuenta, varías horas más tarde y ya en la mitad del mismo, me percaté de que con su verbo pueblerino y con su estilo de conversador de plaza pública, el ahora abogado me dictaba una lección sobre la historia del sistema político puertorriqueño.

Photo 12-18-13 11 27 00 AMRemembrando aquellas serie de libros “Para Principiantes” donde se digerían ideas y conceptos complejos para que todos y todas lo entendiéramos, Jay nos explica como si fuéramos niños y niñas en una clase de estudios sociales, cómo el inmoral pero legal sistema de financiación de campañas políticas define el sistema electoral de Puerto Rico y como a eso le llamamos democracia.

De igual forma, y haciendo alardes de lo que un buen periodista debe hacer, Fonseca explica en un lenguaje sencillo y de forma clara y diáfana lo que implicó para el País la llegada a Fortaleza del exgobernador Luis Fortuño.

Ese proceso, explica el ltrado, encarnó el primer cambio de gobierno real en Puerto Rico desde los tiempo de Luis Muñoz Marín. Es decir Fonseca explica como por primera vez en décadas todo el aparato estatal no solo se concentró en mismo partido, sino que también encarnaba una misma visión política. En este caso la neoliberal visión que entiende que la función del aparato estatal es controlar las poblaciones para beneficiar al capital, el mundo financiero y a sus representantes, la clase política.

Entrando ya en los capítulos intermedios el letrado explica con multiples y detallados ejemplos, como esa concentración del poder estatal en un solo sector de la población generó una cultura de actos que si bien legalmente no entran dentro de la definición de corrupción, a nivel moral son vivo ejemplo de la “gansería”.

Por supuesto, una “gansería” que no es corrupción o ilegalidad pues las instituciones que se supone definen estás actividades como criminales son las mismas que en ese momento histórico se pusieron al servicio de los “gansos”. Así que no solo no las definieron como criminales, las “vendían” como la forma de hacer negocios en una sociedad democrática.

Fonseca termina su escrito detallando sobre setenta iniciativas que constituyen su propuestas de cambio para la Isla. Entre las mismas hay unas que se “caen de la mata”, otras que son extremadamente lógica pero que nunca pensamos en ellas como posibilidad y otras que para mi rayan en la locura producto del optimismo mágico del amigo Jay.

jaySin embargo, como bien deja claro el autor, estas propuestas tienen la intención de provocar la discusión y romper los paradigmas del debate. En eso son todas excelente, pues cada una de ellas es una invitación al debate y a la búsqueda de otras alternativas.

Como broche final a este libro, el autor entra en una especie de auto evaluación de su vida pública, con sus logros y fracasos, sus momentos de gloria y de dolor. Esta reflexión, para los lectores mas conscientes, se convierte en una invitación a la reflexión sobre los medios de comunicación en el país, su función y su pertinencia.

En fin creo que el libro de mi amigo Jay es una gran aportación, no porque su contenido sea una revelación que nadie supiera antes. Probablemente en el pasado quinquenio solamente, en el mundo se escribieron ríos de tinta y bosques de papel sobre las teorías políticas, económicas y sociales que se detallan en el libro “Banquete Total”

La grandeza y pertinencia de este trabajo está en la magistral sencillez con la que Jay pone al alcance de todos y todas una discusión que regularmente se queda en en nuestros salones universitarios, en El Ateneo o en la sobremesa de la biblioteca en la La Verdadera Casa de las Tías.

Probablemente esa capacidad de traducir lo complejo y aburrido a entendible y entretenido, no solo hace de este un buen libro, hace de Jay un excelente comunicador.

Me quedo esperando el próximo, pues pienso que “el banquete” no termina todavía y que Jay sigue mirando desde la cocina.

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