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El Blog de Gary Gutiérrez

Abusador de cafeína, asador de patio, comidista y cronista del bajo mundo culinario, iconoclasta aspirante a ácrata, apóstata, y comantenedor de @tempranopr

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Novela Los Muertos Se Visten de Blanco -comentaro-


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Hiram Lozada Pérez

Novela: Los Muertos Se Visten de Blanco

Autor: Hiram Lozada Pérez

Editores: Isla Negra

Comentarios presentados el 31 de marzo del 2016 en la Librería El Candil de Ponce por Gary Gutiérrez y Vivien Mattei

Realista y visual, Los Muertos se Visten de Blanco 

Comentario por Gary Gutiérrez

“La vida te da sorpresas”.

La canción de aquel juglar que aspiró a la presidencia de Panamá probablemente es la forma más elocuente de expresar mi asombro ante la petición del abogado Hiram Lozada Pérez. El amigo Hiram me solicitó mediante Orlando Planchart que le comente una novela.

¿Disertar yo sobre una novela, cuando mi principal deficiencia académica es la literatura?

Como he dicho en otras ocasiones, desde mi escuela intermedia tanto el currículo de español como los curas Escolapios se encargaron de castrar en mí la capacidad para apreciar ese arte de organizar palabras y narrar historias.

No obstante, honrando la amistad con Hiram Lozada Pérez, pero a la vez horrorizado por la encomienda, no me queda más remedio que enfrentarme a mis más profundos miedos y tratar de hacer lo mejor posible.

Es de esta manera que termino de frente al objeto de mi terror: la novela LOS MUERTOS SE VISTEN DE BLANCO, como dije de Hiram Lozada Pérez.

Para mi suerte, y probablemente la razón por la que Hiram me solicita el comentario, se trata de una novela policiaca de esas que llaman “novela negra”.

Los MUERTOS SE VISTEN DE BLANCO, publicación que vio la luz en el 2015 bajo el sello de Isla Negra Editores, es una hermosa publicación engalanada con una maravillosa fotografía de portada. Aunque de fácil y entretenida lectura, la narración no deja de ser un realista retrato del mundo policiaco y, por ende gansteril, que coexiste en muchas de las comunidades de este Puerto Rico secuestrado por el narcotráfico.

Hace unas décadas escuché, no recuerdo si fue a Eduardo Galeano o al recientemente fallecido Umberto Eco –mis excusas por la falta de precisión- , que hablaba de que las buenas obras de arte son aquellas que se pueden apreciar desde diferentes niveles. Es decir, que pueden tener múltiples lecturas, dependiendo del nivel o desarrollo del observador u observadora.

Nuevamente por suerte para mí, este es el caso de LOS MUERTOS SE VISTEN DE BLANCO.

Así que como medida de auto preservación, mi acercamiento al escrito puede ser posible desde la criminología, campo en el que durante los pasados años me muevo con más comodidad. Utilizando entonces la criminología, sobre todo la llamada criminología cultural, como tabla salvavidas, me adentro en el caudal etnográfico del escrito de Hiram para buscar esa relación que, según los y las criminólogas, culturales existe tanto entre la cultura y el crimen, como entre el crimen y la cultura.

Desde esta perspectiva, la novela de Lozada Pérez se revela como una documentación etnográfica de nuestra sociedad, donde el comportamiento criminalizado representa uno de los sectores más fuertes e importantes de la economía.

Al comenzar a leer, las primeras páginas me transportaron décadas atrás cuando la violencia era la cotidianidad en mi vida de fotoperiodista policiaco de provincia. La narrativa de Hiram en esas primeras páginas fue como un viaje a una realidad que, enterrada por antidepresivos, alcohol y cinismo, todavía habita en mi memoria. Según mis ojos navegaban las palabras de Hiram, regresaban a mi realidad los olores, los sonidos, los llantos y los gritos de dolor de las madres y los familiares de cientos de anónimos muertos o arrestados que conforman mi acervo fotográfico.

Así, el leer la brutalmente realista narración del primer capítulo me llevo a reflexionar sobre cómo fui testigo primario de la barbarie producto de una absurda prohibición que por más de cuarenta años nos condena e impone un tributo de sangre que permite a los más poderosos controlar a los más pobres. Más aun, el comienzo de la novela me llevó a confesarme a mí mismo, lo estúpido que fui al legitimar con mis imágenes la absurda guerra contra los negros y pobres, perdón, contra la droga declarada por criminales de lesa humanidad como Richard Nixon y sus secuaces.

De igual forma pero desde la perspectiva más personal, el realismo antropológico de la narrativa de Lozada evocó en mí aquellos miedos vividos al momento de recibir la llamada de un tiroteo o de un arresto. Miedos, por ejemplo, de que el muerto o el arrestado fueran alguien conocido o un familiar.

Definitivamente, la precisión en la narración del incidente que abre la novela y que da paso a la trama, demuestra la maestría y el conocimiento que tiene el autor cuando viene a ese mundo marginal, pero siempre presente en nuestra sociedad.

Igualmente magistral es la forma en que este relato ilustra cómo la desconfianza, la intriga, el no saber nunca cuáles son los verdaderos aliados, de cuáles son las intenciones o quién realmente es ese con el que uno está hablando, son la normalidad en ese mundo donde la suspicacia no solo es la norma, también puede ser lo que te salve la vida.

Como bien se ve en la novela, en ese mundo no hay amigos ni enemigos, buenos ni malos, no hay gente decente o indecente, no hay culpables o inocentes. Es un mundo donde cada cual, perseguidor o perseguido, sobrevive como puede. No importa si llevas placa o pañuelo que te cubra el rostro, es un mundo donde hay veces que estás en un lado de la ley por razones incorrectas y antiéticas, o en contra de los estatutos por razones éticas o correctas.

Lozada nos lo deja claro; es un mundo de grises dónde solo hay intereses.

El verbo de Lozada Pérez surge entonces como uno que nos libera de viejos y trillados discursos criminológicos, donde las subjetividades eran concretas y donde los buenos siempre eran los disciplinados, justos y éticos.

Entrelazada en la entretenida trama, para esos que se atrevan mirar, Hiram levanta la absurda cortina de la modernidad y sus identidades concretas, para permitirnos ver que en muchas ocasiones “los disciplinados, los justos y éticos” no necesariamente son los que cargan la placa y juraron proteger vidas y propiedades.

De esa manera, la novela LOS MUERTOS SE VISTEN DE BLANCO, que se me antoja calificar de criminología etnográfica o cultural, va dibujando en grises no solo el mundo de “lo criminal”, sino que paulatinamente va produciendo un retrato de la sociedad en que vivimos. Una sociedad donde el crimen y el narcotráfico es un buen negocio tanto para quienes lo trabajan, como para los que lo combaten. Una sociedad dónde también ese ilegalizado narcotráfico termina destruyendo tanto a perseguidos como a perseguidores. En la novela se trasluce claramente cómo la absurda prohibición de unas sustancias, se mantiene porque es de provecho, tanto para los primeros, como para los segundos. Lozada, en ese sentido, deja claro que el ilegalizado narcotráfico es tan solo un negocio, es un buen negocio, donde todos somos víctimas y victimarios.

Así las cosas, la novela LOS MUERTOS SE VISTEN DE BLANCO de Hiram Lozada Pérez tiene que ser lectura obligada para cualquiera que le interese el tema de la criminalidad, pero sobre todo para nuestros estudiantes de justicia criminal.

De hecho, su amena y fácil lectura atrapa al lector evocando los guiones de las mejores series policiacas. Leer el trabajo de Lozada Pérez es como ver capítulos de la estadounidense serie The Wire o de la serie original Law & Order. Para mí, los mejores ejemplos del género policiaco en la televisión estadounidense.

Voy más lejos, no dudo que las escenas de tiroteos o masacres descritas por Lozada, evoquen entre los más jóvenes la iconografía de los videojuegos o de las películas de los hermanos Wachowski. Por supuesto, para los más maduritos, la novela pudiera ser una narrativa en blanco y negro al estilo de la original serie de Los Intocables

.En fin, que como en otros trabajos de Lozada Pérez, el protagonista encarna el arquetipo del héroe que tiene que bajar a los infiernos para regresar empoderado casi a nivel espiritual y hacer lo que se tenga que hacer. En este caso también, como en los otros trabajos de Lozada, ese héroe está enmarcado en una espiritualidad silvestre que sirve como retrato etnográfico a nuestra religiosidad popular donde las conversaciones con los que ya no están, las premoniciones y los amuletos son tan cotidianos como las catedrales y las cruces cristianas.

Por supuesto, la novela también tiene lo que el profesor Luis Trelles llamó el tributo o regalo al gran público. Es decir, esas escenas que sirven para llamar la atención de los que solo se adentran al nivel más simple de la obra. Tanto las terribles escenas de violencia como la sazonada parte donde el héroe se baña con su protegida, son entretenidas unas y sabrosa la otra.

Termino así recomendándoles la novela LOS MUERTOS SE VISTEN DE BLANCO del amigo Hiram Lozada Pérez, no solo porque es un excelente retrato de la cotidianidad de lo que llamamos criminalidad y de sus protagonistas. Se las recomiendo pues la pase bien, y disfruté leyéndola. Gracias Hiram, espero la próxima.

 Sobre Los muertos se visten de blanco de Hiram Lozada Pérez

Tema: La presencia espiritista en la novela
Vivien E. Mattei Colón

Resulta un reto el comentar las referencias a conceptos espiritistas dentro de esta corta novela sin revelar datos que puedan afectar el conocimiento del relato, o como decimos en Castilla, spoiler alerts. Así que decidí escribir y leer lo que voy a compartir para evitar entusiasmarme demasiado sobre este tema que me apasiona, al grado de que pueda arruinar las deliciosas sorpresas de la trama.

Los muertos se pasean por esta historia de principio a fin. Pero no es una novela de misterio, sino de suspenso, de trama policiaca. Más allá de los múltiples cadáveres que pasaran por la mesa del forense, los espíritus de algunos de los personajes y de otros que son perceptibles para la protagonista y su familia, son parte de un intercambio tratado con naturalidad por el autor.

La trascendencia del alma a la muerte física y la comunicación con el mundo espiritual, son dos de los fundamentos de la Doctrina Espiritista, iniciada con la publicación de El Libro de los Espíritus en el 1857, una recopilación de preguntas y respuestas acumuladas a través de múltiples sesiones mediúmnicas y codificadas por Allan Kardec, seudónimo del educador francés León Hipólito Denizard Rival.

Según Kardec, el Espiritismo es la ciencia que trata de la naturaleza, origen y destino de los espíritus y de sus relaciones con el mundo corporal. En Los muertos visten de blanco, el autor Hiram Lozada Pérez aplica como parte fundamental de la trama, la capacidad mediúmnica de una joven mujer, quien a veces ve su facultad como un don y en otras como una maldición. Esta habilidad, heredada de sus ancestros, no es plasmada como es común en historias policiacas, donde el médium es el que va desvelando con sus facultades la trama de quien lo hizo.

Esta facultad es presentada en el personaje como algo que, sin dejar de provocar incredulidad en algunos, es algo natural, hasta cierto punto, normal, que experimenta desde niña y que ha aprendido a vivir con ello, a veces, ayudándole en su ajuste en situaciones conflictivas durante su vida.

En términos generales, la manera de presentar la relación entre las dos dimensiones, encarnados y desencarnados, es bastante afín a la doctrina espírita, a la cual hace referencia en varias ocasiones, refiriéndose al bisabuelo espiritista y sus libros de Kardec.

Por ejemplo, les leo este pasaje retrospectivo del capítulo seis, que titula Las puertas del cielo:

(lectura páginas 42-43)

No puedo identificar a algunos de los personajes que vestirán de blanco en la trama o contarles detalles de cómo interaccionan con los múltiples narradores y protagonistas. Eso lo irá disfrutando el lector con cada pase de página, trayecto que fácilmente se recorre en par de horas. Pero, ¿podemos afirmar que los muertos siempre visten de blanco?

Tanto El Libro de los Espíritus como El Libro de los Mediums, explican que existen tres principales categorías de espíritus según su nivel evolutivo: los impuros, los buenos y los puros. A mayor altura en la escala evolutiva, más sutiles, brillantes, lejanos al mundo material. Usualmente se asocia lo oscuro con lo bajo y lo claro con los de mayor benevolencia, sin embargo, el mundo espiritual es ideoplástico, a sea, que los espíritus, al no tener un cuerpo material que los limite, pueden proyectarse con características diversas que pueden constituir elementos simbólicos en el proceso de comunicación con el mundo terrenal.

La literatura espírita explica que los espíritus pueden percibirse de cualquier color, aunque los tonos o colores podrían estar relacionados con su lugar en la escala evolutiva. Según la capacidad del que los percibe, o sea del médium, la comunicación de los espíritus hacia estos puede transmitirse como si fueran pensamientos, en el caso de los intuitivos, como sonidos o visiones, mediante la psicografía, el trance o a través de movimientos de objetos o aportaciones de carácter semi-material, por mencionar algunas formas de manifestación.

En la trama de la novela, las manifestaciones son principalmente visuales, pero debemos aclarar que el médium, aunque perciba la imagen, ésta no es procesada por el órgano sensorial sino que es recreando en su pensamiento como una percepción telepática, aunque diga que “ve”. En algunos de los episodios de comunicación se manifiestan percepciones extra-sensoriales relacionadas con el oído y hasta el olfato.

O sea, que cuando el autor hace referencia a los muertos “vestidos de blanco”, podemos interpretarlo como la percepción subjetiva que tiene la protagonista, que podría interpretar el color blanco como parte de la codificación del mensaje del desencarnado, implicando que el espíritu es bueno, tiene buenas intenciones, es amigo o simplemente no constituye un riesgo. Como dice en el pasaje que leí anteriormente, se indica que “los espíritus que nos rodean son buenos”, refiriéndose a la casa de su bisabuelo, lo que marca la tradición mediúmnica en la familia de la protagonista.

Solo hay un pasaje en la novela donde se describe una aparición con características temibles, aun cuando su vestido, aunque mugriento, sigue siendo blanco. Una figura familiar con características diabólicas, posiblemente proyectando su angustiosa vida encarnada.

La novela también menciona sueños premonitorios y la capacidad de un recién desencarnado para percibir su propio cuerpo en la escena del crimen, ambos fenómenos descritos en la literatura espírita. Igualmente se refiere a otros aspectos que documenta la doctrina como el que no todos los espíritus pueden establecer a voluntad comunicación con los seres encarnados que dejaron atrás al fallecer, o que la facultad mediúmnica puede correr en familia.

Cuenta de espíritus que quedan varados en su lugar de muerte y de otros que se mudaban con sus familias pudiendo mantener comunicación casi constante, en convivencia familiar por décadas después de su muerte.

Esto último, aunque no deseable desde la perspectiva espírita, que favorece el despegue del mundo material para facilitar la evolución espiritual, es un elemento cultural muy arraigado en nuestra tradición.

(lectura página 78)

La novela también hace referencia a otro de los pilares del Espiritismo, la reencarnación, cuando explica su concepto de la “segunda muerte”, en las páginas 72 y 73, y del olvido necesario para el ajuste a una nueva vida. Igualmente menciona la posibilidad de resolver en el mundo espiritual conflictos que separaron familiares mientras estaban en vida.

En conclusión, la lectura de Los muertos se visten de blanco, nos deja una agradable sensación de que esta convivencia entre encarnados y desencarnados es algo natural, deseable, reconfortante, necesaria para comprender la dimensión de la experiencia humana y de las más fundamentales emociones y valores como el amor, la fidelidad y la honestidad.

Lejos de ver la muerte, aún en circunstancias violentas, como el trágico final de la existencia, reconoce que la vida continúa y que se aprende en todo momento en que hay voluntad y sentimiento, aunque nos vean vestidos de blanco.
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Citado por Primera Hora en: Más de 500 reos en la lista para salir de la prisión federal


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El gobierno de  Estados Unidos se propone liberar próximamente  a  seis mil confinados de delitos de  drogas, de los cuales más de 500 fueron sentenciados en el tribunal federal en Puerto Rico.

IMG_6620A estos reos condenados en la Isla  se acordó que les  aplica  una reducción de sentencia, siempre que un juez lo avale.

Esos presos comenzarían a salir de prisión a partir del 1 de noviembre próximo, cuando hayan cumplido la sentencia  que les corresponde.

La fiscal federal auxiliar Myriam Fernández explicó que esta  reducción de penas se basa en las enmiendas que se le hicieron el  año pasado  a las  guías de sentencias que se les recomiendan a los jueces.

No se trata de las sentencias  mínimas mandatorias de ley, aunque las primeras también pasaron el crisol del Congreso.

El número de excarcelados, tanto aquí como en el resto de EE.UU., debe ir aumentado en la  medida de que más confinados soliciten su libertad.

El año pasado, se mencionó que unos 1,500 confinados convictos en Puerto Rico podrían beneficiarse del ajuste.

La reducción promedio de la sentencia es de dos años.

El martes, el  Departamento de Justicia federal anunció que la primera liberación masiva de reos se llevará a cabo entre el 30 de octubre y el 2 de noviembre.

La intención es descongestionar las cárceles norteamericanas en la medida que se reducen las penas para los casos de drogas que no involucran violencia.

Estados Unidos dio otro paso la semana pasada  cuando  senadores  de mucha influencia -tanto republicanos como demócratas- presentaron un  proyecto de ley  que sí  rebaja las  sentencias mínimas mandatorias de ciertos delitos.

Si se aprueba el proyecto, esas enmiendas también tendrán repercusión en la Isla.

La fiscal Fernández explicó que en los casos de drogas, la corte federal de San Juan utiliza el mínimo mandatorio de diez años de cárcel, atado a  determinada cantidad de sustancias controladas.

Por ejemplo, aplica a  cinco kilos de cocaína o a un kilo de heroína

La sentencia mínima mandatoria de cinco años se fija para el manejo  de entre 500 gramos y cinco kilos de cocaína o para entre 100 gramos y menos de un kilo de heroína.

“Nosotros tendemos a tener casos que se ven con los diez años (de cárcel)”, informó la funcionaria, quien aclaró que en el tribunal en San Juan también se atienden  casos menos severos, incluso sin mínimo mandatario de sentencia.

De aprobarse, la legislación del Senado federal reduciría la reclusión  de diez años a cinco años en varios delitos cualificados en el caso de las sentencias mínimas mandatorias.

Esto aplicaría si la persona no tiene convicciones anteriores de delitos serios de drogas  ni de violencia y  no es exportador ni importador de drogas, entre otros requisitos.

La medida le rebaja además las sentencias  a reincidentes de delitos de sustancias controladas  y le elimina la cárcel de por vida a los que llegan al extremo de “tres faltas y estás fuera”; en este caso, el término de reclusión bajaría a 25 años.

Para otros casos criminales,  inclusive de armas, las sentencias  se reducen  de 20 a 15 años y de 15 a 10  años;  entre otros cambios.

Muchas de las reglas aplicarían  retroactivamente y se estima que  podrían beneficiar a  6,500 presos.

Otro aspecto importantísimo de la legislación es que prohibe el  confinamiento en solitaria de los reos juveniles  en casi todos los casos.

Los que ingresaron en prisión como menores tampoco estarían sujetos a que se divulgue su expediente criminal en determinadas circunstancias.

¿Por qué tantos?

El criminalista puertorriqueño Gary Gutiérrez dijo que muchos confinados boricuas están cumpliendo “ condenas excesivas” en las cárceles de EE.UU. porque el Gobierno de Puerto Rico  los  entregó al foro federal ya que,  estatalmente, tenían derecho a  fianza.

Mencionó el caso de un muchacho que participó de un asalto en un negocio de comida rápida con un arma de juguete;  lo “enviaron a la federal” y  está cumpliendo una sentencia de diez años.

Gutiérrez destacó  que la injusticia llega al extremo de que terceros que no son protagonistas de la actividad primaria de un delito  también culminan con “penas desproporcionadas”.

Otro  ejemplo que dio fue el  de una mujer que le velaba las armas al tirador de drogas, la arrestan y ella termina pagando una condena más prolongada de lo que su acción ameritaba.

Los senadores que presentaron el proyecto S 2123  calificaron la reforma como la  más importante de la justicia criminal estadounidense en una generación.

Para los más liberales,  la medida se queda corta  en el sentido de que no cubre todas las sentencias mínimas mandatorias, pero aún así la consideran un avance importante.

Se espera que el Senado federal considere la pieza legislativa este mes y que la Cámara haga lo propio en 2016.

Aunque la medida es bipartita, no hay certeza de que sea aprobada.

Los aspirantes a la candidatura presidencial del Partido Republicano están haciendo campaña con un discurso de mano dura contra el crimen y se teme que eso aborte la iniciativa.

En varias ciudades estadounidenses se  evidencia  un alza en la criminalidad, pero eso -dijo Gutiérrez- lo que revela es que llenar las cárceles no ha servido para detener los delitos de drogas.

Las sentencias mínimas mandatorias, que corresponden a las década de 1980 y 1990,  han provocado que las cárceles de EE.UU.  estén entre  las más atestadas del mundo.

El país  tiene 2.3 millones de reos, o uno por cada 100 habitantes, y el costo de mantener a un prisionero   federal es de unos $29 mil al año.

Gutiérrez destacó que otro  problema con  las sentencias  es que en la vida real  lo que pasa es que    la  discreción de los jueces se le transfiere  a los fiscales, quienes  son los que están negociado con los acusados qué delitos imputarles.

Por su lado, el presidente de la Comisión de lo Jurídico del Senado, Miguel Pereira, dijo que a nivel estatal hay que entender que la única consecuencia  que tiene una sentencia de larga duración  es destruir al ser humano al que se le impone.

Mencionó las enmiendas al Código Penal de Puerto Rico que él impulsó y recordó que se lograron unos cambios, pero ninguno tan consecuente como los que el quería.

“De otra manera no se hubiese podido aprobar nada”, dijo a tenor con los cambios que se lograron.

Pereria afirmó que el paso que se está dando en el ámbito federal debe ser imitado aquí.

Citado en ¿Polígrafo para combatir la corrupción en la Policía?


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¿Polígrafo para combatir la corrupción en la Policía?

Por Rosita Marrero / rmarrero@primerahora.com 10/01/2015 |00:00 a.m.

 

La utilización del polígrafo como una herramienta para combatir la corrupción dentro de las filas de la Policía genera escepticismo por parte de algunos que consideran que el negocio de la droga es tan beneficioso que sus tentáculos van a  persistir y los mensajitos a los oficiales van a continuar.

Otros consideran que si se buscan las mismas soluciones para los mismos problemas, se van a obtener los mismos resultados.

“La realidad es que los planes de reestructuración que siguen modelando soluciones dentro de una estrategia punitiva, para continuar la guerra contra las drogas, van en su momento final a tener el resultado que han tenido hasta ahora”, expresó el senador popular Miguel Pereira.

“Si la  Policía se siente bien dando el polígrafo a  los policías de la División de Drogas  pues bien, dale el polígrafo. Pero esto va a necesitar no sé cuánto tiempo. Una prueba de polígrafo bien dado toma un día, si hay mil agentes tomará mil días. Nos va a tomar 30 años llegar a esto”, agregó.

Pereira indicó que no es que las medidas “sean tan malas, sino cuán  efectivas van  a ser”.

“El polígrafo no es un talismán”, apuntó.

“La droga genera tanto beneficio económico  para los que trabajan en esa industria que van a seguir enviando mensajitos. Van a seguir saludando gente y hasta que  logren su objetivo”, apuntó el también ex superintendente de la Policía.

¿Por qué caen los policías? 

La seducción del narcotráfico ataca todos los niveles de la sociedad. Ataca a los políticos, legisladores,  a todo el mundo.  No hay una particularidad con el policía ni a qué nivel.

“Si tienes que tener una División de Drogas, tienes que  tener una serie de rotaciones internas y determinar cuánto  tiempo debe estar un agente asignado a Drogas. Yo preferiría desarrollar un programa que me ayude más  a integrar  al policía. Que se  sienta parte de un esfuerzo”, expuso Pereira.

El problema es la prohibición

Para el criminólogo Gary Gutiérrez, la prohibición de la droga es lo que crea la corrupción. Por lo tanto, habría que eliminar la prohibición.

“El superintendente (de la Policía) nos ha dicho que vamos seguir haciendo lo que hemos hecho hasta ahora.  Lo mismo que se ha hecho siempre, esperando resultados diferentes”, dijo el también profesor de justicia criminal.

“Va a sacar unos agentes. Va a traer otros que van a hacer los mismos comportamientos porque la corrupción es un resultado endémico o esperado de prohibiciones innecesarias”, puntualizó.

Toda prohibición innecesaria, como la del narcotráfico, va a generar un mercado negro y  la historia de la prohibición del licor corrobora ese dato, comentó.

“Ese mercado negro, por su naturaleza social, termina generando excesos de violencia y corrupción para protegerse. Cuando tú prohíbes cigarrillos en las cárceles, disparas el precio del cigarrillo. Se convierte en un mercado lucrativo. La gente lo va a comprar y si alguien lo va a comprar, alguien lo va a vender y si alguien lo va a vender,  otro lo va a proteger”, describió.

Gutiérrez expuso que el estudioso del fenómeno de la droga, Antonio Escohotado,  señala  que cuando la prohibición del alcohol  el 40% de los agentes de alcohol fue investigado e intervenido por corrupción y el 11% fue encontrado convicto.

“Yo me atrevería a asegurar que esos son los por cientos que  se producen a través de las fuerzas policíacas”, dijo Gutiérrez.

Recordó también a un viceministro de una república cercana que le dijo “que no es posible que exista el narcotráfico sin la corrupción”.

“Es un simplismo del superintendente decir que  la corrupción del narcotráfico  se limita solo a la División de Drogas. Me parece a mí que  estos 10 agentes (arrestados el martes), culpables o no, son meros chivos expiatorios para justificar  que estamos haciendo algo”, acotó.

“Son  40 años de prohibición  y casi mil millardos  de dólares, lo que es un trillón de dólares, y no tienen un solo logro que no sea arrestos, confiscaciones y control social”, sentenció Gutiérrez.

Arrestan a 10 policías por corrupción

Citado por AFP: Puerto Rico, frecuente puente de la cocaína en su vía a EEUU


logo_1Puerto Rico, frecuente puente de la cocaína en su vía a EEUU

11 Jul 2015
De día, la lancha rápida esconde el cargamento bajo una lona oscura y simula pescar. De noche, intentará llegar a las costas de Puerto Rico, que se ha convertido en frecuente puente de paso de la cocaína hacia Estados Unidos. Ese es el típico ‘modus operandi’ de los narcotraficantes, que han identificado Puerto Rico como un apetecible destino: una vez que la droga llega al estado libre asociado, se encuentra en territorio estadounidense. De allí se les facilita trasladarla a la costa este estadounidense, dicen las autoridades. Las incautaciones de cocaína, la droga más rentable para los narcotraficantes, se han disparado: en lo que va de 2015, las autoridades han recuperado 5.300 kilos, por encima de los 3.926 kilos en todo 2014 y 2.819 kilos en 2013, según las cifras de la Policía de Puerto Rico, que ahora integra una fuerza especial antidrogas junto a agencias federales estadounidenses como la DEA, el FBI y la Guardia Costera. “Puerto Rico es utilizado como puente para Estados Unidos. El 85% de la droga que pasa por Puerto Rico es para Estados Unidos. Aquí se nos queda sólo entre 10 y 14%”, explica a la AFP el jefe de la policía de Puerto Rico, José Caldero. Tan sólo el miércoles, un operativo logró capturar 190 kilos de cocaína y a tres tripulantes dominicanos. Hace mes y medio, se logró un gran golpe: 2.100 kilos que intentaban entrar por el sector de Carolina, en el norte de la isla. – Nueva estrategia – El incremento del flujo de droga a través del Caribe estadounidense, sobre todo por Puerto Rico y las islas Vírgenes, encendió las alarmas de la Casa Blanca, que en enero anunció una nueva estrategia para contrarrestar la tendencia. La mayor vigilancia de la ruta caribeña cercana a las costas de Centroamérica y en la frontera entre Estados Unidos y México, por donde sigue pasando la mayor cantidad de droga, ha empujado a los narcotraficantes a buscar nuevas rutas, según Washington. La cocaína llega a Puerto Rico principalmente desde Venezuela y aunque antes hacía escala en República Dominicana, se detectan cada vez más viajes directos desde el país sudamericano, señala Caldero. Y la maniobra se repite. “Vienen en una lancha de tres motores. Lo que hacen es que por el día la tapan con un toldo negro, y van suavecito y van pescando, y es de noche que pisan” el acelerador, dice el jefe de la policía. Las autoridades tienen que adaptar constantemente sus métodos para hacer frente a las nuevas tácticas de sus rivales. “Esto es una estrategia. Nosotros hacemos nuestros planes, pero ellos hacen los de ellos también”, apunta Caldero. – Problemática interna – La droga que se queda en la isla es una creciente preocupación. “En los últimos tiempos, ese servicio de trasbordo pasó de ser mercado que se pagaba en moneda a pagarse en especie, es decir, se queda un porcentaje de la sustancia y la sustancia tiene que ser vendida”, dice el profesor de Justicia Criminal y durante décadas periodista de la fuente policial en Puerto Rico Gary Gutiérrez. El 65% de los asesinatos en Puerto Rico están “directamente relacionados con droga”, asegura Caldero. De un récord en 2011 de 1.135 asesinatos en esta isla de 3,5 millones de habitantes, en 2014 cayeron a 681, sobre todo por el descenso de la impunidad y el incremento de las personas llevadas a tribunales por la Fiscalía, destacó. En medio de una grave crisis fiscal que experimenta la isla, al borde de una suspensión de pagos tras ocho años de recesión, la policía ha conservado su presupuesto de más de 750 millones de dólares, se congratuló el jefe policial. Pero precisamente la crisis crea un terreno fértil para que las poblaciones empobrecidas vean en la venta de las drogas una manera de conseguir dinero, señala Gary Gutiérrez, quien aboga por la descriminalización del tráfico de drogas como una manera de acabar con la violencia. “En esas comunidades, el narcotráfico se convierte desgraciadamente en una solución al problema económico”, señala.

Citado en China: Puerto Rico, a way station for drug traffickers


By Diego Urdaneta and Nelson Del Castillo, AFP

July 12, 2015, 12:01 am TWN
cpnewlogoPuerto Rico — the economically distressed U.S. territory that many Americans know mainly as a vacation resort — turns out to be a way station for South American cocaine bound for the hungry U.S. market.
It often works like this: speedboats sail up from Venezuela laden with coke, hang out off the coast of Puerto Rico by day, and then make for the coast of the U.S. commonwealth by night. Once there, getting cocaine into the United States is in theory easier: shipments can be mailed or sent to airports or seaports without having to clear customs, authorities here say.
Seizures of cocaine, the most profitable drug for traffickers, have shot up here on the island: 5,300 kilograms so far this year, compared to just under 4,000 in 2014 and 2,800 in 2013, according to the Puerto Rico Police, which is now part of a special drug interdiction force along with other American agencies like the Drug Enforcement Administration, FBI and the Coast Guard.
“Puerto Rico is used as a bridge to the United States. Eighty-five percent of the drugs that pass through Puerto Rico are for the United States,” said Police Chief Jose Caldero. As recently as Wednesday police confiscated 190 kilograms of cocaine from a boat and arrested three Dominicans.
Six weeks ago police scored a much bigger hit: 2,100 kilograms seized on a boat trying to reach the north coast of the island. New Strategy The rise in drug shipments through the U.S. part of the Caribbean, mainly via Puerto Rico and the U.S. Virgin Islands, has set off alarms in the White House.
In January it announced a new strategy to combat the trend. Most drugs destined for the United States follow a route that hugs the coasts of Central America or crosses the U.S. border with Mexico.
But these are being more closely monitored, so traffickers have been forced to seek out new routes, U.S. officials say. Most cocaine arrives from Venezuela, a neighbor of major producer Colombia.
Before, vessels carrying the drug would stop over in the Dominican Republic, but police are now detecting more and more direct trips from the northern tip of South American right to Puerto Rico.
And there is a pattern to the trafficking.
“They come in a speedboat with three engines. By day, they cover it up with a black tarp. They go nice and slow, and fish. At night is when they hit the accelerator,” said Caldero.
The authorities end up playing cat and mouse, adapting their tactics as the traffickers tweak theirs.
“This is a strategy. We make our plans, but they also make theirs,” he said.Internal Problem And the small amount of cocaine that remains on the island is also a growing problem.
It used to be that the service of mooring boats carrying cocaine and handling it on the island were paid for in cash. Now however it is paid for in cocaine itself. “And it has to be sold,” said Gary Gutierrez, a criminal justice professor.
Sixty-five percent of the killings committed in Puerto Rico are directly related to drugs, said Caldero. Those killings peaked in 2011 at 1,135. In 2014 they had fallen to 681, mainly because of tougher law enforcement, he added.
Although the island has huge financial problems — a debt of US$72 billion after eight years of economic recession — the police budget has remained stable at more than US$750 million, the police chief said. But at the same time, that economic crisis makes drug trafficking more appealing to people who are enduring hard times, said Gutierrez.
He is in favor of decriminalizing drugs as a way to end drug-related violence. “In those communities, unfortunately drug trafficking becomes a solution to the economic problem,” he said.

Citado por Primera Hora en: Invernadero subterráneo de marihuana: Ingenio mal canalizado


Por Rosita Marrero / rmarrero@primerahora.com 03/13/2015 |00:00 a.m..
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El impresionante hallazgo por parte de las autoridades de un moderno laboratorio e invernadero de plantas de marihuana, al que se accedía a través de una casa de juego para niños, lleva a cuestionarse qué sucedería con jóvenes de esa capacidad, ingenio y talento si hubiesen podido acceder a  otros ambientes y oportunidades.

El criminólogo y profesor de Justicia Criminal Gary Gutiérrez, indicó que la única diferencia entre las personas arrestadas y un empresario exitoso, es que probablemente uno nació en un caserío y el otro  en el ambiente de una familia con recursos que le permitió desarrollar sus habililidades.

“Lo primero que le digo a mis estudiantes es que no hay tal cosa como mentes criminales,  sino mentes  criminalizadas, porque fíjate, si esas personas hubiesen hecho eso para una feria científica, hubiesen sido reconocidos”, dijo Gutiérrez.

“La pregunta tiene que ser por qué ese ingenio está en función de cultivar marihuana y no lechuga y cilantro. En ese sentido, cuando uno mira el perfil de cualquiera de esos muchachos y lo compara  con el perfil de cualquier empresario exitoso se va a dar cuenta que la única diferencia entre ese muchacho que está siendo arrestado y el empresario, es que tuvo oportunidades, porque probablemente no nació en un caserío, sino en una familia con recursos que pudo desarrollar sus habilidades en una actividad que el sistema determina como legítimo”, precisó.

“Probablemente son emprendedores, tienen liderazgo, organización, son asertivos, ambiciosos y esas son las cualidades que hacen de una persona una exitosa. Estoy describiendo a un banquero  con esas cualidades o  a un bichote. Lo más importante es que cuando eso ocurre, nos está dando en la cara la realidad, que ese muchachacho no falló. Nos falló el Sistema que no pudo guiar a ese joven en una actividad que no fuera criminalizada”, sentenció.

Gutiérrez  mencionó lo que están haciendo los cárteles de Colombia, que es utilizar submarinos caseros que básicamente están sumergidos el  99 por ciento del tiempo en el mar;  que son desechables, en caso de que en altamar sean sorprendidos.

“Los tripulantes se salen, hunden el submarino  y se convierten inmediatamente en náufragos;  y bajo las  leyes internacionales, las mismas autoridades tienen que socorrerlos. Como el submarino se hundió, no le  pueden probar que estaban en un submarino con drogas. Lo más que puedes hacer es deportarlos a su país”, describió.

Según Gutiérrez, las  leyes antidrogas, que describió como absurdas, crean las condiciones  para que jóvenes con inquietudes empresariales   puedan montar un negocio porque el único que les puede prestar dinero es un narcotraficante.

El profesor de justicia criminal mencionó como ejemplo el caso de un joven  de 18 años que tiene capacidad y es comerciante.

“¿Quién le va a prestar $60 mil para  un negocio? ¿Qué agencia o  banco le va a prestar?  La otra noche  escuché un programa de la Liga de Cooperativas. Estaban entrevistando  a una persona de la Cooperativa de Presos, que llevan décadas operando, lo   que comprueban  que cuando esos muchachos que llegan presos se les da la oportunidad y el entrenamiento,   pueden no solo manejar la cooperativa, sino que cuando salen ya van con la mentalidad cooperativista para hacer esas otras cosas”, dijo.

Menos de un dos por ciento de los que están metidos en ese programa reinciden  y regresan a la cárcel, indicó. Contrario al 60 por ciento, que es la norma de reincidencia en Puerto Rico y Estados Unidos.

“¿Cuál es el problema con ese programa, que en una población penal de 14 mil confinados no llegan a 100 los que se benefician? Esa cooperativa demuestra que esos muchachos entraron allí con capacidad empresarial, que lo que no tenían allí era apoyo del Sistema. Si esos muchachos podrían correr esa empresa agrícola ilegal, cuál es la razón por la cual no estén conriendo un negocio agrícola legal?, cuestionó el criminólogo.

En resumen, dijo,  el incidente demuestra como la sociedad está fallando.

Con la Internet como maestra

Por otra parte, El ex presidente de la Asociación de Agricultores, Juan Reyes, afirmó que no es necesario tener educación formal para cultivar marihuana porque todo está en Internet.

“La Internet ha sido la enciclopedia, la universidad”, indicó sobre las múltiples modalidades en que se siembra el cannabis.

Según contó, hace poco coincidió con un policía con el que habló, precisamente, de los laboratorios de marihuana y el oficial le dijo que Internet había convertido en agricultores a muchos individuos.

“Es que, honradamente, si usted quiere hacer cualquier cosa en su casa, la información está ahí. Con honestidad, yo no creo que nadie esté dando talleres por ahí”, comentó. “Los delincuentes no son morones y por Internet mismo compran los insumos que necesitan para el cultivo. Los boricuas nos las inventamos”.

 

Citado en el 2012 por Entre Paréntesis: El crimen ligado a la pobreza


Entre Paréntesis

El crimen ligado a la pobreza

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En las noticias y las imágenes que recibimos de los medios de comunicación cotidianamente, pareciera haber una correspondencia irremediable entre criminalidad y pobreza en Puerto Rico. Si bien ambas comparten vínculos, éstas poseen una lógica intrínseca en la Isla sobre la cual pocos se cuestionan o hacen alusión.

Una vez el ex superintendente de la Policía, Emilio Díaz Colón, anunció a la prensa el pasado 3 de febrero la asignación de 67 nuevos agentes como “Agentes de la Comunidad” para fomentar una relación más cercana entre Policías y comunidades. Cinco días después estudiantes de la Escuela Fernández Callejo, en Manatí, fueron  esposados, vestidos como reclusos y trasladados a una cárcel en Bayamón como parte de un programa del Gobierno, “Amando la Libertad”. Este proyecto, que buscaba escarmentar a los niños sobre lo que es la experiencia de la cárcel, fue censurado por el Colegio de Abogados. ¿Qué relación podrían tener estos ejemplos?

Gary Gutiérrez, criminólogo y profesor universitario en el área de justicia criminal,  en entrevista con EntreParéntesis habla de la sociedad puertorriqueña del siglo XXI como una que remite culturalmente a la violencia. Se trata de un país producto de la violencia política y de la violencia de género, así como de la violencia económica. Los puertorriqueños desde la exclusión padecen los procesos “bulímicos” propios de los países capitalistas. Es decir, que bombardeados por necesidades de consumo que son de “primer mundo”, los ciudadanos son incluidos al sistema económico como consumidores, pero expulsados a menudo como trabajadores del mismo.

Entonces, la violencia desde la imposición física o emocional sirve para los sectores marginados de nuestra sociedad como una manera aparente de empoderarse, de sentirse incluidos. Para muchos, la criminalidad en Puerto Rico es su modo de inserción y participación en la economía del país.

“El orden social y económico en Puerto Rico es la principal causa de la criminalización de la mayoría de nuestros jóvenes”, afirmó Gutiérrez.

La estructura de la sociedad puertorriqueña impulsa a algunos sectores a la violencia y se beneficia de su criminalización, pues el dinero que se genera en el narcotráfico y demás prácticas ilegales regresa a nuestro sistema económico.  “Si miramos la pobreza no como la falta de recursos, sino como la exclusión de los procesos socio-económicos vamos dándonos cuenta de quiénes son los pobres”, señaló Gutiérrez. El criminólogo planteó la pobreza como una etiqueta que diferencia a las personas que no cumplen con las características del rico en la Isla: hombre, blanco, propietario, cristiano y heterosexual.

Por lo tanto, ¿porqué continuar la práctica de iniciativas como las mencionadas? Gutiérrez anotó que la presencia continua de la Policía en los residenciales públicos o el llevar de visita a jóvenes de la escuela pública al sistema penal de Puerto Rico constituye una regulación y acondicionamiento de determinados sectores y no una iniciativa comunitaria bona fide. Como resultado de estas medidas el crimen traza un discurso contestatario.

Las comunidades, según Gutiérrez, deben entender que ni el gobierno ni el punto de drogas resolverá sus problemas. Los líderes comunitarios fungen como los únicos agentes de cambio posibles para las comunidades del país. Movilizar a los vecinos en cooperativas que brinden servicios que surtan necesidades de la propia comunidad y sus alrededores se presenta como opción, así como el organizar y dirigir las diversas habilidades de los jóvenes en algún centro de producción.“Si tú tienes gente que es capaz de correr un punto de drogas, que es un negocio millonario, esa gente tiene que ser capaz de correr un negocio legal, si son las mismas habilidades”, manifestó el profesor.

Los países de baja incidencia criminal tienen una vinculación más reducida de violencia y pobreza que los países con alta incidencia criminal. También, los países capitalistas donde se implantan reformas que facilitan la incorporación de los sectores pobres son lugares que exhiben menos separación entre los ricos y los pobres por lo que presentan menos violencia social. Está en los líderes comunitarios el apuntar la dirección por la cual quieren reformar sus comunidades al gobierno.

Conversando sobre droga y legalidad con Nestor Figueroa Lugo


wpab-550-ponce-screenshot-1Conversanción sobre droga y legalidad con Nestor Figueroa Lugo en el programa Es Con Usted La Cuestión transmitido el 29 de oct de 2014 por WPAB-Ponce

 

 

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Programa Conocimiento y Acción Solidaria sobre drogas, legalidad y gobernaza


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Participación en el  programa Conocimiento y Acción Solidaria 25 de octubre de 2014 hablando sobre dorgas, legalidad y gobernaza con Rey Quiñones y Rolando Emmanuelli sobre Violencia y Criminalidad.

http://youtu.be/d210O7o4IY4?list=UU6Ayk3BH4GYFbU-5VsjemNw

 

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