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El Blog de Gary Gutiérrez

Abusador de cafeína, asador de patio, comidista y cronista del bajo mundo culinario, iconoclasta aspirante a ácrata, apóstata, y comantenedor de @tempranopr

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Mayagüez

“Vente años no es nada” @ Restaurant y Pizzeria Don Quijote


Tras varias décadas, y motivado por el paseo semanal con mi madre, regresé a un lugar que pisé por primera vez en la década de 1980. Me refiero a Restaurant y Pizzeria Don Quijote -antiguamente conocida como Sancho Panza-.Para mi disfrute, y a pesar de la remodelaciones en la decoración, ni el menú ni el sabor ha cambiado. Sobre todo cuando viene al caldo de pollo con mofongo, sabroso y sustancioso acompañado de chicharrones de pollo o carne frita. Por supuesto, lo bajé Medallas, mientras mi madre le dió a la Sangría de la casa.En cuanto a la pizza, la misma masa que recuerdo, la precisa cantidad de salsa para aderezar y no opacar la hogaza y los ingredientes. En este caso “combinación”. Es decir, chorizo, camarones, zetas y cebolla y pimientos como aromáticos. Y por supuesto, otra Medalla.En fin que volver a Restaurant y Pizzeria Don Quijote fue un viaje que me disfrute desde que me bajé del carro y olí los aromas que llegaban desde la cocina. Esos olores y el que estuviera lleno de adultos mayores es la mejor recomendación que un restaurante puede tener.

Buen provecho.

Si busca “old school”, González Seafood en Mayagüez


Ciertamente, cuando viene a gastronomía, vivimos en tiempos excitantes.

Sin embargo, no es menos cierto que el desarrollo de recetas más saludables, económicas, o simplemente con capacidad de industrializarse, ha producido una cocina impersonal y en ocaciones no memorable.

Por suerte todavía en cada pueblo o ciudad de este país hay por lo menos una cocina donde “lo saludable”, o ” dietético”, no ha logrado remplazar la cocina como “Dios manda”.

Es decir, esa cocina de las abuelas con sus salsas pesadas, la grasita de tocino, la mantequilla y los aromáticos picados de forma rústica. Es decir, todas las características que hacen de un restaurante, un verdadero templo de la cocina “confort”.

En Mayagüez, uno de esos mágicos espacios de preservación culinaria tiene que ser González Seafood Restaurant.  De entrada, el ordenado caos del salón comedor, así como el informal pero eficiente servicio deja claro que esto “es real”.

Observación que se confirma con la llegada a la mesa de una, no solicitada, tacita de espeso pero liviano, balanceado, simple y sabroso caldo de pescado. De solo probarlo queda claro que ese es el primer beso de una relación amorosa que se recordará por mucho tiempo.

El hogareño tono culinario impuesto por el caldo es seguido por el aperitivo; en este caso “masitas de pescado” y “bolitas de mofongo”. Pedazos de pescado trozado y empanado rústicamente en la casa y luego fritos al momento que se ordenan. La combinación de texturas y sabores marinos y terrestre, no solo da seguidilla, pide cerveza.

Como si los aperitivos no fuera suficiente para entender que González es cocina honesta y “real”, la llegada del mofongo relleno de salmorejo de jueyes por un lado, y de camarones al vino por el otro, deja claro que esto no es para hipsters o para esos que velan la dieta.

Por un lado el espeso y oscuro puchero de juey en Gonzáles, es intenso y cargado del sabor almizclado de las entrañas del cuerpo del crustáceo de tierra, simplemente “maravilloso”.

Por otro lado, los camarones al vino son un ejemplo de cocina casera. Camarones salteados en mantequilla, vino blanco, y aromáticos cortados rústicamente resultan en una sabrosa y perfecta guarnición que va de maravilla acompañada de tostones.

Por supuesto, como toda la culinaria boricua, la prueba final es el postre.

En este caso, “flancocho de guayaba”.

La firme textura del flan, complementa a perfección el húmedo bizcocho que le sirve de base, todo amarrado por el sabroso y dulce sabor de la fruta. Definitivamente, esta maravilla cuasi erótica que empaca suficientes calorías como para sobrevivir una semana, tiene que ser un producto casero, hecho con las manos y el corazón.

En resumen, la experiencia en González Seafood Restaurant fue un verdadero viaje gastronómico a lugares que, saludables o no, deben ser preservados pues son parte de eso que somos, boricuas.

Buen provecho


Llega “Entre Islas” a Mayagüez


File 1-11-16 8 30 26 PMfotos y letras por: Gary Gutiérrez
Entre Islas_045_Mayagüez

Una Veintena de fotografías y una producción en vídeo que documentan la espiritualidad y el arte del Taller

Ennegro de la ciudad de Palma de Soriano en Cuba, engalan desde el pasado once de enero las paredes del Museo Eugenio María de Hostos en Mayagüez.

Las imágenes y el audiovisual son el resultado de cinco años de trabajo Entre Islas_032_Mayagüezetnográfico de la historiadora, etnógrafa, documentadora y profesora universitaria Rosa Plá Cortés.

La colección documenta las expresiones artísticas del Taller Ennegro, colectivo que usa las artes visuales, la literatura y otras expresiones populares para llamar la atención al problema del deterioro de su patrimonio cultural, la degradación del medio ambiente social, así como la contaminación del medio ambiente en el que está enclavada su comunidad.

Igualmente expone al público a las prácticas espirituales, artísticas, sociales, medicinales y Entre Islas_055_Mayagüezcomunitarias de los descendientes de haitianos que por generaciones ocupan las tierras de Palma de Soriano en la Provincia de Santiago de Cuba.

La exposición, que ya fue presentada en Cuba,  estará disponible en el Museo Eugenio María de Hostos en la Sultana del Oeste.

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