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El Blog de Gary Gutiérrez

Observador social, iconoclasta aspirante a ácrata, apóstata, comantenedor del programa @tempranopr de http://www.pab550.com, y barbicuero de patio

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Cenizas

Gobernador será responsable por cualquier tragedia en Peñuelas


Advierten al Gobernador que será responsable de cualquier tragedia que ocurra por represión policial en Peñuelas.

Para escuchar el reportaje

Peñuelas USA: Ventana a un futuro fascistoide


Por Gary Gutiérrez / Fotos tomadas de Voces de Sur

“Sí. Definitivamente”

Así contestó el oficial policiaco Carlos Miranda Soto cuando la periodista Michelle Estrada Torres le preguntó si el Estado tiene la autoridad para decidir dónde protestan los ciudadanos.

Además de la ignorancia que la respuesta denota, las expresiones del policía que nunca se leyó a Fusté apuntan a una mentalidad fascistoide, terminó que en ingles se define como crypto-fascist.

Estos términos definen a personas cuyo pensamiento encarna las doctrinas del totalitarismo fascista sin necesariamente ser fascistas o entender los que es el fascismo.

Según definición.de, “[e]l fascismo se basa en un Estado todopoderoso que dice encarnar el espíritu del pueblo. La población no debe, por lo tanto, buscar nada fuera del Estado, que está en manos de un partido único. El Estado fascista ejerce su autoridad a través de la violencia, la represión y la propaganda (incluyendo la manipulación del sistema educativo).”

Aun cuando regularmente se vincula al fascismo a una economía dirigida por un estado que controla o nacionaliza los medios de producción, algunos pensadores como Gaetano Salvemini apuntan a que en el fascismo los contribuyentes terminan pagando por los errores de la empresa privada. Entiéndase, la socialización de los costos y la privatización de la ganancia.

Si se toma lo anterior como premisa válida, podemos ver como lo que está ocurriendo en Peñuelas se revela como una especie de ventana al futuro que aspira la clase política del país.

No es solo un futuro dónde, con la bendición de la clase política que se divide en dos partidos con más o menos la misma visión de mundo, el aparato económico se consolide desde el Estado para el beneficio en unas pocas manos. Fueron estos los que a nombre del pueblo tomaron prestados el dinero que se distribuyó entre el capital privado y que ahora pretenden que todos y todas paguemos.

Ese futuro incluye que la violencia del Estado, encarnado en la Policía, se levante como regente único del espacio público y el quehacer social. Sirviendo así de muro de protección para la empresa privada y el servil estamento político.

Claro uno pudiera decir, ese no es el futuro, es el presente.

Sin embargo, los héroes y heroínas de Peñuelas demuestran que ese futuro todavía no se consolida.

Peñuelas, como la Universidad, demuestra que todavía hay sectores que no están dispuesto a entregarse y seguir ciegamente las órdenes que, socolor de la autoridad del Estado, quieren imponer por la violencia fascistoides como Miranda Soto.

Es de esa forma que Peñuelas desenmascara la burocrática clase política del país, dejando claro que, si van a ser facistoide, tendrán que hacerlo abiertamente y enfrentar el juicio de la historia.

Salud y resistencia

Peñuelas: el sistema funcionando perfectamente


Por Gary Gutiérrez / Foto tomada del Periódico La Perla del Sur

La imagen es familiar.

Vecinos de las comunidades de Peñuelas, entre los que se cuentan muchos ancianos y mujeres, siendo empujadas, atropellados, reprimidos y arrestados por militarizados agentes policiacos que se supone cobran para proteger la ciudadanía.

El delito parece ser utilizar el espacio público para exigir reparación de los agravios que entienden el estado comete contra ellos. Es decir, ejercer el derecho que les es garantizado en la primera enmienda de la Constitución del país del cual son ciudadanos.

Paralelamente al ejercicio de este derecho, los y las ciudadanas que ocupan el espacio público de su comunidad están exigiendo el derecho a autogobernarse, como se supone que pase en una democracia. Después de todo, la institución básica que se supone represente a esta comunidad, el Municipio de Peñuelas, prohíbe por ley que en esa jurisdicción se deposite cenizas producto de la quema industrial de carbón.

¿Cuáles son los agravios?

Hace más de dos décadas, tras negociaciones secretas los -supuestos- representantes electos del pueblo de Puerto Rico, firmaron un acuerdo que obligaba a la compra de la energía que se produciría en una planta de generaría energía quemando carbón. Tecnología que desde aquel entonces está siendo descartada por sucia en la mayoría de los países avanzados del mundo, incluyendo Estados Unidos.

En ese acuerdo inicial, la compañía productora quemadora del carbón se comprometía a sacar de la Isla el residuo de su operación. Es decir, las cenizas resultantes de la quema.

Cenizas que según a quién usted le pregunte pueden o no ser dañinas a la salud y pueden o no ser material para uso en construcción o relleno. Pero esa es otra discusión, pues, después de todo si algo tiene la industria carbonera internacional, es dinero para comprar “la ciencia” que necesiten.

Como la lucha en Peñuelas, este escrito no es una discusión científica. Es una discusión política en torno a si las comunidades tienen o no derecho al autogobierno.

Basado en el mencionado acuerdo firmado “en confidencialidad” y que obligaba a la quemadora de carbón a llevarse las cenizas, se construyó y eventualmente comenzó a operar la planta de generar electricidad quemando carbón.

Tras varios años operando y sacando de la isla las cenizas resultantes, la quemadora enfrentó problemas en la disposición fuera de Puerto Rico de los residuos de su operación. Otros países cancelaron, por las razones que fueran, los acuerdos para recibir estos despojos. Por esta razón que se alegó entonces que estaba en peligro la operación de la férvida industria en Puerto Rico.

Ante la situación, nuevamente en secreto, el gobierno de turno asume como suyo el problema del manejo de estos residuos y enmienda el contrato permitiendo el depósito en la Isla de los residuos industriales.

Ante este nuevo escenario, y ejerciendo su derecho al auto gobierno, decenas de municipios aprobaron leyes que prohíbe el manejo, transporte, uso o disposición en sus jurisdicciones de los residuos de la quema de carbón. Esto sin importar si los mismos son beneficiosos o peligrosos.

La controversia en torno a estas medidas llegó ante la Corte de Apelaciones de Estados Unidos, tribunal que tiene injerencias en Puerto Rico por virtud de la relación colonial entre ese país y Puerto Rico. Contrario a lo que parece ser la tradición estadounidense, donde se le reconoce a las autoridades locales la capacidad de aumentar las protecciones mínimas impuestas por los estados o el gobernó federal, la Corte invalidó las ordenanzas. Es una decisión que para los legos como yo no se entiende, pues partiendo de la lógica usada por el tribunal, los condados y municipios no tienen autoridad para reglamentar o prohibir, como lo hacen, la pornografía, el consumo de alcohol o las horas de comercio, por ejemplo.

Claro, esta decisión en contra de los municipios no es de extrañar si se parte de la premisa de que la principal tarea de la Corte Federal en Estados Unidos es la viabilidad del libre comercio interestatal.

Decisión o no de la corte, los vecinos de Peñuelas no se amedrentaron y continuaron en pie de lucha, protegiendo su derecho a decidir sobre su comunidad.

Ante esta situación y por el apoyo que los y las peñolanas recibieron de otros sectores del país, en aparente intento de lavar su imagen frente a los y las peñolanas, los políticos electos de la región, incluyendo a los de acumulación radicaron proyectos de ley que se vendieron ante la opinión pública como para la protección de la comunidad pero, que terminaron validando las posturas y definiciones que sobre las cenizas tiene la quemadora de carbón.

Es así como estos políticos profesionales, representantes, senadores y el propio gobernador colonial, son los responsables de lo que pase o pueda pasar en Peñuelas. Los primeros por permitir que le aguaran el proyecto que terminó validando el cambio de contrato que firmara la anterior administración y que permite que los residuos se queden en la Isla. Ni siquiera le votaron en contra como protesta a los cambios.


Igualmente, responsable es el gobernador colonial por firmar la ley y tratar de venderlo como una solución salomónica.

En resumen, con esta medida la actual administración se hace cómplice de la anterior y demuestran al servicio de quien están,  socializando los costos del manejo del material residual de la quema del carbón mientras mantiene privatizadas las ganancias de esa operación.

Nada que nuevamente el sistema parece estar funcionado a la perfección, dejándonos en la situación que se describen en las coplas del viejo Atahualpa Yupanqui cuando dice:

“Las penas y las vaquitas se van por la misma senda;

Las penas y las vaquitas se van por la misma senda;

las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas;

las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas.”

 

 

Exitosa, Caras de Arroyo Barril


Publicado en la Perla del Sur bajo el título: Abre exposición “Caras de Arroyo Barril”

 

Las fotos que componen el portafolio “Caras de Arroyo Barril” documentan en forma gráfica la serie Bomba de tiempo, las cenizas de carbón, una trilogía de reportajes realizados por el periodista Omar Alfonso Torres bajo el auspicio del Centro de Periodismo Investigativo (CPI) y el semanario La Perla del Sur.

“Tras la comprensión del trabajo que estábamos realizando entendí que había que humanizar el asunto. Colateral con el trabajo periodístico de Omar Alfonso, me doy cuenta que el ‘issue’ tiene caras, que es un asunto de humanidad. Estas fotos presentan a la gente de Arroyo Barril en su propio ambiente”, resumió Gutiérrez Renta en su presentación.

A juicio del fotoperiodista ponceño, los rostros plasmados en la colección pueden ser de cualquier parte de Peñuelas, Guayanilla, Guayama, Salinas o Santa Isabel, rostros que han sido víctimas de poder autoritario que toma decisiones sin considerar a los grupos desventajados.

“Aquí es donde la historia nos cuenta que la lucha de los grupos pequeños que acumulan el poder económico y político, va contra el que tiene menos”, destacó en su ponencia el economista Luis Rey Quiñones Soto.

“En esa dirección quiero enumerar tres aspectos que debemos resaltar cuando se realizan trabajos investigativos como este y que hacen justicia a los pueblos. Uno, la necesidad de redes de apoyo en favor de un trabajo más efectivo y colaborativo. Dos, el compromiso social durante el proceso de la investigación; y tres, excelente organización de documentos y datos”, salpicó durante la velada Carla Minet, directora ejecutiva del CPI.

La exposición proyecta el saldo humano de una discriminatoria acción que, para beneficio económico de pocos, laceró la salud y calidad de vida a más de 10 mil habitantes de Arroyo Barril y la provincia de Samaná, una comunidad de obreros que viven del turismo, la pesca y la agricultura, en el noreste del país dominicano.

“Este retrato de la gente está enmarcado en dos objetivos esenciales. Uno, humanizar el tema presentado por la serie, y dos, provocar el interés en el tema desde esa humanidad”, explicó por su parte el artista del lente.

“Esto es una convocatoria para que grupos de discusión social, económico, ambiental y político, en armonía con los medios de comunicación, creen redes de diálogo en favor de su propia gente”, insistió.

La presentación de Caras de Arroyo Barril aglutinó en El Candil a un público ligado a luchas ambientales, seguidores del buen arte, profesionales de diversas ramas, estudiantes y académicos, entre otros, que coincidieron con la propuesta de su autor, “el Caribe negro y pobre está marcado por la desigualdad”.

“Donde la minoría que llega al poder -con el voto de una mayoría- toma decisiones sin importarle lo que quieren los que le llevaron al poder”, agregó Quiñones Soto en clara referencia a la democracia capitalista subdividida entre el sentido común y el poder económico que ofrecen los partidos políticos.

Gutiérrez Renta sentenció que las luchas tienen que trascender sin obviar lo inmediato.  Arroyo Barril dramatiza el poder y la exclusión.

“Esta comunidad es víctima de sus propios líderes”, finiquitó.

La serie Bomba de tiempo, las cenizas de carbón ha sido difundida por más de 20 medios de comunicación de Puerto Rico y el exterior. Entre ellos, WKAQ 580 AM, Noticias SIN, Acento y Diario Libre de República Dominicana, El Nuevo Herald en Miami; Metro, NotiCel, El Vocero, La Perla del Sur, Cybernews, Caribbean Business, Claridad, Mi Puerto Rico Verde, Latino Rebels, WPAB 550 AM, 80grados.net, Sin Comillas, Radio Vieques 90.1 FM, Diálogo, Puerto Rico Te Quiero, Radio Casa Pueblo 1020 AM, Bonita Radio y Radio Universidad.

Tanto Alfonso Torres como Gutiérrez Renta viajaron a Arroyo Barril, lugar donde fueron transportadas en barco y descargadas en el muelle sobre 27 mil toneladas de cenizas de la planta de carbón AES, ubicada en Guayama, con la intención de conocer qué sucedió con los vecinos de esa comunidad y qué se puede esperar en Puerto Rico ante esta situación, además de otras interrogantes que siguen dando forma a la investigación.

La multinacional AES ha dispuesto de al menos dos millones de toneladas de cenizas de carbón en Puerto Rico desde el año 2004, sin cumplir con las garantías que ofreció al gobierno durante el proceso de solicitud de permisos.

Estudios comisionados por la Agencia federal de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) concluyeron en el año 2012 que el material descartado por AES durante su producción eléctrica con carbón excede miles de veces los límites permitidos de arsénico, boro, cloruro y cromio.

Comunidades y grupos ecologistas lo han denunciado, pero ninguna investigación periodística había profundizado en sus reclamos hasta este momento.

La muestra permanecerá en la librería El Candil de Ponce hasta el miércoles, 4 de mayo.

13 de abril de 2016

MÁS SOBRE LA EXPOSICIÓN

CARAS DE ARROYO BARRIL
CARAS DE ARROYO BARRIL

Caras de Arroyo Barril (portafolio fotografía)


Como parte de una asignación del Centro de Periodismo Investigativo, visité el poblado de Arroyo Barril en la República Dominicana. El viaje, que se realizó junto al periodista Omar Alfonso del  semanario La Perla del Sur, tenía como objetivo calibrar los efectos de sobre 27 mil toneladas de cenizas tóxicas de carbón que entre los años 2003 y 2007 fueron descargadas y abandonadas a un costado de la comunidad, casi sobre el mar y a la intemperie.

El material cenizo se produjo, descartó y transportó desde la planta eléctrica en Guayama, Puerto Rico, de la multinacional AES.

Los hallazgos de la investigación se dieron a conocer en un reportaje especial titulado:

Algo pasó en Arroyo Barril

En la búsqueda de pruebas y testimonios para la asignación de Alfonso y el Centro de Periodismo Investigativo, el viaje generó un portafolio gráfico que titulo Caras de Arroyo Barril y que comparto aquí:

Caras de Arroyo Barril

 

COMUNICADO DE PRENSA
Para publicación inmediata
2 de marzo de 2015.

Dramáticos efectos de las cenizas de carbón en Puerto Rico y República Dominicana son revelados en serie investigativa

Bomba de tiempo, las cenizas de carbón es la más reciente serie especial del Centro de Periodismo Investigativo (CPI) sobre la contaminación por cenizas de carbón en Puerto Rico y en la República Dominicana, y sus peligrosas repercusiones en la salud y el ambiente. El periodista Omar Alfonso, de La Perla del Sur, logró acceso a los estremecedores testimonios de los afectados por el desperdicio tóxico y levanta la voz de alerta.

La serie será divulgada a partir de este miércoles, 2 de marzo, con todos sus elementos multimedia e interactivos, en periodismoinvestigativo.com, página del CPI que ha sido renovada.
Además, una alianza de más 20 medios de comunicación de Puerto Rico y extranjeros estarán divulgando la serie investigativa. Entre ellos, WKAQ 580 AM; Noticias SIN, Acento y Diario Libre (República Dominicana); El Nuevo Herald (Miami); Metro, NotiCel, El Vocero, La Perla del Sur, Cybernews, Caribbean Business, Claridad, Mi Puerto Rico Verde, Latino Rebels, WPAB 550 AM; 80grados.net, Sin Comillas, Radio Vieques 90.1 FM, Diálogo; Puerto Rico Te Quiero; Radio Casa Pueblo 1020 AM, Bonita Radio, Radio Universidad.

La multinacional AES ha dispuesto de miles de toneladas de cenizas de carbón en Puerto Rico desde el año 2002 sin cumplir las regulaciones existentes. Estudios comisionados por la Agencia de Protección Ambiental federal (EPA) concluyen que muestras tomadas en esta cogeneradora eléctrica excedieron miles de veces los límites permitidos de arsénico, cloruro o cromio. Comunidades y grupos ecologistas lo han denunciado, pero ninguna investigación periodística había profundizado en sus reclamos.

Omar Alfonso llegó a Samaná, República Dominicana, a donde fueron transportadas en barco y descargadas en el muelle sobre 27 mil toneladas de cenizas de la planta de carbón AES, ubicada en Guayama, Puerto Rico. ¿Qué le pasó a los vecinos de esa comunidad? ¿Qué puede esperar Puerto Rico, donde se acaba de legalizar tras bastidores la disposición estas cenizas tóxicas?

El periodista, que investigó este tema durante casi un año, entrega una serie en español e inglés con elementos multimedia e interactivos, incluyendo un programa radial o podcast que resume sus hallazgos. El trabajo es resultado de una beca de periodismo ambiental otorgada por el Instituto de Formación Periodística del CPI y Para La Naturaleza.

A la publicación de la serie Bomba de tiempo, las cenizas de carbón, se suma la exposición de retratos en gran formato Caras de Arroyo Barril, que estrena el jueves, 7 de abril, a partir de las 7:00 de la noche en la librería El Candil de Ponce. La misma ha sido realizada por el fotoperiodista Gary Gutiérrez Renta, quien acompañó al periodista Omar Alfonso en su viaje a Samaná, República Dominicana.

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Contacto: Carla Minet | 787-220-0146 | cminet@periodismoinvestigativo.com

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