Para reciclar la comida que regularmente sobra cuando se cocina todos los días en la casa, se me ocurrió tratar de imitar un arroz frito, o “chino”, como le decimos en Puerto Rico.

Para comenzar, en un wok bien caliente, sofreí en aceite se oliva cualquier proteína o proteínas que encontré. En este caso pedazos de carne de cerdo frita cortada en cuadritos pequeños.

Luego le añadí ajo machacado con el propio cuchillo. Se le puede incorporar jengibre rallado, pero no había.

Añadí un arroz con vegetales que preparé el día anterior solo con mantequilla y sal. Mientras continué salteado todo los ingredientes en el wok, añadí la salsa de soja y un poco de aceite de ajonjolí (sesame).

¡Listo! Cuando alcanza el color y la textura que le agrade, le da pa’ bajo.

¡BUEN PROVECHO!,