Como decidí que este año el sangüivin sería criollo, me sobró un montón de pernil.

Así que en vez de sandwiches para todo el fin de semana, para acompañar el pernil (“leftover”) decidí que lo que mandaba es mac & cheese. Pero al “barbi” para mantener la paleta de sabores a humo.

Prendí el viejo Weber y puse el caldero de hierro a calentar.

Le añadí agua y ablandé la pasta siguiendo las instrucciones del paquete.

Terminada la pasta la añadí un poco de aceite para que no se pegue y volví a calentar el caldero.

Cuando tomó temperatura, tiré unos pedazos de tocineta ancha en pedazos.

Mientras la tocineta sudaba, corté cebollas para incorporarla al caldero.

Cuando la cebolla se puso transparente, le añadí harina de trigo para hacer el engrudo.

Al llegar al punto que la harina se comienzó a ponerse color dorado o carameloso, le añadí la leche y cuando esta hirvió, le añadí el queso rallado.

Dejé que todo se incorporara y luego se le sume la pasta.

Finalmente añadí galleta picada para terminación y lo dejé en el fuego tapado hasta que se secó.

¡Buen Provecho!!!!