Tan pronto probé el arroz guisa’o, lo tuve claro, esta es comida de la abuela.

Para los amantes de la comida casera, los platos hechos en la casa siempre tienen un sabor, terminación especial que es muy difícil de describir.

Es algo así como el término “umami” con que los japoneses describen la comida que es más que sabrosa, pero que no se puede realmente ubicar en los sabores tradicionales: salado, dulce, agrio y amargo.

No es que esa comida cacera sea mejor o peor que los platos productos de las rigurosas cocinas comerciales. Solo es que son diferentes.

Volviendo a ese primer bocado.

El mismo fue el inicio de un desfile de sabores que no podía ser más sabroso y casero.

Gazpacho boricua, es decir serenata de bacalao y aguacate pa’ los del norte, arroz guisado con tocineta o beicón pa’ los millennials, y tostones del flamante negocio RED Luna.

Ermita gastronómica que recién abrió sus puertas en la acera norte de la calle Victoria casi llegando a la esquina Mendez Vigo en la ciudad señorial.

El gazpacho, sabroso y balanceado, con suficiente aguacate para dominar el presenta’o sabor del bacalao y crear una pastita que, con el arroz guisa’o que demanda respeto, iba de maravilla.

Demás está decirle que tan pronto probé el gazpacho, el cuerpo pidió Medalla. La que me trajeron al punto de congelarse, pero que no llegaba.

Nada que si está por ahi por el pueblo buscando dónde darle a los “monchis”, RED Luna puede ser su alternativa.

Abren a las 11:00am y la cocina se supone que cierra a las 7:00pm. Pero como toda buena fonda, mientras lleguen los patrocinadores, la estufa se queda prendía.

Buen provecho…

Anuncios