Letras y fotos por: Gary Gutiérrez.

Para quienes imparten clase como instructores a jornada parcial, “part time”, adjuntos, o cómo sea que les denomine la institución universitaria que los contrate, regularmente la llegada del verano implica precariedad económica por varios meses. Algo así como el invernazo que sufría los obreros de la caña, pasada la época de cosecha.

Para lidiar con esa realidad económica, el cocinar en la casa, con ingredientes que estén en precios especiales o rebajados es una alternativa. Por supuesto el cocinar todos los días implica cierto grado de creatividad para no terminar comiendo lo mismo siempre.

Una forma de manejar las cosas es seleccionar un ingrediente principal, porque este a precio reducido,  y de ahí crear el plato que se vaya a disfrutar.

En este caso, los chorizos parrilleros que estaban en rebaja por la proximidad a la fecha de vencimiento. El paquete se vía bien y estaban sellados al vacío. Pero después de todo, están en fecha y se van a cocinar ese mismo día.

Como el chorizo parrillero es un producto que nos llega desde el plano y frio sur de las Américas, la Argentina, a la mente vienen los vinos, las parrilladas y las empandas.

Empanadas argentinas al “barbi”, suena genial.

Empanadillas (4)

Se abren los chorizos para sofreír la carne con un poco de aceite de oliva. Como esta carne ya está condimentada, solo se le añadió unos pedazos de papas hervida con sal y una ramita de romero, y se “desglaseó” con un poco de vino que quedaba en la nevera. Por aquello de mantener una paleta de sabores, se le incorporó al guiso un poco de romero fresco picadito. Cuando el chorizo estaba cocido, se terminó con unas hojas de espinaca del patio, y un poco de vinagre balsámico para darle el tradicional dulzón de las empanadas argentinas.

Empanadillas (2)

Tras la cocción, se deja que la carne baje de temperatura para poderse manejar, para montar las empanas con la carne y un poco de queso fundido que venden para tacos o quesadillas. En este caso, se utilizaron plantillas comerciales para empanaidllas y pastelillos como estipula la etiqueta.

Luego se pusieron a fuego indirecto  sobre un “grill mat” en el viejo Weber a unos 300 grados, cotejando cada cinco (5) minutos y volteando el mat para que la cocción fuera uniforme.

Empanadillas (6)

Cuando la masa llegue al color que a usted le agrada, abra una cerveza y métale mano… Comimos tres con un paquete de cuatro (4) chorizos…

Buen Provecho.

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