Tras varias décadas, y motivado por el paseo semanal con mi madre, regresé a un lugar que pisé por primera vez en la década de 1980. Me refiero a Restaurant y Pizzeria Don Quijote -antiguamente conocida como Sancho Panza-.Para mi disfrute, y a pesar de la remodelaciones en la decoración, ni el menú ni el sabor ha cambiado. Sobre todo cuando viene al caldo de pollo con mofongo, sabroso y sustancioso acompañado de chicharrones de pollo o carne frita. Por supuesto, lo bajé Medallas, mientras mi madre le dió a la Sangría de la casa.En cuanto a la pizza, la misma masa que recuerdo, la precisa cantidad de salsa para aderezar y no opacar la hogaza y los ingredientes. En este caso “combinación”. Es decir, chorizo, camarones, zetas y cebolla y pimientos como aromáticos. Y por supuesto, otra Medalla.En fin que volver a Restaurant y Pizzeria Don Quijote fue un viaje que me disfrute desde que me bajé del carro y olí los aromas que llegaban desde la cocina. Esos olores y el que estuviera lleno de adultos mayores es la mejor recomendación que un restaurante puede tener.

Buen provecho.

Anuncios