Por Gary Gutiérrez
Presentado el 9 de septiembre 2017 en la Librería El Candil de Ponce

Foto José Raúl Cepeda

Recibir una invitación a comentar una publicación es siempre una experiencia agridulce. Una navaja de doble filo, excitante e intimidante al mismo tiempo. 

Por un lado, que alguien te pida que reacciones, presente o comente su trabajo es siempre un honor, pues la mera solicitud es un reconocimiento al valor que puede tener lo que uno opine sobre la labor intelectual que el autor, o la autora, invirtieron en la empresa creadora.  

No obstante, con ese reconocimiento viene también una obligación, ser honesto y tratar de ser justo. Pues no se trata de meramente dar loas para halagar al ego del o la escritora, sino de comentar y reseñar tanto el contenido de la obra, como de la posible utilidad del mismo.  

Por estas razones, cuando el profesor, historiador, y amigo, Enrique Laboy Gómez, me pidió que comente su más reciente obra, me puso en una situación difícil. Es como si me sentara aquí a comentar sobre el valor o belleza de uno de sus dos hermosos hijos. Bueno, comentar sobre su hijo o su hija sería más fácil, pues gracias al Señor, salieron a la madre. 

Explicado lo anterior, les invito a que nos adentremos al trabajo Revolución y Liberación Mundial Durante la Guerra Fría del amigo Enrique Laboy Gómez.

Para comenzar, el libro presentado en edición rústica por Editorial Akelarre cumple con la máxima que el maestro Pedro Malavet descubrirá después de decenas de publicaciones que él mismo cataloga de obscenamente largas. A diferencia del amigo letrado, en solo ciento cincuenta (150) páginas llenas de notas bibliográficas, Laboy Gomes logra de forma sencilla y directa establecer una base, una plataforma, un punto de partida, desde dónde las nuevas generaciones, acostumbradas a eso que llaman el hipertexto de la Internet, se pueden exponer o relacionar con las décadas del 1960 y 70. Etapa que a mi juicio produjo el periodo más importante en el desarrollo de las luchas por la igualdad para todos y todas aquellas que no somos blancos, varones, propietarios, heterosexuales y cristianos.

Me parece que este libro, y que a nadie se le ocurra llamarle librito pues según Tamara Yantín los libros no tiene diminutivo, Revolución y Liberación Mundial Durante la Guerra Fría no está escrito para mi generación o las anteriores. El mismo no pretende ser un tratado académico producto del disciplinado académico historiador que produjo el magistral trabajo de historiografía titulado “Los Católicos Rebeldes en Puerto Rico durante la Guerra Fría”. Para suerte y beneficio de los legos en historiografía como yo, esa otra subjetividad que se encarna en el amigo Laboy Gomes, la del maestro de escuela, dominó y tomo control del erudito académico historiador, obligándole a digerir, simplificar y organizar el material para que los llamados “millennials” tengan una puerta por dónde entrar a esa convulsa etapa de la humanidad que según algunos sirvió de umbral a la llamada posmodernidad. 

Es decir, esta publicación surge como invitación para que estos lectores digitales, que en su mayoría viven pensando que siempre hubo internet, que la historia es un documental en Netflix, y que parten de la premisa que su principal derecho es el consumo, se expongan a ese otro tiempo en el que jóvenes como ellos se negaron a conformarse y cambiaron la humanidad. Igualmente, Revolución y Liberación Mundial Durante la Guerra Fría, le será de gran utilidad a los sacrificados maestros y maestras de historia como Miss Sharon la de Peñuelas. Tanto para esos educadores, como para cualquier grupo que se quiera insertar en proyectos de educación popular, esta publicación puede ser un instrumento invaluable. Así, esta publicación surge como arma magistral para esos educadores, formales o silvestres, que tiene la difícil tarea de contextualizar históricamente lo que ocurre hoy en esos centros de luchas como Tallaboa de Peñuelas, la Universidad de Puerto Rico o como lo que va a ocurrir en la mayoría de nuestras comunidades según se vayan implantando las insensibles medidas para el pago incuestionado de una deuda que la oligarquía política nos impuso como medio para financiar sus privilegios. 

En resumen, que como herramienta de enseñanza, este libro expone al lector a la forma en que durante las décadas del sesenta (60) y setenta (70), eso que llamamos las otredades, es decir los que no son hegemónicos, se enfrentaron a un estamento político que no les representaba y que les obligaba a sobrevivir desde la vulnerabilidad y la exclusión. Esta aportación nada más, hace del libro Revolución y Liberación Mundial Durante la Guerra Fría una herramienta revolucionaria.

Al entrarnos en el contenido de esta invitación, es destacable la forma como Laboy Gomes utiliza la llamada Guerra Fría, aquel conflicto entre el imperio capitalista liderado por Estados Unidos y el llamado campo socialista controlado por la desaparecida Unión Soviética, para enmarcar el surgimiento y desarrollo de nuevos saberes antiimperialistas, anticlasistas, feministas y del género en todas sus expresiones. Saberes que, a nivel de geopolítica internacional, sobre todo tras la derrota estadounidense por parte del glorioso pueblo de Vietnam, se encarnaron en el fortalecimiento y crecimiento del llamado tercer mundo, como se le llamó al sur global constituido por países asiáticos, africanos y latinoamericanos. Pueblos que no necesariamente quería ser parte de la lucha entre los polos hegemónicos de la guerra fría, pero que terminaron sirviendo de escenario para los enfrentamientos armados de ese proceso gracias al servilismo de sus oligarquías políticas y económicas.  

De la simple, pero no simplista narrativa del autor, y a manera de invitación a profundizar en el estudio de la época surgen preguntas que pueden ser base para semestres universitarios o para alguna que otra tesis doctoral. 

¿Cómo fue posible que en esa época, desde la marginalidad se desarrollaron nuevos saberes partiendo de las visiones nacionalistas, marxista y negristas?

¿Cómo se desarrollaron procesos de educación popular que convirtieran a los y las obreras y campesinas, en estudiosas de la sociedad y sobre todo la economía? 

¿Cómo estos saberes dieron paso a nuevas formas de ver y hacer política? 

Igualmente importante, ¿cómo los colonizadores terminaron beneficiándose de los procesos de independencias política desarrollados en esa época?

¿Cómo en muchos casos, los poderes se adaptaron a esos procesos y terminaron haciendo de los mismos unos no descolonizadores que reafirmaron el poder económico y político de unos pocos sobre el resto?  

Las anteriores son solo algunos ejemplos de preguntas que pueden surgir al leer Revolución y Liberación Mundial Durante la Guerra Fría.

Expuestos los procesos políticos ya descritos, el escrito de Laboy Gomes procede a exponernos a cómo los pensamientos y saberes producidos durante estos procesos sirvieron de agente catalítico para que, según los nuevos países exigían su espacio en el mapa internacional, las otredades armados con música, literatura, y manuales de educación popular, crearan lo que hoy conocemos como “el movimiento contracultura” dentro de las sociedades y países hegemónicos. Como parte de este movimiento, las otredades, es decir los pobres, los negros, las mujeres, los queer se lanzaron a las calles, crearon nuevos saberes y ocuparon viejos sitios de enseñanza para exigir un espacio social donde se les reconocieran su humanidad respetando y aceptando sus diferencias,”.  

Es aquí, desde lo que parece ser la visión de un buen católico hijo de la teología de la liberación, que Laboy Gomes esboza una hipótesis interesante: “el trípode de la contracultura”. Según el autor, la ideología contestataria que surge en esas décadas en Estados Unidos, Europa y luego todo el mundo industrializado, es el producto de un sincretismo de ideas influenciadas por una trilogía compuesta por Freud, Marx y el Jesús obrero y libertador predicado por aquellos curas con crucifijos de palo y sin sotana que predicaron la Teología de la Liberación. 

Para terminar, es importante señalar que en sus páginas finales, Revolución y Liberación Mundial Durante la Guerra Fría del amigo Enrique Laboy Gómez describe como el siempre cambiante y adaptable poder económico y político reaccionó a los esfuerzos liberadores por parte de los que se atrevieron a pensar que otro mundo es posible. Detalla el cómo a costó de sangre y lágrimas, los poderes reaccionaron a las nuevas narrativas creando estrategias ideológicas y represivas para manipular o constreñir las aspiraciones que atentaban contra la hegemonía que goza esa abstracción que Negri y Hardt llaman “el Imperio”.

En resumen, Revolución y Liberación Mundial Durante la Guerra Fría nos introduce a un periodo que a mí juicio intentó infructuosamente acabar con el mundo moderno donde el pensamiento del blanco, varón, propietario, heterosexual y cristiano es la ley, y su visión de mundo es el orden.

En palabras del autor:

“… este periodo fue para muchos sintomáticos de una nueva generación idealista, comprometida con los cambios estructurales, motivada por los ideales del humanismo, la solidaridad, la justicia y libertad. Sin duda, fue una época de ilusiones compartidas y vividas a favor de la transformación social, económica y política del mundo.”

Termino diciendo que, si bien Revolución y Liberación Mundial Durante la Guerra Fría es solo una introducción y no un tratado de historia, no deja de ser una magnifica invitación para que los llamados “millennials” se adentren en ese mundo de sus abuelos. 

No puedo terminar sin agradecer a Laboy pues en mi caso, que no soy “millennials”, me llevó de regreso a mis años mozos. Aquella etapa antes de que el cinismo se apoderara de mi espíritu, cuando pensaba que los cambios verdaderos eran posibles y que los pies de barro de los poderosos les hacían vencibles. 

Al escribir estas últimas líneas me doy cuenta de que tal vez es ahí donde está el regalo que el amigo Laboy Gomes nos hace con este trabajo. El recordarnos que otro mundo más justo sí es pensable y que, aun cuando no se alcance, avanzamos con solo seguir aspirando. Gracias por eso maestro Enrique Laboy Gómez. 
Salud y resistencia…

Anuncios