Laura M. Quintero, EL VOCERO
Originalmente publicado en el periódico El Vocero de Puerto Rico
por: Laura Quintero, EL VOCERO

 

Un criminólogo y un trabajador social condenaron ayer las declaraciones del presidente de la Junta Federal de Control Fiscal, José Carrión III, por considerar que la afirmación que hizo el miembro del organismo federal de que el pueblo está preparado para más medidas de austeridad, es clasista y está completamente disociada del sufrimiento de la clase trabajadora.

“Curiosamente, las personas que nunca experimentan la austeridad dicen que los que la tenemos que experimentar, vamos a entender. Estas personas, por su posición privilegiada, no han tenido que enfrentarse a la necesidad que experimenta la clase trabajadora. Son expresiones disociadas del pueblo”, comentó el presidente del Colegio de Profesionales del Trabajo Social de Puerto Rico, Larry Emil Alicea.

“El pueblo no está preparado para sufrir un recorte en un salario mínimo, que ya está por debajo del nivel de pobreza”, coincidió el criminólogo Gary Gutiérrez, al nombrar el ejemplo de una jefa de familia con dos trabajos, quien tiene que vivir con sus padres porque el salario mínimo no le da. “Es una visión clasista de este señor”, criticó.

En otras jurisdicciones, la gente se ha lanzado a protestar a la calle ante la reducción de jornada, el recorte de beneficios, de pensiones y de los servicios de salud, recordó. “Lo que ha resultado de este tipo de movidas es las protestas en la calle y la respuesta violenta del Estado en la calle”, alertó Gutiérrez.

Aunque comentó que en Puerto Rico no se dan las condiciones para aumentar los choques violentos en la calle, eso no quiere decir que no aumenten los conflictos, pues siempre que suben los niveles de ansiedad, aumenta la violencia; ya sea la violencia de género, intrafamiliar o entre vecinos.

La posición del Colegio de Profesionales del Trabajo Social de Puerto Rico es que cualquier plan fiscal que vaya a certificar la junta tome en consideración los derechos humanos, por lo cual están a favor de auditar el crédito público, descartar el pago de la deuda ilegal y preparar un presupuesto cuya prioridad sea la gente, comentó Alicea.

De lo contrario, dijo que redundará en la precarización del empleo, la privatización del patrimonio público y la reducción de servicios sociales. “Las transformaciones sociales siempre se basan en torno a la resistencia”, comentó Alicea al llamar a la desobediencia.

Por su parte, el presidente del Sindicato Puertorriqueño de Trabajadores, Roberto Pagán, destacó la ironía de que mientras siguen imponiendo medidas de austeridad a la clase trabajadora, han aumentado las exenciones contributivas a los sectores más pudientes.

“Esas medidas no han funcionado desde 2007. No van a funcionar ahora. Nuestro pueblo no aguanta ni una medida de austeridad más. Corroboramos con esas expresiones que la junta va a imponer más sufrimiento al pueblo para pagar una deuda que ha sido adquirida con una irresponsabilidad de múltiples sectores”, comentó el también presidente de la Comisión de Auditoría Integral del Crédito Público.

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