Letras y fotos por Gary Gutiérrez

Cuenta la leyenda que entrada la noche del cinco de enero de 1959, mi padre Junior y mi tío Quinto salieron a su primera víspera de Reyes como padres.

Jugueteros_007_PonceEn búsqueda de los primeros regalos para sus respectivos primogénitos, la peregrinación les llevo a la Plaza la Delicias de Ponce donde, además de contar con varios pocitos dulces para celebrar secularmente la epifanía, sabían que encontraría un regalo para cumplir con la tradición.

Varias horas más tarde, con sendos carritos de latón y cuerda, llegaron con “gran cautela” como los Magos, pero disfrutando de los efectos del mejor producto local. Usted sabe, aquel que sentenciaba que era “de los mejores el mejor”.

Es así que sin conciencia, entendimiento o interés, a mis ocho meses de vida tuve mi primera vinculación con una de las tradiciones ponceñas del siglo XX, los vendedores de juguetes de la Plaza de Ponce.

Jugueteros_039_PonceHoy, 58 años y algunas generaciones más tarde todavía los comerciantes de temporadas continúan poblando la Plaza de las Delicias en la Navidad -sobre todo la Muñoz Rivera al norte de la catedral- ofreciendo muñecas, carritos y camiones, juegos de mesas y por supuesto, alguna que otra pistola de fulminantes, aunque gracias a los trabajos de grupos pacifistas, esas son las menos.

Aun cuando las ventas comienzan antes de Noche Buena, la verdadera actividad de estos minoristas emprende después de Año Nuevo y llega a su momento culminante la víspera y madrugada de la Epifanía.

Lo curioso es que a pesar de ser una constante navideña en la Ciudad Señorial, nadie parece estar seguro de cómo, cuándo y dónde realmente comenzó la misma.

Jugueteros_019_PonceSegún mi madre Janet, que ya cuenta ocho décadas, cuando ella era una niña sus tías Nati y Luz Palmira salían con su vecina doña Angelina como a eso de las once de la noche del cinco de enero camino a la Plaza para “hablar con los reyes”.

Esto pone la tradición de vender juguetes durante la noche de la epifanía en la Plaza de Ponce vivita y coleando en la década del 1930.

Mi madre dice que en entre los sectores pobres de aquella época se dejaba la adquisición de los regalos de Reyes para la víspera de la Epifanía pues la mayoría de los hogares eran pequeños, habían muchos hijos y no mucho espacio para esconder nada.

Jugueteros_028_PonceEl que esta celebración ya estaba viva en el Ponce de 1930 se confirmó durante una conversación sobre el tema en la Librería El Candil con el médico René Bartolomei. A sus 90 y tantos años, el galeno recuerda que vio a los vendedores en la Plaza cuando comenzó a viajar a Ponce con su padre para el 1937.

Algunos informes de prensa de principios del siglo XXI, apuntan a que durante la década del 1970, el Municipio de Ponce reglamentó la práctica mediante la otorgación de permisos.

Por otro lado, las historias sobre la tradicional fiesta comercial apuntan a que la misma tuvo varios escenarios, y que la misma no siempre se ubicó en la Plaza de las Delicias.

Jugueteros_015_PonceAl parecer durante la década del 1960 los quioscos se situaron en la otrora calle Atocha -hoy Paseo Atocha- que se cerraba al tránsito vehicular para la ocasión.

Otras versiones apuntan a que durante diferentes momentos históricos, los jugueteros de Ponce también ocuparon espacios en las Plaza Isabel Segunda y en la de los Perros -hoy Plaza Juan Ponce De León- .

En fin que todavía hoy, los que visiten la Plaza de las Delicias en Ponce durante el final de diciembre y los primeros seis días de enero, podrán vivir lo que queda de esta tradición –cada año parece haber menos quioscos-.

Mientras les toca urgentemente a los y las antropólogas e historiadoras, profesionales o aficionados, tratar de contestar las preguntas en torno al origen de esta tradición comercial que al parecer solo se manifiesta en Ponce.

Tradición que permitió que cientos de miles de chiquitos crecieran creyendo que los milagros son posible.

Feliz Día de los Reyes…

 

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