https://pbs.twimg.com/profile_images/458741991832973312/_exEjcTX.jpegBuscan erradicar la impunidad

Necesario reestructurar el sistema de justicia criminal

Por Keila López y Osman Pérez / puertoricohoy@elnuevodia.com

El secretario de Justicia designado, César Miranda, dijo que todos los componentes del sistema de justicia deben trabajar con sentido de urgencia. (GIUSTI/CARLOS.GIUSTI@GFRMEDIA.COM)

En los archivos policíacos del país abundan los crímenes sin resolver, esos casos donde nunca se encontró quién fue el delincuente o aquellos donde el dedo acusador de la Policía o de la opinión pública no fueron suficientes para lograr una convicción.

Con sus aciertos y desaciertos, el sistema de justicia del país ha experimentado en las últimas décadas una falta de confianza de parte de un gran sector de la ciudadanía, que considera que ese concepto de justicia tan valioso en una democracia no está al alcance de todos los ciudadanos, señaló el expresidente del Colegio de Abogados, Osvaldo Toledo.

Delincuentes que no son arrestados por la Policía, pruebas especializadas que no son realizadas por el Instituto de Ciencias Forenses o acusados que salen a la calle porque no se les celebra un juicio en el término establecido por la Constitución son algunos de los aspectos criticados una y otra vez en las conversaciones de pasillos, redes sociales y programas de análisis. Y eso sin tocar los otros tantos casos donde el criminal termina sin pisar una cárcel por los llamados “tecnicismos judiciales” que la mayoría del pueblo no entiende. Las fallas cometidas por los miembros del sistema, unido al desconocimiento de la población en torno a su funcionamiento y los derechos que los cobijan agravan la desconfianza, sostuvo el profesor de justicia criminal Gary Gutiérrez.

“El sistema de justicia de Puerto Rico se ha ido erosionando poco a poco debido a la falta de atención, entre otros factores, del Estado y de las agencias concernidas en términos de recursos y capacitación que le han sido reducidos a través de los años, en lugar de aumentar y fortalecer el sistema de aplicación de justicia”, señaló Toledo.

Para reconstruir la confianza del pueblo en su sistema judicial y erradicar el sentido de impunidad que permea en la sociedad es necesario impulsar una reestructuración de todos los componentes que se enfoque, principalmente, en la preparación y el adiestramiento de sus recursos humanos, coincidieron Toledo y Gutiérrez.

“Esto requiere una reforma a nivel social”, manifestó el criminólogo.

La falta de un trabajo coordinado entre las agencias encargadas de impartir la justicia es uno de los principales puntos que tienen en común muchos de los crímenes que se mantienen en los archivos de casos sin resolver, apuntó Toledo. Es por esto que es crucial que las mejoras al sistema inicien en los cursos que se ofrecen en el Colegio Universitario de Justicia Criminal, mejor conocido como la Academia de la Policía, y en los adiestramientos que se les ofrecen a policías y fiscales sobre técnicas de investigación.

“La base fundamental del engranaje de la maquinaria de la aplicación de la justicia, una vez cometido el delito, es la investigación e intervención de la Policía, luego el Departamento de Justicia y, por último, los tribunales. Si esos tres mecanismos no trabajan en equipo, el sistema no funcionará”, expresó el expresidente del Colegio de Abogados.

Al salir la noche del miércoles de la sala del juez José Ramírez Lluch en el Tribunal de Bayamón, el fiscal Sergio Rubio, uno de los representantes del Ministerio Público en el caso contra Pablo Casellas Toro, manifestó que esperaba que el resultado del proceso judicial le devolviera a un sector de la población la confianza en el sistema de justicia, y afirmó que el veredicto demostró que el sistema funciona.

“Se tiene que dejar de criminalizar la pobreza. Es injusto que se meta preso a un muchacho que está vendiendo drogas porque el sistema no le ha dado otra alternativa cuando lo que necesita son oportunidades. Hay que evaluar todas las leyes que tenemos, porque muchas necesitan ser actualizadas”, argumentó Gutiérrez.

“Verdad que huye”

Aunque hubo quienes vislumbraron que el veredicto de culpabilidad contra el hombre acusado de matar a su esposa, Carmen Paredes, restituiría la confianza de los ciudadanos en el sistema de justicia, el secretario de Justicia designado, César Miranda, reconoció ayer que aún queda una larga lista de crímenes por resolver, y afirmó que se atenderán sin descanso y con “sentido de urgencia” para su pronto esclarecimiento.

En tono pausado, pero resuelto, Miranda afirmó que aspira a poder poner en práctica toda su experiencia para que los componentes del sistema de justicia y seguridad pública funcionen lo mejor posible y de esa forma la impunidad se reduzca al máximo.

En una entrevista con este diario al terminar una reunión de trabajo sobre temas de seguridad con el presidente de la Cámara de Representantes, Jaime Perelló, el designado secretario de Justicia se mostró determinado a que se completen los trabajos en los casos que quedan pendientes de llevarse ante las cortes.

Miranda, quien ha tenido antes otras responsabilidades de peso en varios gobiernos, usó como referencia el caso de Casellas y dijo que quería que se viera como el inicio de una nueva etapa.

“A mí me gustaría pensar que con el caso de ayer comenzó una nueva etapa en Puerto Rico, y que el mismo equipo, o la misma calidad de trabajo que se utilizó para resolver y procesar el caso de ayer, nos debe servir para terminar de investigar y procesar otros casos. Y los casos que tenemos pendientes, todos tienen trabajo hecho, y a todos les falta trabajo por hacer. Ya yo miré cada caso, ya sé lo que les falta, y dónde está lo que falta. Es cuestión ahora de dedicarnos a completar eso y ver cuál es resultado final del camino. Yo lo que no voy es a elevar campanas al vuelo sin haber culminado ese ejercicio de rigor de trabajo”, reaccionó Miranda, quien aclaró que, aunque hacía énfasis en los casos de alto perfil, al hablar de la resolución de casos no se limitaba a ellos.

“Cada caso es importante independientemente del origen económico o social de las personas involucradas. A cada familia le pesa la muerte de un familiar suyo, independientemente de su condición económica. Así que cada caso va a ser para esta administración del Departamento de Justicia igualmente importante. Hay una serie de casos, y entiendo la preocupación pública, nosotros ya tenemos esos casos identificados, y estamos comenzando a trabajar, con dos de ellos ya yo estoy involucrado directamente”, insistió Miranda.

“Y la clave está en sentido de urgencia. Aquí usted no puede trabajar hoy y descansar mañana. Aquí usted tiene que trabajar hoy y doble mañana y triple pasado (mañana) si en verdad quiere resolver un caso”, afirmó. “Los investigadores dicen que tiempo que pasa, verdad que huye. Pues esa es la normativa que nosotros queremos imponerle a cada una de las investigaciones que vamos a llevar a cabo”.

Aunque optimista, Miranda no habló de metas irreales.

“Sería yo un irresponsable si les digo que voy a tener un 100 por ciento de efectividad. Yo quisiera lograrlo. Lo que sí le puedo decir es que voy a aspirar a un 100 por ciento de efectividad. Y ya veremos lo que pasa. Y hablarle de frente a la gente. Lo que usted no puede hacer, usted lo dice de frente. No lo puedo hacer, esto no funcionó. Pues no funcionó, lo voy a cambiar, lo hago de otra manera. Pero lo importante es no quedarse cruzado de brazos ni dejar que el reto lo venza con el mero reto. Sino que hay que meterle mano a las cosas y trabajar duro, día a día.

Sobre los retos principales que enfrenta en el Departamento de Justicia, Miranda afirmó que “el esfuerzo tiene que ser en el ejercicio investigativo, en nuestra área de fiscalía, policía y el Instituto de Ciencias Forense. Ahí es que vamos a concentrarnos”.

El designado titular de Justicia insistió en que los agentes, policías, fiscales y demás involucrados en el sistema de justicia, tienen “que entrenar. No hay nada que sustituya el trabajo intenso, no hay nada que sustituya el estudio. Mi teoría siempre es que el abogado, el fiscal, el juez que se mantiene estudiando termina siendo un mejor profesional, termina alargando su carrera profesional, y termina siendo respetado por todos sus pares. Y yo creo que ese es el mejor incentivo para que la gente trabaje y estudie con mucha intensidad”.

Admitió que ante las dificultades económicas que atraviesa el país, no muchos recursos disponibles, pero apeló a la experiencia de quienes han trabajado por mucho tiempo en los diferentes componentes del sistema de administración de justicia.

“La premisa es correcta. No hay todos los recursos que uno quisiera tener para que las cosas se puedan hacer con la mayor facilidad. Pero si nos ponemos a esperar a que haya el más mínimo centavo para hacerlo, pues entonces no lo haremos nunca. Así que hay que meterle mano con lo que usted tiene. Como dicen en el campo, hay que arar con los bueyes que usted tiene. Entonces, aquí hay que ser creativos. En vez de dar adiestramientos trayendo a unas personas que cuestan muchísimo dinero, diseñamos unos adiestramientos prácticos, donde usted coge al fiscal más experimentado, o aquel que se retiró y tenga una gran experiencia, y lo trae a que sea el individuo que adiestre y prepare al nuevo fiscal. Donde el oficial de Policía de mucha experiencia que ha sido exitoso puede ser un tutor para aquel que comienza las tareas investigativas”, dijo Miranda.

Como caso excepcional, destacó al Instituto de Ciencias Forenses, que aseguró sí necesita “una inversión porque los procesos científicos e investigativos son costosos. Pero es una inversión que se paga sola a la larga, porque en la medida en que evitemos la erogación de fondos para estar, por ejemplo, vigilando un lugar para que no se cometa tal o mas cual cosa, lo invertimos en el otro sitio. Es cuestión de ser prudentes, y saber donde uno pone uno sus recursos para tener los mejores resultados”.

Miranda también hizo referencia a la reunión sostenida con Perelló, quien impulsa un plan integrado para mejorar la seguridad del país, y alabó la iniciativa, destacando el hecho que busca poner el profesionalismo por delante del protagonismo político.

“La propuesta que trae el presidente de la Cámara (el plan de seguridad 360 grados) es una muy amplia y muy abarcadora, que contempla diversos recursos de la investigación y el procesamiento criminal. Definitivamente no tiene nada que ver con una u otra preferencia política, tiene que ver con la profesionalización de esa actividad. Un fiscal no es bueno o es malo porque piense de una manera política o de otra. Es bueno o es malo si hace su trabajo bien, si ejecuta bien, si presenta un caso, si investiga correctamente. Un policía no es bueno ni es malo dependiendo de su filosofía política, sino por el tipo de trabajo que hace, por la vinculación con la comunidad, por la dedicación que le imprime a su trabajo. Y asimismo en Ciencias Forenses nadie puede ser bueno ni malo, porque el análisis científico da el resultado como sea. No da un resultado azul, o un resultado rojo, o un resultado verde, da el resultado científico que un análisis real tiene que dar. Si todos esos componentes se unen, usted debe tener un mejor rendimiento. Si todos esos componentes se unen y luego hay un procesamiento criminal adecuado donde hay una judicatura que responde también con premura la llamado ciudadano, usted debe tener un resultado positivo para el país”, comentó Miranda.

El designado secretario de Justicia añadió que la propuesta coincide con sus ideas de “una alianza de todas las fuerzas” en busca de “una mayor seguridad y una mayor tranquilidad y una paz social, que es lo que todos queremos lograr para el país”.

“Me parece muy genuino lo que se está proponiendo y creo que tenemos los recursos, y lo que hay es la necesidad de integrarlos y hacerlos eficientes. De eso es de lo que se trata, y me parece que es un buen primer paso. Que obviamente hay que seguir afinando sobre la marcha hasta ver a dónde nos lleva, pero que a mí me hace sentir muy optimista”, finalizó Miranda.

Rebecca Banuchi colaboró en esta nota.

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