Publicado originalmente en el Periódico La Perla del Sur

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De primera intensión, el Restaurante RelaxTé no parece nada diferente al resto de los puestos en la Plaza Juan Ponce de León. Un mostrador, la reja abierta y gente inmersa en sus labores.

Sin embargo, al aproximarse más al lugar hipnóticos aromas comienzan a revelar que este espacio es uno especial y, de alguna manera, diferente.

Las sospechas se confirman a solo minutos de sentarse frente al mostrador.

La limpieza, la calidad de los alimentos, los sabrosos y delicados olores, pero sobre todo el cariño del trato dejan claro que este es un rincón donde servir alimentos es algo más que un negocio. Es un acto sagrado de amor y solidaridad.

A menos de un año de abrir sus puertas, bueno, su enrejado, RelaxTé ya se ha consolidado como el altar de la comida vegana y saludable en Ponce.

Irónico cuando se toma en cuenta que durante la primera parte del siglo veinte, la Plaza Juan Ponce de León era conocida como el mercado de carnes de la ciudad. Ya lo decían los abuelos, “nadie sabe para quién trabaja”.

A pesar de que su oferta es vegetariana “hardcore”, la realidad es que RelaxTé es una fonda por derecho propio. Basta con visitarla una o dos veces para que te adopten e, incluso, te traten como de la familia.

Algo que no debe sorprender a nadie que conozca a su dueña Rebeca Cruz Vázquez y a su hermana Verónica, hijas de Vicky Vázquez Rodríguez, propietaria original del principal restaurante vegetariano de Ponce durante la década del 2000.

“Al vender el restaurante nos quedamos con las ganas, nos hacían falta los clientes” contestó sin titubeo alguno Cruz Vázquez, ante la interrogante de por qué regresaron al negocio de alimentos.

Y es que -como su madre Vicky y su abuela doña Olga- para Rebeca el compromiso de servir alimentos y ayudar a quienes buscan mejorar los hábitos de alimentación es un apostolado que la define e impulsa diariamente a trabajar.

Desde tempranito, RelaxTé abre todos los días en semana para  brindar desayunos y comenzar a preparar las ofertas de almuerzo, tanto para los clientes del local como para los de fiambrera y “delivery”’, dos servicios que complementan el local.

El menú regular para el desayuno es tan complejo como el propio mundo del vegetarianismo. Tiene que haber opciones para todos los estilos alimenticios.

Por esta razón incluye platos de alimentos vivos, ofertas de crema de papa aderezadas con endulzantes naturales y canela para quienes observan el ayuno sustentado o dieta de limpieza, tostadas de diversos tipos de panes integrales o libres de gluten y el plato de frutas sobre puré de acai que es sabroso, refrescante y saludable.

Esta oferta matutina se complementa con “jugo terapias” de todo tipo, es decir con combinaciones de jugos de frutas y verduras, que según algunos practicantes de la medicina natural, pueden ayudar a curar y sanar enfermedades originadas por deficiencias alimenticias.

Entre las “jugo terapias” a las que se pueden añadir suplementos de proteína para transformarlas en una comida completa, se destacan el Jugo Verde y el ABC.

El primero es una variante de batido producto de papayas, piñas y espinacas, que se supone sea bueno para la limpieza del cuerpo. Mientras que el segundo, recomendado para ayudar a pacientes de cáncer, es el resultado de zanahorias, remolachas y manzanas.

Sobre la veracidad de las propiedades curativas de estos jugos, les toca a los médicos y científicos discutirlo. Lo que sí está claro es que ambos son sabrosos, agradablemente dulces y sumamente refrescantes. Altamente recomendados para combatir el sabroso calor veraniego de Ponce.

Y a la hora del almuerzo, el menú de RelaxTé recuerda la oferta que hizo famoso su restaurante casi dos décadas atrás. Pero por supuesto, con los cambios esperados tras el crecimiento profesional experimentado tanto por Vicky como por sus dos hijas.

Al igual que en el desayuno, el pizarrón del local -como toda buena fonda- enlista diariamente una variedad de platos para el deleite de todas las tendencias del veganismo.

Los combos diarios fluctúan los ocho dólares y regularmente se componen de arroz basmático acompañado de diversos tipos de granos ablandados en la casa o de viandas hervidas, preparadas en pastelones o escabeches.

Las pastas, lo mismo de harinas integrales, “gluten free” o de harina de alcachofas también son parte de “los combos” para almuerzo.

Esta variedad de carbohidratos se complementa con diversidad de proteínas vegetales guisadas o preparadas diariamente al estilo criollo de doña Olga y bajo la supervisión de Vicky.

Si para muestra con un botón basta, tiene que probar el piquito (mondongo si usted es del norte) que hace doña Olga. ¡Qué clase de guiso! Y prepárese, porque se le va a olvidar que está comiendo vegetariano.

Por supuesto, el piquito sale con el arroz del día o con vianda, aderezada por lo que en RelaxTé llaman “mojito”. Un elixir compuesto por aceites y aromáticos que, además de ser el orgullo de la casa, sirve como complemento de todo.

Altamente recomendado, este maravilloso aderezo está disponible para llevar en envases de diversos tamaños. Sin que se enteren Vicky o Rebeca, les aseguro que es espectacular para acompañar pollos o pescados blancos.

La verdad es que el éxito que tiene este colectivo de mujeres que diariamente agasaja a decenas de asiduos comensales debe ser motivo de orgullo para todos los ponceños.

Con su esfuerzo y trabajo, no solo demuestran sus capacidades para ganarse la vida sirviendo a la comunidad. Gracias a su labor, dedicación y pasión Ponce cuenta con una alternativa donde comer bien y saludable.

Un lugar donde, parafraseando la canción tema de la serie estadounidense Cheers, todos saben tu nombre y siempre se alegran de verte.

En resumen, vegetarianos o no, la ciudad necesita más espacios como RelaxTé en la Plaza Juan Ponce de León. Visítelo y comparta el cariño que allí regalan con cada plato.

¡Buen provecho!

11 de junio de 2014

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