De industria médica a fantasía azucarada

POR GARY GUTIÉRREZ 

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“Cuando la vida te da limones, haz limonada” reza el dicho popular. Sin embargo en el caso de Felipe Teissonniere y Leopoldo Navarro, con los limones que le dio la vida decidieron meterse en Facebook y emprender un proyecto azucarado.

 En lo que parece un cuento tan fantasioso como las maravillosas confecciones que producen en su estudio-taller, estos dos empresarios decidieron no dejarse abatir ante la pérdida de sus cómodos empleos en la industria médica en el estado de la Florida.

Fue así que con la ayuda de la red social Facebook convirtieron su pasatiempo y pasión en su nueva fuente de ingreso.

“Nos quedamos sin trabajo y se me ocurrió postear en Facebook que estaba dispuesto a dar  talleres de arte en azúcar y decoración de bizcochos”, explicó Teissonniere, para quien en ese momento la pastelería era una afición que ambos compartían solo con sus amistades, compañeros de trabajo y alguno que otro cliente.

En fin, que la primera respuesta al anuncio en Facebook vino de Humacao, Puerto Rico, así que recogieron sus bártulos, dejaron la Florida y se mudaron a la casa donde creció Teissonniere en Ponce y que sus padres mantenían vacía.

Para su sorpresa y satisfacción, cuatro años más tarde -y solo con la promoción de sus amigos y amigas de Facebook- su taller ya ganó un lugar importante, tanto como centro de  educación y promoción del centenario arte de trabajar el azúcar, como en lo que se refiere a la milenaria producción de bizcochos.

Felipe TeissonniereHoy día, sus talleres de seis horas son frecuentados por residentes de toda la isla, quienes viajan a Ponce para adentrarse en el mundo de la pastelería, lo mismo como forma de recreación o alternativa para el desarrollo económico.

Reconocimiento nacional

El talento y el compromiso con el trabajo de estos dos artesanos, ahora no solo es reconocido por sus amigos en Facebook, sus clientes o sus estudiantes. Durante el pasado agosto, sus colegas le otorgaron el principal galardón de la competencia de decorado de bizcochos realizada en el Centro de Convenciones de Puerto Rico.

Conscientes de la importancia que para cual-quier negocio tiene mantenerse al día, desde su fundación, el taller de F&L Design, nombre bajo el que trabajan Felipe y Leopoldo en Ponce, sirve de base a maestros decoradores y artistas de escala continental.

Durante los pasados años, por su salón de trabajo ha desfilado talentos como Andrés Ensizo de Miami, la peruana  Mónica Muñante y Nhora de la Pava, instructora colombiana en el Sugar Art Institute de Pennsylvania.

Precisamente, el que F&L Design sirva de puente entre la confitería puertorriqueña y la del resto del mundo es una de las metas de Teissonniere y de Navarro. Por eso, calladitos y sin hacer mucho ruido, están tramando cómo convocar en Ponce una competencia o “challenge” donde participen reposteros y confiteros de todo el mundo.

En fin, que la tragedia laboral de perder sus trabajos resultó para Felipe Teissonniere y Leopoldo Navarro una ventana de oportunidades.

Pero no solo para ellos, sino para la ciudad de Ponce y la pastelería nacional.

Buen provecho y ¡velen la dieta!

(Para datos adicionales puede llamar a F&L Desin al 787 955-2028)

12 de febrero de 2014

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