Nuevo hogar para la pizza artesanal

POR GARY GUTIÉRREZ

 A la hora de compartir historias y tradiciones gastronómicas, pocas son más ricas y complejas que la “biografía” de la pizza. Aun cuando puede ser difícil de creer, ese simple pan aderezado con salsas, proteínas, aromáticos y vegetales que hoy arropa la gastronomía mundial, es el resultado de siglos de procesos políticos, sociales y culturales.

Mas si bien su historia se remonta a 20 siglos atrás, cuando en la antigua Grecia se desarrollaron panes de harina y aromáticos, no fue hasta el siglo 19 que los pobres en la región de Nápoles aderezaron sus hogazas con tomates productos de América y queso locales.

Más tarde, a comienzos del siglo 20 y escondida en los recetarios de miles de emigrantes que huían de la hambruna en Italia, la pizza comenzó su viaje de conquista internacional, teniendo como punta de lanza las calles del bajo Manhattan en la ciudad de Nueva York.

Sin embargo, no es hasta mediados de siglo que ese aderezado pan plano llegó y conquistó el paladar de los ponceños. Su éxito fue tal que hoy por hoy los dos negocios de comida más antiguos de la ciudad son el Pizza Heaven y La Rambla Pizza.

Y si bien para la mayoría de los “baby boomers” ponceños La Rambla Pizza es el referente de lo que debe ser una magnífica pizza, no es menos cierto que la llegada a Ponce de “La Cata: Cocina Creativa” aparenta ser el comienzo de una nueva etapa en el desa-rrollo de esta simple, pero codiciada delicia culinaria.

Décadas de herencia

La Cata: Cocina Creativa es la nueva aventura gastronómica de la consagrada familia de panaderos ponceños, los Bobet Lagares, y la misma incluye una oferta de tapas, así como una carta de cocina criolla con tendencias europeas, complementada por una variedad de pizzas artesanales terminadas en horno de ladrillo.

Tanto la carta criolla como el menú de tapas es de responsabilidad del chef ponceño Fernando Salvatella.

El menú de tapas incluye varias ofertas de cebiche, canastas de plátanos con variedad de rellenos, delicias vegetarianas como el hummus y los tradicionales jamones y quesos ibéricos.

Entre los protagonistas principales de este menú afloran los arancinis -croquetas de rissotto- servidas sobre una sabrosa y delicada salsa de pesto, terminada con  julianne de albahaca y tomates secos.

Por otro lado, la oferta en la carta principal de La Cata incluye carnes, aves y mariscos presentados con guarniciones a base de productos de temporadas, por lo que la misma debe ir cambiando por lo menos cada tres meses.

En esta oferta destaca el filete de mero empanado en masa de bacalaítos, que se presenta sobre majado de viandas y terminado con salsa blanca de limón.

Y, claro está, la propuesta del chef Salvatella se complementa con la oferta de de pizza, producto de la tradición familiar de los Bobet Lagares.

Precisamente en las fiestas familiares de este batallón y bajo la supervisión de don Erasto, el patriarca, germinó hace décadas una especial afición por la preparación de pizzas artesanales.

Y al fundirse la experiencia acumulada de esas reuniones con los conocimientos que la familia tiene en torno a la fabricación de panes, se creó el caldo de cultivo perfecto para esta nueva aventura empresarial.

Una propuesta que incluye una excelente masa de harina regular o integral, presentada lo mismo en salsa de tomate, como en salsa pesto o Alfredo y terminada con variedad de quesos y carnes.

En fin, que la apertura del restaurante La Cata: Cocina Creativa no solo es una nueva alternativa para los ponceños. Tal vez sea la redefinición de lo que es “una buena pizza”.

El tiempo dirá. ¡Buen provecho!

26 de diciembre de 2013

Anuncios