Armerías tienen nueva clientela: “mujeres solas que quieren protegerse”

Por: Laura M. Quintero
Publicado: 14/07/2013 09:03 am

La instructora de belly dancing, Sandra Barreras Rincón, ha sido víctima de tres asaltos en ocasiones distintas. Uno de ellos fue en su academia de baile, cuando se encontraba dando una clase, y un individuo irrumpió en el local.

“Tan pronto entró por la puerta, cogí mi cartera. Me acerqué al counter, donde tenía mi arma escondida. El individuo tenía mucha actitud y se veía que no venía para nada bueno”, contó.

(Josian Bruno/NotiCel)

Barreras Rincón le repitió, sin obtener resultados, que allí no podían ayudarle, que era una academia de baile y no había nada para él; pero el individuo siguió merodeando en el local de forma intimidante. “Me eché para atrás. Enseñé la parte de atrás de la pistola y el individuo salió corriendo”, contó, no sin antes añadir, “esa pistola me salvó la vida”.

La también vicepresidenta de las Damas de la Segunda Enmienda, tiene la convicción de que las armas pueden ser de gran utilidad para la defensa y protección de las personas.

Aunque fueron varias las voces que se alzaron contra la Procuradora de la Mujer, Wanda Vázquez, cuando indicó que “si uno de los medios de protegerse es estar armados, pues que hagan todas las gestiones y que se armen”, los dueños de las armerías confirman que una mayor cantidad de mujeres han recurrido a las armas como método de defensa personal.  En el área metropolitana, varias armerías reportan haber incrementado sus ventas a clientes femeninas entre un 8% y 15% durante los pasados tres a 18 meses.

“Hay mucha  mujer soltera; mucha mujer sola que está buscando cómo protegerse. Todo el mundo está en las mismas. Ya esto no es cuestión de hombres o mujeres, todo el mundo está bien preocupado por lo que está pasando, en cuanto a la criminalidad y seguridad del país”, comentó Antonio López, gerente de la Armería Personal Defense, en Caguas.

Otros, incluso, han desarrollado áreas estrictamente para mujeres dentro de sus armerías, con la venta de cadenas y aretes que atraigan nueva clientela.  “Queremos ambientalizar el área y captar el mercado desatendido y descuidado de la mujer”, explicó el dueño de JC Armory, Basilio Castro Hernández, sobre las estrategias que utiliza para acaparar el mercado femenino.

A pesar del aumento en ventas, las mujeres siguen siendo una minoría dentro de la industria de armas de fuego. Muchas optan por el pepper spray como su máxima defensa a la hora de responder a un asalto. “Eso es como caminar con un zapato puesto”, comentó Castro Hernández.

En un sondeo informal que realizó NotiCel en la Avenida Ponce de León en Santurce, pudimos constatar que son pocas las mujeres que están dispuestas a usar armas de fuego. “Uy, no me atrevo”. “No me gustaría”. “No sabría cómo usarla”. Eran algunas de sus respuestas.  Sólo una de 14 mujeres abordadas respondió que está en trámites de sacar su licencia para portar armas.

Algunas activistas adjudican el temor de las mujeres a portar armas al machismo que hubo durante décadas, a causa de las leyes que prohibían a la mujer el poseer un arma si no era soltera o dueña de un negocio.

“El hombre era el único que podía proteger a la familia en la casa. Mucha mujer se acostumbró a eso y le tienen miedo”, comentó Barreras Rincón, al contar que en 1974, su mamá comenzó a luchar para poder sacar la licencia.

“Le dijeron que no porque ya mi papá tenía licencia. Ella era campeona de tiro, y aún así no le querían dar la licencia. Más de 40 años llevan luchando esto, y el derecho no está para todos por igual”, expresó la activista.

Alto costo y muchas trabas

Otro de los problemas que puede representar un obstáculo para que las mujeres y hombres consideren las armas como una realidad para su defensa personal es la cantidad de dinero que hay que invertir, y las muchas trabas de parte del gobierno.

Un aproximado de la inversión inicial que representa la portación de armas puede sumar fácilmente mil dólares, entre la compra de un arma de modelo compacto, la adquisición de la licencia para portar el arma y el curso, que es requisito por ley.

Actualmente, hay más de 40 medidas que buscan ejercer un mayor control de armas en Puerto Rico, mediante el requerimiento de más evaluaciones y declaraciones a los solicitantes.

“Estas medidas afecta a los veteranos y al pueblo porque le aumenta el costo a la licencia, que ya bastante cara está; y sigue atacando al ciudadano bueno y decente, cumplidor de ley, cuando el delincuente no va ni a pagar por lo que estamos pagando nosotros, ni le va a importar lo que hagan en la ley porque van a seguir haciendo lo que les da la gana”, expresó Barrera Rincón.

Erradicación de la violencia

Sin embargo, a juicio del criminólogo Gary Gutiérrez ningún arma de fuego es relevante en la erradicación de la violencia, sino que pueden promover un mayor uso de agresividad.

“No creo que el estar armado evite la violencia porque el estar armado puede llevarte a responder más agresivamente que cuando no lo estás. Por ejemplo, si a mí me van a robar voy a responder lo más tranquilamente y rápidamente posible, pero si estoy armado, voy a devolver violencia por violencia”, comentó Gutiérrez.

El también profesor de la Universidad Interamericana recordó que hay estudios que apuntan tanto a una cosa, como a la otra. Mientras, hay países altamente armados que tienen muy poca violencia, hay otros países también altamente armados con mucha violencia.

“El acceso a las armas como tal no necesariamente aumenta la violencia. Ahora, países como Puerto Rico y México, que ya tienen niveles altos de violencia, el uso de armas va a representar una fuente alta de delitos, pero no quiere decir que porque no haya armas, no va a ver violencia”, estableció.

Aunque el 90% de los asesinatos del país se cometen con armas de fuego,
la raíz de la violencia es otra, que no podrá atajarse con un control de armas más riguroso.

“La violencia en Puerto Rico es producto de la exclusión política, social y económica de enormes sectores de la población. El resultado es que van a tener frustraciones y que pueden ver la violencia como una forma de adquirir poder”, manifestó.

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