29 de abril de 2013

Crece la moda de los ‘vigilantes’ exóticos

Usan fieras de todo tipo para proteger las drogas

Un caimán incautado en un operativo
halló refugio en el bosque
Cambalache. 
(mariel.mejia@gfrmedia.com)

Por Sandra Caquías Cruz / scaquias@elnuevodia.com

Caimanes, serpientes, sapos venenosos y perros feroces son algunos de los animales que personas ligadas al bajo mundo utilizan para infundir respeto y miedo al mismo tiempo que les sirven para custodiar su droga y el lugar donde la ocultan.

Diversas intervenciones de la División de Droga de la Policía evidencian que los animales exóticos o perros adiestrados como fieras de ataque son las nuevas armas que tienen que enfrentar y para las que deben estar preparados al momento de un operativo antidrogas.

“Ahora no tan solo tenemos que estar pendientes a que haya personas que nos puedan disparar o atacar con algún objeto, sino que también tenemos que estar pendientes que no haya un animal de estos”, dijo el director de la División de drogas de la Policía, Área de San Juan, el teniente Luis Enrique de Jesús Rivera.

Y es que la utilización de estos animales, además de impedir que alguien se acerque a la droga, también es símbolo de estatus entre las personas ligadas al bajo mundo, destacó el experimentado policía.

“(El animal exótico) les da sentido de poder, de pertenencia, de que ‘yo soy el grande’”, describió.

El criminólogo Gary Gutiérrez llamó a esta situación “la carnavalización del crimen”.

Las personas del bajo mundo que poseen animales exóticos, señaló, buscan demostrar que tienen poder. “Es una forma de decir que él es el más bravo… El ‘bichote’ lo que valoriza es el respeto, el miedo que le tengan”, dijo.

Explicó que para muchos jóvenes que se crían en sectores marginados “el crimen se convierte en una forma de sentirse poderoso”.

Gutiérrez señaló como “absurdo” el utilizar animales que no responden a comandos, como lo es un caimán, para custodiar droga.

Los reptiles más utilizados por los narcos locales son los caimanes.

“Esto está más vinculado a una iconografía carnavalesca y a proyectar que soy más macho que nadie”, indicó.

Tan reciente como el pasado jueves, ocurrió uno de esos casos en que la Policía se topó con animales peligrosos y droga. Eso ocurrió durante un operativo realizado en el residencial El Flamboyán, en Río Piedras. En el lugar los agentes se toparon con una serpiente exótica y un pequeño caimán. El operativo estaba dirigido a arrestar al supuesto autor de un asesinato.

El teniente De Jesús Rivera adelantó que trabajan con información de tres lugares en el área metropolitana de San Juan donde supuestamente tienen caimanes “protegiendo droga o velando áreas cercanas al punto de drogas”.

Cuando los dueños de la droga, explicó, desean mover su material utilizan comida para distraen el animal. Indicó que fotos de personas del bajo mundo muestran que por lo regular mantienen los caimanes con tape alrededor de la boca.

En la mayoría de las intervenciones que han realizado, según explicó, “si no es por inteligencia previa, cuando la Policía llega al lugar es que se entera que están esos animales”.

SAPOS VENENOSOS

Narró la ocasión en que realizaron un allanamiento en la barriada La Perla, en San Juan, y se toparon con tres sapos venenosos a poca distancia de donde ocultaban la droga. “Había un cuarto donde había heroína y habían sapos venenosos”, describió.

A los policías les llamó la atención el color de los sapos y al buscar en Internet, con ayuda de su celular, encontraron una foto de los sapos amarillos y negros con la explicación de que se trataba de animales venenosos.

El operativo tuvieron que detenerlo momentáneamente en espera de personal del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) para que se hicieran cargo de los sapos.

El DRNA es quien se encarga de radicar cargos por la posesión ilegal de animales. Los animales exóticos incautados en las intervenciones de la Policía son entregados al DRNA, quienes los custodian en el bosque Cambalache, en Arecibo.

Otro de los casos en los que hubo incautaciones de animales ocurrió el pasado año en el sector El Guano, en Barrio Obrero, donde un grupo de agentes, explicó el teniente, se topó “con cinco caimanes que vigilaban un lugar donde había sustancias controladas”.

Pero nada de esto es nuevo.

El teniente recordó que en la década de 1980 hubo una pantera en Hato Rey que se utilizó para proteger droga. En la década de 1990 se toparon con un leopardo, también en Hato Rey.

En el 2009 una pantera mantuvo en vilo a la comunidad Caimito, en Río Piedras. La pantera, informó la Policía, le pertenecía al convicto federal por narcotráfico Ángel G. Falero Vázquez, alias Goyo.

“Siempre se ha sabido que en la (barriada La) Perla hay caimanes, igual que en algunas barriadas con caños (canales de agua)”, dijo.

Hace dos años, durante un censo realizado por el Programa del Estuario de la Bahía de San Juan, se mencionaban 36 avistamientos de caimanes. Y en diciembre pasado, personal del DRNA ocupó un caimán, de unos cuatro pies de largo, en la parte trasera del residencial Yagüez, en Mayagüez.

El director de la División de Drogas de la Policía, Área de San Juan, dijo no tener conocimiento de que, como se alega sucede en otros países, en Puerto Rico se utilicen estos animales para torturar. “Pero no lo descarto”, dijo.

“Se rumora que han matado a personas y se las han tirado para que se los coman”, dijo el teniente. Los nombres de esas supuestas víctimas no fueron ofrecidos. “En un residencial en Río Piedras se ha rumorado que eso ocurrió”, comentó.

Señaló que aunque no ha recibido querellas de personas atacadas por este tipo de animales, a través de las redes sociales tuvo conocimiento de un adicto que fue mordido por un caimán.

Estos animales, aseguró, llegan en barcos “por pedidos específicos a personas que trafican con animales”, apuntó.

El teniente no descartó que haya un mercado negro con la venta de estas especies exóticas a narcotraficantes.

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