Hace 43 años no cambia la pobreza puertorriqueña

Por: Ely Acevedo Denis
NotiCel
Publicado: 09/04/2013 08:00 pm

Por los pasados 43 años la tasa de nivel de pobreza en Puerto Rico ha estado rondando entre el 60 y el 50 por ciento, sin mostrar cambios sustanciales.

En la década del setenta la tasa del nivel de pobreza en la Isla era de un 62.8%, en los ochenta y noventa bajó a 59.8% y 57.3% respectivamente. Para el 2000, se redujo a un 48%, y en el 2010 bajó al 45.5%.

De acuerdo a la doctora Linda Colón, ex directora de la Oficina de Comunidades Especiales, esto se debe a dos factores: el éxodo de ciudadanos y los programas de beneficencia social.

“La tasa de pobreza que reflejó la última Encuesta de la Comunidad es de un 45.5%, esa tasa de pobreza a pesar de las crisis económica que hay, y a pesar de la baja participación en el empleo, realmente no refleja lo que entenderíamos que debiera ser el nivel de pobreza. Me parece que uno de los factores que hay que tomar en cuenta es la migración masiva, en la cual se ha ido un sector de los pobres bastante grande, que tiene el efecto de mantener esa tasa oscilando entre un 48% que fue hace 10 años y un 45% que es ahora”, detalló Colón en entrevista con NotiCel.

Se entiende que un 25% de la población vive en la Isla bajo los niveles de pobreza, lo que en algunos casos resulta en una especie de “cadena”, en la que generación tras generación se van transmitiendo formas de vida y actitudes.

Las ayudas federales son un elemento que para Colón no ha reducido la tasa de pobreza pero si ha tenido un efecto directo en las personas que viven bajo los niveles de pobreza, por ejemplo, con el Plan de Asistencia Nutricional (PAN).

Pero trajo a la atención que en Puerto Rico hay alrededor de un 10% o 20% de la población que vive bajo el nivel de pobreza que no reciben el PAN, porque desconocen de la ayuda o porque deciden no solicitarlo.

Sobre los recortes federales que se avecinan, entiende que el impacto mayor es para los beneficiarios del Plan 8, y ciertas ayudas de los departamentos de Educación y Salud.

“La tasa de pobreza no necesariamente se va a incrementar con estos recortes. Esos recortes pueden estar afectando a sectores medios que a lo mejor se le reducen sus ingresos”, determinó.

Para trabajar con la tasa de nivel de pobreza en Puerto Rico, Colón entiende que es prioritario llevar a cabo un plan Nacional de Erradicación de la Pobreza, que sea uno de largo plazo, cosa que nunca se ha hecho en el país.

El nivel de la pobreza se determina por muchos factores, pero el principal es de índole económico, lo que está estrechamente ligado al acceso de los ciudadanos a un empleo formal.

“En la medida que no se creen alternativas económicas para el sector que está bajo el nivel de pobreza, una parte ya de ese sector tiene su cuarto año de Escuela Superior, pero cerca del 40% no ha terminado la Escuela Superior. Y ese es un grupo para el cual las posibilidades de empleo en la economía formal están totalmente restringidas, cerradas. En ese sentido, pienso que una de las cosas que habría que tomar en cuenta es cuál es el proyecto de sociedad que tenemos y cuál es el esfuerzo de largo plazo que se va hacer para erradicar un problema como este”, puntualizó Colón.

Teniendo en cuenta que la situación de la pobreza es un problema social, político y económico, Colón fue enfática que las soluciones para atenderlo deben ser multisectoriales.

Según el criminólogo Gary Gutiérrez, uno de los traspié del Estado en erradicar la pobreza es que “nuestra economía siempre ha estado al servicio de otros intereses, primero los intereses económicos extranjeros… Yo no creo que nosotros desarrollamos una economía, sino que implementamos una economía generada para eso”.

Esta situación y el entorno capitalista en que se desarrolla la sociedad, tiene su punto de encuentro en la “bulimia social“, que es cuando se imponen necesidades de consumo a la clase excluida económicamente.

Por su parte, María de Lourdes Rivera Grajales, designada directora de la Oficina de Comunidades Especiales y ex directora de la Compañía para el Desarrollo Integral de la Península de Cantera, expuso que el Estado ha tenido a través de los años varias iniciativas para atender el problema de la pobreza.

“Pero hay una realidad de situaciones económicas que están habiendo, y que tenemos que atenderlas, para poder entonces tratar de que esa tasa de desempleo y pobreza que hay, pueda ir menguando“, apuntó Rivera Grajales.

Destaca que es una gestión que le compete al Estado, el sector sin fines de lucro, la empresa privada y las comunidades. Áreas a reforzar son el desarrollo socioeconómico, el promover la autogestión y los programas educativos.

El economista José Alameda, catedrático del Departamento de Economía del Recinto Universitario de Mayagüez, coincidió en que hay que desarrollar nuevas fuentes de empleo y una economía que vaya de abajo hacia arriba, brindar mayor empoderamiento a las comunidades, y promover la autogestión.

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