Por Gary Gutiérrez

No, no es que ahora respalde al Partido que ganó las elecciones. Ni mucho menos se trata de que haya cambiado mi opinión en torno a una u otra institución bancaria.

Se trata de que, tras décadas esperando por la oportunidad, finalmente fui a almorzar al legendario restaurante El Popular en la Placita de Santurce[1].

Si lo sé, es una vergüenza que un tipo que en Puerto Rico se “guilla” de foodie admita no haber comido en esta institución del chincherreo boricua.  Pero, como más vale tarde que nunca, cuando el amigo Daniel Nina propuso almorzar en El Popular, no pude dejar pasar la oportunidad.

Tan pronto uno llega al local, uno sabe que está entrando a una basílica culinaria.

Como toda buena fonda, sus paredes custodian las imágenes de la historia del local, la familia de los dueños y por supuesto la de los comensales que por décadas ocuparon sus mesas.  En el caso de El Popular, la lista de esos comensales incluyen gobernadores, alcaldes, soneros, periodista y teatreros de varias décadas.

Por supuesto, a la hora del almuerzo  las mesas y la barra están llenas de “regulares” a quienes el mesero conoce por nombre y de nuevos visitantes quienes inmediatamente se sientes como si fueran parte de la familia.

En mi caso, tan pronto vi el menú escrito en una pizarra y que entre los comensales estaban varios veteranos de la tercera edad, supe que allí lo de “comida criolla” va en serio.

Mis sospechas se confirmaron cuando escuche que el mesero nos dijo: “siéntense por ahí que ya mismo voy para allá”. Con esa frase fue suficiente para saber que esto era “the real thing”.

Minutos más tarde, una Medalla friiiiita y una paila de arroz blanco con carne guisá y tostones  confirmaron que mis inferencias eran correctas.

Ahora nada de lo anterior demuestra el nivel culinario de El Popular como las habichuelas.

Soy de los que creen que las fondas se miden por las habichuelas y las de El Popular tienen que estar en  el Partenón  de la culinaria tradicional boricua.

Consumida la batea de carne guisá y arroz, a instancia del amigo José Raúl Cepeda, me vi obligado a entrarle a un tres leche de café que está brutalmente bueno.

En resumen El Popular es una parada obligada para quien quiera experiemtar la culinaria tradicional del país y está allí en medio de Santurce.

Buen provecho


[1] http://www.sal.pr/santurcecriolla/elpopular.html

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