Alimenta a los sentidos Rancho Playero

Por Gary Gutiérrez / Foto: Ludwig Medina

De ser correcto que las fondas criollas se miden por su arroz y habichuelas, Rancho Playero en La Playa de Ponce tiene que ser un chiringuito de seis estrellas.

¡Qué clase de habichuelas!

Bajo la celosa protección de William Custodio Negrón y Zoraida Vega Santos, dueños de este restaurante, estas sabrosas y tiernas legumbres son ablandadas de forma tradicional, para luego guisarlas a fuego lento en espesa base de tomate, hierbas y calabazas.

“Esas habichuelas son la propuesta más característica del paladar de mi mamá y de mi negocio”, explica con aire de nostalgia el propio William, pensando en su progenitora, quien falleció cuando él solo contaba con 17 años de edad.

Reinversión en su mejor expresión

El Rancho Playero es la más reciente apuesta comercial del matrimonio Custodio Vega, quienes en vez de gastar y disfrutar las ganancias de su otra empresa, Discount Auto Part, decidieron invertirlas para crear empleos y crear un espacio para compartir los platos que a ellos les gusta comer.

Ubicado en lo que se perfila como el nuevo distrito gastronómico de Ponce, la carta de este negocio incluye las tradicionales delicias típicas de las costas boricuas, como los pescados fritos y los mariscos al mojo, al igual que los chuletones y carne de cerdo frita que se sirven acompañados por mofongos, tostones o variedad de arroces.

Entre estos arroces destacan el mamposteado y el “arroz playero”.

El primero es una rica guarnición producto de la cocción rápida en el sartén de las maravillosas habichuelas de la casa, con arroz blanco aromatizado de pimientos y cebollas. Simplemente exquisito.

Por su parte, el arroz playero es una siempre cambiante oferta que depende de los productos disponibles durante cada temporada.

Este plato es una especie de “paella criolla” resultado de la mezcla de cinco o seis cortes diferentes de carnes que son hervidas o azadas, para luego -junto a sus propios jugos- servir de base donde se cuece el arroz.

¿El saldo? Un excelente acompañante para las carnes o mariscos de la casa o para disfrutarlo solo… bueno, siempre se pueden acompañar con ricos sorullos o tostones.

Su variedad de arroces es también parte de la oferta de especiales de almuerzo que la familia Custodio Vega ofrece desde las 11:00 de la mañana, todos los días de semana, a un costo muy módico.

Estos especiales incluyen también guisos de carnes o aves y hasta delicias basadas en jueyes, cuando no es tiempo de veda como ahora, por supuesto.

Y si bien Rancho Playero tienen una personalidad de fondita muy familiar y casual, por las noches viste manga larga y, sin abandonar las delicias tradicionales, transforma  su oferta en una más compleja.

En su carta nocturna destaca una maravillosa fusión preparada al momento que integra la lasaña tradicional italiana y el pastelón boricua.

Bajo el nombre de “lasaña al rancho”, el plato comienza con una capa de mofongo que se cubre con un salpicón de mariscos al mojo. Como si fuera poco, se le añade una capa de pasta de lasaña, más salpicón y una gruesa capa de queso que se funde cuando todo se pone al horno.

Simple pornografía gastronómica para ser complementada con un vinito blanco y compartida con alguien especial.

Una parte integral de ese salpicón es el carrucho. Sin temor a exagerar se pudiera decir que en el Rancho Playero la textura del carrucho es maravillosa. Tanto en la lasaña, como en salsa servida sobre mofongos o en ensalada. Es una expresión de perfección.

Otra oferta destacable en la carta del Rancho Playero es la langosta a la parrilla. Maravillosa en su simpleza, este plato amarra la dulzura de la reina del Mar Caribe con el ahumado de la parrilla y el picante de la salsa de mantequilla de ajo.

Si bien, la comida servida por el matrimonio Custodio Vega no fuera suficiente razón para visitar este rincón gastronómico, el ambiente casual, las atenciones, los detalles, el trato familiar y las actividades como bohemias y noches de karaoke hacen de este local un buen lugar para aliviar el estrés acumulado de la semana.

Ahora, si de aliviar el estrés compartiendo unos traguitos se trata, es una  obligación probar el “ranchero especial”.

Su delicado e inocentón sabor dulce esconde tres licores y jugos de fruta en una especie de “sangría” de alta potencia. Ufff, debe manejarse con prudencia, pero es sabrosa.

En resumen, el Rancho Playero en la Avenida Padre Noel en La Playa de Ponce integra la tradición culinaria de las familias de sus dueños con el conocimiento gastronómico de los jóvenes chefs Rolando Ayala y Jean Carlos Santiago, para producir una interesante oferta gastronómica que a solo un año de operación, cautiva los paladares y se abre espacio entre los mejores negocios de comida de la Ciudad.

¡Buen provecho!

(Para información adicional o reservaciones llame al 787-651-6365)

9 de noviembre de 2011

Anuncios