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Es un síntoma no la enfermedad

Por Ricardo Cortés Chico / rcortes@elnuevodia.com

Pese a que en la mayoría de las áreas policiacas registraron en el 2008 aumentos en los robos, apropiaciones ilegales y escalamientos la incidencia a nivel general en la Isla se ha mantenido un tanto estable en los últimos años.

De hecho, hasta el miércoles pasado el único de estos renglones que muestra un alza en comparación con el año anterior es el de los robos, según las estadísticas de la Policía.

Esta tendencia a la baja se registra desde el 1992, uno de los años pico en la incidencia criminal en el que se reportaron 24,242 robos, 35,415 escalamientos y 42,315 apropiaciones ilegales.

Para José Raúl Cepeda, profesor de criminología de la Universidad Interamericana en Ponce, esto demuestra “la falta de relación entre la política pública contra el crimen y las tendencias delictivas”, esto si se parte de la premisa que para entonces se había desarrollado iniciativas como la llamada “Guerra contra las drogas” y comenzaba la “Mano dura contra el crimen”.

 “Los picos estadísticos fueron en los (años de la década de) 1980 y principios de los 1990 y eran tiempos de grandes iniciativas contra el crimen, pero en realidad lo que pasó es que en los años 1980 se sentó las bases para la mejoría de la economía que se vio en los 1990, cuando fue que vino a bajar el crimen”, dijo Cepeda.

Gary Gutiérrez, profesor de criminología también de la Universidad Interamericana, opinó, por su parte, que más allá de las estadísticas de incidencia la mejor forma de combatir el crimen es analizando los efectos que tienen los problemas sociales del País.

“El comportamiento humano tienen tantas variables que el crimen no se puede reducir a un comportamiento específico. La política pública sobre el crimen debe surgir de la observación de los procesos sociales más que de la estadística misma. El proceso estadístico sirve para ver a largo plazo las tendencias pero no refleja el problema porque el crimen es el síntoma, no la enfermedad”, dijo Gutiérrez quien abogó por un énfasis mayor en erradicar los valores negativos en la sociedad como la avaricia y la cultura violenta.

 

 

 

 

http://www.elnuevodia.com/diario/noticia/puertoricohoy/noticias/encerrados_por_el_crimen/539782Encerrados por el crimen

Residentes de la zona sur sufren de un aumento en robos, escalamientos y apropiaciones ilegales.

 

Tony Zayas

Por Ricardo Cortés chico

“¡Dame los chavos!”, escuchó Isaac Rodríguez cuando se dirigía a cerrar el portón principal de la verja de su casa. Estaba sorprendido. No lo creía. Un sujeto enmascarado le apuntaba con una pistola. Las palabras no salieron. Poco a poco trató de acercarse al sujeto cuando, “pum”, un disparo.

Rodríguez cayó en el suelo. La bala había atravesado su pierna izquierda y alojado en la derecha. Sangraba mucho por la herida y el sujeto seguía apuntándole con el arma. Otros dos individuos entraron a su residencia y rebuscaron los cuartos. Se llevaron su cartera, $50 en efectivo, las llaves de su vehículo y muchas prendas. Se marcharon. Él seguía en el suelo sangrando.

Le tomó media hora arrastrarse hasta su cuarto. El celular también fue robado por lo que no pudo llamar para pedir ayuda. Con una correa se amarró la pierna más herida para parar el sangrado.

Poco a poco continuó deslizándose por el suelo hasta llegar al garaje. No tenía las llaves para prender el automóvil por lo que decidió intentar llamar la atención con la bocina del vehículo. El asalto ocurrió a eso de las 9:30 p.m. del 16 de febrero en el sector Bizarreta en Juana Díaz. La ayuda llegó casi cuatro horas después, cuando un vecino del apartado sector agrícola llegó a la casa curioso por los bocinazos.

 “Cuando uno quiere vivir encuentra la fuerza”, resumió Rodríguez, quien estima en $10,000 el valor de lo robado.

Este tipo robos que envuelven violencia contra una persona, son muy comunes en la Isla. Sólo en el 2008 ocurrieron 5,590 incidentes de este tipo, una cifra que, sin embargo, es relativamente baja si se toma en cuenta que hace 17 años (1992) se reportaron 24,242 crímenes como éstos.

No obstante, en la medida que la crisis económica se acentúa, los crímenes como los robos, los escalamientos y las apropiaciones ilegales aparentan ir en alzada.

Este es el caso del área policíaca de Ponce, en la que hasta el miércoles se habían registrado 31 robos, 73 escalamientos, y 99 apropiaciones ilegales más que el año pasado para la misma fecha.

Curiosamente, estos indicadores parecen ir de la mano con el desempleo en los municipios que componen esta zona policíaca, cuyas tasas, en promedio, en el último año, aumentó 2.25%. Tan sólo entre noviembre y diciembre, el promedio de aumento en estos municipios fue de 0.5%, según cálculos basados en las estadísticas del Departamento del Trabajo y Recursos Humanos (DTRH).

“No son ciencias exactas pero se ve la correlación que existe. La tendencia es que en la medida que la economía aprieta aumentan estos crímenes”, manifestó José Raúl Cepeda, profesor de criminología en la Universidad Interamericana en Ponce.

Este mismo patrón entre el desempleo y los delitos de robo, escalamiento y apropiación ilegal, ocurre en las regiones de Aguadilla y Fajardo.

Cepeda advirtió, sin embargo, que este no es el único factor a considerar ya que, por ejemplo, las áreas metropolitanas o con alta densidad poblacional, como el municipio de Ponce, donde se registró la mayor parte de estos atracos, tienden a ser propensas a actos criminales.

A esto, según el criminólogo Gary Gutiérrez, de la misma institución universitaria, se le suman las alzas momentáneas que se registran debido a aumentos en la actividad criminal de individuos o grupos.

“En ocasiones, por ejemplo, la cantidad de escalamientos se dispara en un área específica. Probablemente eso es un tipo que está robando. En cuanto lo atrapan los robos bajan”, dijo Gutiérrez.

De acuerdo con Edwin Cruz Torres, jefe de la División de Robos en Ponce, este fue el caso de un individuo que en enero asaltó a nueve personas en cajeros automáticos. Esto es, casi el 20% de los ocurridos en este municipio.

Esa también es la situación, aunque en menor grado, en el rango de las apropiaciones ilegales, que para la Policía son robos sin violencia contra una persona. Tan sólo el viernes pasado, se registraron al menos tres incidentes de este tipo en los alrededores de la Universidad Católica, denunció la estudiante Kristal Gordils Pérez. Según Cruz Torres, los tres delitos tuvieron el mismo autor.

El área policiaca de Guayama parecería ser la excepción a la regla ya que a pesar de la tasa de desempleo de 21.5 registrada por el DTRH en diciembre, los delitos en lo que va de 2009 no han aumentado significativamente.

 

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