Sabor intenso y elegante

Por Gary Gutiérrez
Especial para La Perla del Sur

Hay un chico nuevo en el barrio”.

Esta expresión parece ser la más adecuada para describir el arribo a Ponce de George Sittig, chef de Canela Café, un nuevo restaurante que se perfila como flamante centro de reunión para los “foodies” y los amantes de la experimentación gastronómica en Ponce.

Nativo de Nueva Orleáns, Sittig llega a la Ciudad Señorial luego de años experimentando las culturas culinarias del oriente, Latinoamérica y el Caribe.

“A mí lo que me gusta es estudiar la cultura de los lugares donde voy a trabajar”, comentó el Chef con el entusiasmo de un adolescente, mientras aclaró que viene a Ponce para ofrecer su trabajo culinario, pero también para enriquecer su acervo gastronómico con la cultura local.

Ese cúmulo de sabores, texturas, olores y colores están amarrados con una intensa pasión culinaria para dar vida a la increíble carta construida por Sittig para Canela Café.

Como muestra del menú, se pueden destacar los aperitivos de inspiración oriental.

La lista incluye varias opciones que despliegan la elegancia y dulzura del calamar. Entre estas alternativas, el calamar marinado en especias orientales o frito empanado cubierto de la más sabrosa salsa picantita, estilo tailandés.

También en la lista se incluyen los clásicos “dumplings” asiáticos, el pulpo en tempura y rabos de langostinos empanado en delicado hojaldre.

Todos espectaculares, tanto solos como combinados entre sí.

Sin embargo, es necesario destacar las bolitas de cangrejo y queso del país. ¡Increíbles! Su crocante corteza encapsula la dulce carne de crustáceo con el liviano salado del queso boricua.

En tiempos en que el término “fusión” está sobreutilizado y abusado para definir cualquier invento culinario, estas frituritas son una verdadera muestra de la fusión de especias orientales con la textura del tradicional “crab cake” americano y el sabor criollo del queso. 

¡Bravo, bravo y bravo, muchas veces!

Entre las entradas fuertes, el Kampashi sellado y los langostinos en salsa tailandesa son muestras de la fusión de sabores y técnicas del recién llegado Chef.

La delicada carne -sellada por fuera y estilo sashimi en su interior- del Kampashi es presentada aderezada por una reducción de langostinos para crear un manjar digno de los valerosos Kahunas que gobernaban las islas del Hawaii, lugar de origen de este pez.

Los langostinos en salsa tailandesa, por su parte, es un plato travieso para aquellos que gustan jugar con su comida.

La robusta salsa de coco y ajíes complementa magistralmente y enardece el intenso sabor del marisco.

No importa si usted es de los que sólo se comen el rabo o si es de los más valientes, arriesgados o desvergonzados que no tienen problema con “chupar” el tierno contenido del cuerpo de estos mariscos, la experiencia de este plato raya en lo sublime.

De paso, a pesar del elegante ambiente de Canela Café, no tenga miedo de disfrutar este plato con las manos y de chuparse los casquitos. El propio Chef confesó que esa es la verdadera forma de disfrutar este deleite, considerado lo más parecido al foie gras que pueda encontrarse en el mar.

Nuevamente, ¡bravo!

Como si la presencia del bagaje culinario del Chef Sittig no fuera suficiente razón para visitar, el sitio está impecablemente decorado, es espacioso y cuenta con cómodo estacionamiento.

Su decoración y elegancia es el producto de la visión estética de la creadora, dueña y pastry chef de Canela Café, Agnes Toledo, quien de paso hace unos pastelillitos de moras divinos.

En resumen, Canela Café, tiene todo el potencial para convertirse en otro de esos centros gastronómicos, donde los ponceños pueden ir y experimentar otros sabores, texturas, olores y, en fin, expandir su cultura culinaria.

No obstante, los que se decidan ir, sepan que el Chef George Sittig espera que ustedes también compartan con él sus gustos y experiencias, así que lleven sus recetas preferidas para que las compartan con este hijo de Nueva Orleáns.

¡Buen provecho!

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