Por: Gary Gutiérrez

Especial para La Perla del Sur

La suma de las vivencias infantiles con sueños de joven idealista y las experiencias místicas de quien busca su interior, formaron un caldo de cultivo que explota en el fenómeno fílmico llamado Meteoro.

A un costo de sobre dos millones de dólares y basada en hechos de la vida real, la película describe cómo unos obreros y prostitutas abandonados en la selva amazónica pasan por un proceso de aceptación de su situación.

La historia detrás…

Aun cuando el proceso de producción de este largometraje comenzó formalmente en 1997, la visión que da vida al mismo viene de los años 50, cuando el entonces niño Diego de la Tejera, productor y director del filme, se sentó por primera vez ante la maravilla de la pantalla gigante.

Las mágicas vivencias de esas tardes de matinée en el Habanas y en el Broadway, sumadas a las excitantes noches escuchando las historias del aventurero y explorador tío, Turi Barnés, sirven de base al trabajo fílmico de Tejera.

El lenguaje cinematográfico de este ponceño se pule políticamente más tarde, tanto cuando viaja a estudiar a Cuba, como cuando documenta las luchas políticas de los jóvenes durante la década de los años 60.

De igual forma, las vivencias espirituales y místicas que llevaron a Tejera desde la rigurosidad de los templos católicos ponceños hasta los confines mágicos de la ayahuasca chamánica, da el pulido final a la expresión del cineasta ponceño.

La historia de frente…

Ese cúmulo de aprendizaje y esa madurez visual, sirven de crisol a Diego de La Tejera para acercarse, reinterpretar la vida de esta comunidad que nació de 70 trabajadores de construcción y de la docena de prostitutas que fueron abandonados en la selva del Amazona tras el cambio de gobierno en Brasil en el 1964.

El filme enfatiza en el impacto que tiene en esa pequeña comunidad la llegada de un chamán atraído por el estudio de un meteorito que cayó en la región. Según las creencias religiosas del Chamán, el fenómeno es un mensaje de los antepasados.

De esa relación entre los abandonados obreros, las prostitutas y el sabio chamán surge el mensaje político, social y místico del filme “Meteoro”.

En el inhóspito desierto brasileño, el conocimiento occidental no sirve de mucho. Los civilizados de la ciudad, ahora abandonados a su suerte reconocen la sabiduría del chamán que les sirve de maestro en el proceso de vivir desde la naturaleza.

De este proceso se va desarrollando una comunidad basada en la igualdad y en la búsqueda de satisfacer las necesidades de todos. Sin gobierno y sin estructura, el resultado es una mezcla del añorado comunismo primitivo de los marxistas con la aspiración de los anarquistas del siglo XIX.

La historia de ese desarrollo comunal es un entrelazado de experiencias sociales, místicas y personales, que según el productor resulta en una narrativa rica en imágenes y sabiduría popular.

Mediante un lenguaje cinematográfico, que según Tejera está inspirado en el clásico cine italiano, el filme denuncia al gobierno y las estructuras de los estados modernos como lastres que atropellan y castran a los seres humanos.

De igual forma la película exalta los valores de vida comunal, con sus conflictos y sus armonías, con sus logros y frustraciones.

Por supuesto, el valor de regresar a la tierra, a la vida simple, al vivir en balance con el cosmos es el mensaje de esta producción.

Ese profundo mensaje se presenta, no obstante de manera amena y liviana según explica su productor.

“Meteoro” aparenta ser una narración que, emulando al tío que de niño escuchó tantas veces contando sus aventuras y viajes, Tejera cuenta con la intención de llevar el público en un viaje imaginario al mundo mágico de las aventuras.

“Meteoro” estrena en Ponce el jueves, 29 de noviembre…

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