Buscando el Puerto Rican State of Mind

Por: Gary Gutiérrez

            “But don’t think these are the

Last line cause I still got

Some more, maybe just enough

To even start a war…”

Yari Parés

Nuyorican poet.

 

A los doce años ya “jangueaba” en la calle con sus panas en Newark. A los 15 se gano sus colores como miembro “hard core”de los Latin King. Cuatro años más tarde se las buscaba en la cancha del residencial de Mayagüez donde se mudo con sus tíos.

A los 26 tiene un bachillerato en literatura, una maestría en consejería, es poeta y trabaja ayudando Jóvenes

Esta es  la experiencia de Yari Pares que al igual que cientos de miles de “boricuas al otro lado del charco” nació en los Estados Unidos y se crió en medio de una sociedad que no les entiende, que les rechaza, que les llena de ira, coraje, hostilidad y frustración.

Pero, a diferencia de la enorme mayoría que dirige su coraje a las acciones antisociales, en el caso de Yari la ira acumulada en las calles se convirtió en combustible creativo para la palabra.

Así las cosas, como si se abriera una válvula de escape que evita la explosión de una caldera emocional, el caco callejero aprendió a vertir sus sentimientos en papel. Sin orden o regla literaria alguna, solo como una forma de sacarse de adentro lo que sentía.

“In thosedays, la pluma y el papel eran my friends, my only real friends” expresa en su espanglish natural.

En esa época el escribir era una actividad secreta, personal. Yari admite sonriente que escondía su pasión de los homies del barrio ya que el ser escritor no es una cosa que le ayuda a uno a ganarse el respeto o el liderato necesario para sobrevivir en la calle.

El encuentro original con estos amigos, la pluma y el papel, ocurrió durante la visita a su escuela de un escritor “blanco” cuyo nombre ni recuerda.

“No recuerdo como se llamaba, pero recuerdo que era blanco, no había muchos de esos en mi escuela. Nos hablo de cómo escribiendo podíamos liberarnos de nuestras cadenas; aliviar nuestro dolor” recordó con nostalgia el ahora consejero profesional.

Esa ira que le movía a escribir fue también motor para romper con las ataduras de la marginación ingresando a la universidad.

“You are not college material, me dijo la consejera…. Esas palabras y la persistencia de mi madre me hicieron que viniera a Puerto Rico a estudiar en la universidad”, dijo aun cargando la ira que las palabras de la consejera blanca le provocaron.

Pero la experiencia no fue fácil.

Llegó a la tierra de sus ancestros seguro que allí encontraría esa identidad que no halló en las calles ni en las gangas de Newark. No obstante, resultó que ahora el gringo era Él, tampoco pertenecía.

Desde  entonces, la constante búsqueda de un lugar a donde pertenecer se mezcla con la ira, el coraje y las frustraciones del pasado para convertirse en el sofrito aromatizador que le da sabor a la poesía urbana del joven Pares.

Su trabajo es un sincretismo escrito en espanglish que se mueve desde las frías escaleras del subterráneo neuyorquino hasta las calurosas canchas de los caseríos en Puerto Rico. Sus párrafos recuerdan el olor de los pretzels en el mediano Manhattan  así como el fuerte  aroma de las frituras de Luquillo.

Ejemplo de este sabor cultural es el trabajo titulado “La Limpieza” donde narra un encuentro con la curandera del barrio:

 “Cause I was a Bad-ass, little boy and mami thought that maybe I was possessed by some demon from hell. U know it never occurred to her that maybe I was suffering from repressed feeling of not having un papá at home”

Además de recoger sus luchas internas y sus experiencias, los escritos de Yari Pares son un llamado a sus hermanos para que despierten de la ignorancia y no sucumban a la cultura pop que según el los despoja de su identidad.

“A mi negrita, mi morenita, mi bun bun de caramelo. Why do u straighten that beautiful kinky hair of yours every time we go out?, les reclama a las Latinas americanizadas en su poema Love Your Morenita Self.

La literatura de Pares es también espada de lucha contra aquellos que el ve como los opresores de su gente y clarín que llama a la unidad de los puertorriqueños.

“Nosotros respiramos, comemos, sentimos, vivimos y pensamos Puerto Rico, aunque en la isla no nacimos, la cargamos en nuestras raíces y nuestros corazones, cause being Puerto Rican for us is more then just being from the Island, it is state of mind.”, grita Pares en su poema A Puerto Rican State of Mind.

Si bien es cierto que el trabajo artístico de Yari Pares es uno personal, intimo, en ocasiones hasta secreto, no es menos cierto que sin saberlo es parte de un movimiento literario que nació en la Ciudad de Nueva York para la década de los años 60.

Entre los forjadores de ese movimiento se cuentan los fundadores del Nuyorican Poet’s Café en el lower East side de esa Ciudad, Miguel Piñero,  Miguel Algarín y el reverendo Pedro Pietri. Todos ellos héroes e inspiración para Yari. 

Según  Doudou Diene, Relator Especial sobre las formas contemporáneas de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia, los sectores marginados que no tiene capacidad de enfrentarse militarmente a sus agresores, recurren a los actos cotidianos para desarrollar su resistencia y reafirmarse como individuos.

El académico africano explicó como el acto de cocinar para alimentar a su familia, era un acto de resistencia de las esclavas negras, quienes tomaban la broza que le deban sus amos y la convertían en suculentos potajes llenos de sabor y nutrición.

De igual manera señalaba como los esclavos brasileños no solo usaban el baile para recrearse. Para estos afro brasileños, los rítmicos movimientos servían también para adorar a sus poderosos Dioses así como para practicar los mortales movimientos del arte marcial que ahora llaman capoeira.

Este contexto magistralmente hilvanado por Doudou Diene es indispensable para poder entender a Yari Pares y a los demás escritores que exigen en espanglish el espacio que se les niega en las ciudades estadounidenses y que tampoco encuentran en la tierra de sus ancestros en el caribe.

Mas aun, partiendo de la teoría de Diene es fácil ver como Yari Pares es un guerrero que armado de su pluma va  buscando el lugar a donde  pertenece, mientras exige ser aceptado como lo que es, un Boricua nacido en Newark.

 

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